Oscar Aguirre, de cartonero a emprendedor

Oscar Aguirre, de cartonero a emprendedor

Ecobloques Oscar Aguirre conoció fortuitamente al arquitecto Fernando Cacopardo, con quien encaró la producción de ladrillos con residuos de plástico triturados. El emprendedor montó un taller donde trabajan 18 jóvenes. 15 de Marzo 2012
Hay una cara oscura de Mar del Plata que los turistas ignoran. Bordeando la zona sur de la ciudad, se levanta el Monte Terrabusi, un basurero gigante que Oscar Aguirre conoce bien, porque durante 20 años se ganó la vida allí juntando cartones, plásticos y otros materiales que luego revendía. Oscar, como otros casi 2500 habitantes del asentamiento, se dedicaba al cirujeo y vivía muy precariamente en una vivienda de chapas. Pero siempre soñó con mejorar su situación y la de su comunidad.

En vísperas de la navidad de 2007, quiso el destino que en el camino que lleva al Monte Terrabusi (la ex ruta Mar del Plata- Miramar), se cruzara un hombre, que al principio le pareció moribundo. "Estaba descompuesto y jadeaba. Llamé al 911 con su celular. Vino la ambulancia y salvó su vida, porque tenía un ataque de asma", dice Oscar. Era el arquitecto Fernando Cacopardo, profesor de la Universidad de Mar del Plata y especialista en construcciones sustentables, quien no bien fue dado de alta del hospital, quiso reunirse con Aguirre.

Oscar le contó su sueño. Caccopardo prometió ayudarlo y fue lo que hizo. Para el verano de 2008 consiguió una máquina trituradora y mezcladora, para hacer ladrillos a partir de plástico triturado con piedra granítica. Empezaron a hacer las pruebas con el material y a armar bloques manualmente.

A partir de esta idea, Oscar creó un espacio solidario donde cada familia puede armar y llevarse los bloques para una vivienda básica. "Si hacen ampliaciones, se les cobra $ 4 por bloque", explica. "La gente trae plásticos, trabaja y paga los ladrillos de su casa". Primero se construyeron 13 casas para las familias más necesitadas. La número 14 fue para Oscar y su familia.

También se armó una cooperativa, integrada por 18 jóvenes del barrio, a quienes Oscar y Fernando entrenan en el armado de bloques y la construcción de viviendas. De este modo, se genera inclusión y trabajo, para aquellos que están marginados.

Por su proyecto, Oscar ganó el primer premio al Microemprendedor 2011 organizado por la Fundación Avina, Fundación La Nación y Citi Bank. Con el monto del premio, adquirió una máquina y pagó cuentas y deudas. "Ahora necesitaría ampliar el galpón donde trabajamos y comprar más insumos", dice el emprendedor. "La piedra granítica hay que traerla desde Balcarce y cada flete sale $ 1800. Si conseguimos uno, hacemos 2000 ladrillos", asegura.

Un ecoladrillo en la pared
Los ecobloques tienen varias ventajas. Son económicos, permiten reutilizar material que de otro modo resulta contaminante y son un excelente aislante térmico. "Si tiramos los plásticos, tardan 5000 años en descomponerse y si los quemamos, el humo daña los pulmones", explica el emprendedor.

De a poco, el panorama del barrio va cambiando, mientras los ranchos de chapa y cartón dejan lugar a casas de material. No obstante, aún hay mucho por mejorar. En el asentamiento no hay agua potable ni servicios sanitarios. "Hay que ver cómo vive la gente acá, entre la basura, los olores y sin agua", dice Oscar. En 2009, por este mismo reclamo, el arquitecto Caccopardo mantuvo una huelga de hambre, que más allá de alguna repercusión en los medios locales, no logró sensibilizar a los funcionarios municipales responsables de la ejecución de las obras.

Oscar siguió internándose en el basural, pero hoy lo hace con una nueva esperanza. La de mejorar su vida y la de su gente.


Perfil
* Nombre: Ecobloques
* Inicio de actividades: 2010
* Inversión inicial: $ 18.000 obtenidos por el premio al Microemprendedor en 2011
* Cantidad de empleos: 18 jóvenes que conformaron una cooperativa



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