Online, pero cara a cara

Online, pero cara a cara

La telepresencia gana adeptos en el mercado local. La experiencia de los usuarios a través de los casos de Accenture, MercadoLibre o el INTI. La visión de los proveedores. 26 de Julio 2011

Cuando se trata de negocios, la comunicación no sólo pasa por el lenguaje verbal sino también por el gestual. En los ‘90, los servicios de telefonía más transmisión de datos y videos se los conocía como videoconferencia pero el avance tecnológico, en cuanto a definición de video y audio en HD, llevó a la aparición del concepto telepresencia. Si bien este tipo de servicios es más utilizado por grandes empresas, las pymes son un sector que está incursionando en el terreno. Accenture, MercadoLibre y el Instituo Nacional de Tecnología Industrial (INTI), usuarios de la tecnología comentan las ventajas y los desafíos que supone.

La consultora de gestión, servicios tecnológicos y outsourcing, Accenture lleva a cabo un programa denominado Collaboration 2.0, que incluye a la telepresencia como una iniciativa a la cual pueden acceder todos sus empleados. “En el año fiscal 2008, se realizaron 790 reuniones con 6.345 participantes. El ahorro en viajes, movilidad y hoteles estimado alcanzó u$s 7 millones. Mientras que, en 2009, se realizaron 2.541 reuniones, con 17.807 participantes y se logró un ahorro estimado en u$s 15 millones. Finalmente, en 2010, fueron 6.449 reuniones, con 44.500 participantes y un ahorro estimado en u$s 17 millones”, contabiliza Guillermo Bogado, CIO local de Sudamérica Hispana de Accenture.

Ahorro y más interacción
Además del retorno de la inversión operativo (ROI, por sus siglas en inglés), Mariano O´Kon, director de Estrategia para Mercados Emergentes de Cisco, empresa que provee esta tecnología, cuenta: “La mayoría de nuestros clientes nos hablan del ROI productivo. Pero todos evidencian una mejoría en la eficiencia del trabajo a partir del incremento de la frecuencia de las reuniones, haciendo encuentros semanales”.

Sobre este punto, Sebastián Fernández Silva, director Corporativo de Recursos Humanos de MercadoLibre, asegura que “lo que más valoramos de este servicio es que nos permite hacer mucha más fluída la relación día a día con los equipos de trabajo que se encuentran en otros países o en otras oficinas dentro del mismo país. Compartimos muchos proyectos regionales, y estos sistemas hacen mucho más fácil la interacción”. Desde el área Trabajo y Educación a Distancia (TED) del INTI, su director, Santiago Olivera, comenta que, en la entidad, emplean sistemas de telepresencia a diario para transferir conocimiento, brindar asesoramiento y compartir todo tipo de archivos. Una de las prácticas más recientes es la habilitación de salas virtuales para trabajar en la rehabilitación de pacientes con problemas neuronales. En este programa, colabora la Unidad de Plasticidad Neuronal del INTI junto al TED para desarrollar sesiones periódicas de capacitación teórica y práctica a las provincias argentinas y a universidades de Chile, Brasil y Uruguay.

En cuanto a la cantidad de participantes, la tecnología parece no conocer límites. MercadoLibre desarrolló una de sus últimos reuniones de top management sobre esta vía. Durante esos eventos, los ejecutivos más altos de la compañía se reúnen para compartir planes y objetivos del año, visiones de negocios y best practices. Participaron cerca de 100 personas de la Argentina, Brasil, México y Venezuela.

Ante la consulta del por qué sobre la decisión de utilizar este servicio, el director Corporativo de Recursos Humanos de MercadoLibre explica: “No sólo para ahorrar tiempo y dinero, sino también para no alterar las rutinas de nuestros colaboradores. Muchos de ellos tienen familias e hijos y realmente prefieren utilizar este tipo de conferencias online a viajar”.

Por otro lado, al compartir información relevante para una institución por un canal virtual, siempre surge el temor sobre la posibilidad de que alguien pueda acceder a esos contenidos. Sobre este punto, O´Kon, de Cisco, comenta que cada comunicación es cifrada, es decir, tiene una llave de inscripción para decifrar y esto sucede en cada llamada, haciendo casi imposible acceder a los paquetes de información.

Por su parte, Adriana González, representante de Marketing de Polycom, proveedor internacional con sede en California, Estados Unidos, sostiene: “La tecnología actual permite vivir la experiencia de una telepresencia totalmente inmersiva con excelente calidad de audio y video. Los participantes de ambos sitios, pueden levantarse y caminar por la sala y aun así no afectar la visibilidad de los que se encuentra en la sala remota”.

A no achicarse
Sin dar cifras, los prestadores de servicios destacan que se expanden los planes orientados al sector pyme. Con una inversión inicial más reducida que para los grandes clientes, estos permiten experimentar el servicio y hacer un crecimiento de inversión modular en telepresencia: acceder a salas de videoconferencia con posibilidad de compartir desktop (mostrar pantalla y archivos que se están ejecutando) open source. Una opción también está en las opciones gratuitas que se ofrecen para PCs con webcam, aunque con limitaciones y calidad del servicio es reducida.

Al respecto, Olivera cuenta que, desde el área INTI TED, “analizamos muchos productos y tratamos de utilizar servicios que tengan la posibilidad gratuita. Siempre los espacios gratuitos proporcionan menos posibilidades que las opciones pagas, pero igualmente son muy aprovechables. Hasta su caída, hemos utilizado DimDim. En estos momentos, contamos con el servicio de Sambadigital”.

Justamente el precio es hoy uno de los principales desafíos que la tecnología debe saber solventar en el corto plazo para una mayor implementación en el país. Pablo Aristizabal, presidente y CEO de Competir, compañía argentina especializada en soluciones de capacitación online, vaticina: "En la medida en que, en nuestro país, se masifique la conectividad y se simplifique el acceso a estas aplicaciones, estas nuevas herramientas irán adquiriendo más usuarios".

Finalmente, un dato que cada vez pesa más a la hora de evaluar la contratación de estos servicios es la huella ambiental que permite reducir. “Calculamos que, a nivel empresa, se evitó emisión por 1,8 toneladas (Tn), en 2008, 4,4 Tn, en 2009, y 4.3 Tn, en 2010”, destaca Bogado, de Accenture.



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