No siempre hay un roto para un descosido

No siempre hay un roto para un descosido

La teoría de Peter Diamond, Dale Mortensen y Christopher Pissaride explica por qué, en ciertos mercados, la demanda y la oferta no se pueden encontrar tan fácilmente. 29 de Diciembre 2010
Recuerda la vez que se puso a buscar su primer empleo o un trabajo más atractivo y mejor remunerado? ¿Y cuando quiso vender su casa o su auto o elegir una vivienda para alquilar durante las vacaciones? Seguramente, habrá notado que encontrar una oferta que se ajuste a sus necesidades y requerimientos lleva bastante tiempo. Y es, en muchos casos, costoso y tedioso. 

¿La razón? A diferencia de otros, como el bursátil –donde los compradores y vendedores se encuentan casi inmediatamente, a muy bajo costo y con información precisa sobre los valores de determinados bienes y servicios–, los mercados como el del trabajo o el inmobiliario se hallan mucho más dispersos y la información sobre salarios o precios, frecuentemente, no está al alcance de la mano de todos los actores.

Peter Diamond, un economista estadounidense doctorado en el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), se dedicó durante cuatro décadas a estudiar cómo funcionan los llamados mercados de búsqueda, donde la oferta y la demanda tienen dificultad para encontrarse.

En sus investigaciones, descubrió que el proceso de búsqueda requiere tiempo y recursos, por lo que es posible que oferentes y demandantes entren en contacto pero, también, que lo hagan de manera ineficiente o que, simplemente, no logren casarse. Un comprador puede considerar que el precio fijado por el vendedor de un determinado bien o servicio es muy alto o éste puede desestimar la oferta, por muy baja.

En 1971, Diamond comenzó a utilizar modelos matemáticos para analizar la formación de precios en este tipo de mercados y cómo las fricciones generadas durante el proceso provocan resultados distintos y no permiten alcanzar un equilibrio óptimo.

Su teoría demostró que los costos relacionados con la búsqueda, aun cuando sean relativamente bajos, pueden perturbar el correcto funcionamiento de este tipo de mercados e introducir distorsiones importantes. Por ejemplo, el tiempo y recursos requeridos para conducir una búsqueda reducen los incentivos de los consumidores a comparar ofertas.

De persistentes e ineficientes
El estadounidense Dale Mortensen, de la Northwestern University de Evanston (Illinois, Estados Unidos), y el chipriota-británico Christhopher Pissarides, de la London School of Economics, perfecccionaron la teoría y la aplicaron específicamente a los mercados laborales, donde, muchas veces, se da la paradoja de la coexistencia de una alta tasa de desempleo con una fuerte demanda de mano de obra insatisfecha, aun en épocas de fuerte crecimiento económico. 

Una empresa que desea cubrir ciertos puestos, generalmente, lleva a cabo un proceso de búsqueda que requiere de tiempo, recursos y, en muchos casos, de intermediarios. Y aún así, existe la posibilidad de que las ofertas no lleguen a manos de aquellos que estén mejor capacitados y dispuestos para realizar esos trabajos.

El modelo creado por los tres economistas, conocido como  Diamond-Mortensen-Pissarides o DMP, describe la forma en que el mercado laboral determina los salarios y la influencia que tienen en el mismo variables como los seguros de desempleo, las tasas de interés, los costos de contratación y despido, el tiempo promedio que un trabajador permanece desempleado, el número de puestos  disponibles y los salarios reales. Los mercados de búsqueda están influenciados por algunos factores externos que no son tomados en cuenta por agentes  individuales. Por ejemplo, si un desocupado intensifica su búsqueda de trabajo, será más difícil para otras personas encontrar empleo. Al mismo tiempo, será más fácil para una consultora de Recursos Humanos cubrir las vacantes encomendadas.

Hoy, este modelo es la herramienta más usada para analizar el desempleo, cómo las compañías reclutan trabajadores y cómo se forma la curva de los salarios. Por esta contibución, la Real Academia Sueca de las Ciencias decidió premiar a los tres investigadores con el Premio Nobel de Economía 2010. 

En el modelo clásico de competencia, el resultado de un mercado desregulado es único y eficiente. Pero mercados con costos de búsqueda pueden arrojar una amplia variedad de resultados. Diamond demostró que sólo uno de ellos puede ser considerado como el mejor. Y esta es la razón por la que los gobiernos tratan de encontrar caminos para inducir a la economía a moverse hacia los mejores resultados.

Esta teoría busca determinar cómo ciertos componentes de políticas públicas, como las medidas de protección del trabajador y fomento del empleo, los subsidios al desempleo y a la creación de puestos de trabajo, los salarios mínimos o las cargas laborales, pueden facilitar o entorpecer estos procesos. Para los galardonados, la intervención gubernamental en un mercado de búsqueda como el laboral es necesaria, pero no suficiente, para eliminar algunas de estas fricciones.

Los tres llegaron a la conclusión de que los subsidios al desempleo, si bien son considerados como una herramienta necesaria, pueden generar efectos adversos, como una disminución de los incentivos a buscar trabajo y del número de empleos disponible, lo cual puede resultar en un incremento de la desocupación.

Sin la existencia de un seguro de desempleo, una persona sin trabajo aceptará la primera oferta que le surja, aunque eso implique un mal emparejamiento para la sociedad. Este podría ser el caso de un ingeniero agrónomo  manejando un taxi. 

En cambio, un subsidio permite que la persona desocupada siga buscando hasta que encuentre una oferta acorde a su formación y que, por ende, genere mayores beneficios para la sociedad. Con un subsidio demasiado generoso, los desocupados no tienen prisa por encontrar trabajo. Para mantener los alcances de la protección social y estimular la búsqueda, los economistas proponen subir la indemnización inicial por despido y reducir el monto del subsidio a medida que pasa el tiempo.

Los premiados también descubrieron que un aumento del salario de reserva (el sueldo mínimo para que un desempleado acepte una oferta de empleo) tiene la virtud de incrementar los incentivos a buscar trabajo. Pero, al mismo tiempo, puede disminuir la dispersión salarial y reducir la movilidad laboral y los incentivos a buscar mejoras. Algo que, por ende, podría limitar la productividad de las empresas.

También, observaron que, cuando alguien que busca trabajo y un empleador se encuentran, el salario es determinado en función de la situación del mercado laboral sobre la base del número de desempleados y la cantidad de vacantes disponibles.

El trabajo de los premiados adquiere una relevancia especial en el actual escenario de altas y persistentes tasas de desocupación en casi todo el mundo desarrollado. Según la Organización Internacional del Trabajo (OIT), existen, en estos momentos, unos 210 millones de desempleados, 30 millones de los cuales se sumaron como consecuencia de la reciente crisis financiera. 

“Los hallazgos de Diamond, Mortensen y Pissarides contribuyeron a que la teoría de los mercados de búsqueda haya dejado de ser una teoría de decisión microeconómica para convertirse en el paradigma líder en análisis macroeconómico del mercado laboral”, señaló la Academia Sueca de Ciencias, entre los considerandos de su decisión. “La teoría de la búsqueda emergió como el modelo predominante para considerar los efectos de las medidas de política económica sobre el mercado laboral”, agregó.

La síntesis de la prolífica producción de Diamond, Mortensen y Pissarides se encuentra en un libro, “Equilibrium unemployment theory”, que, escrito por este último, es considerado de lectura obligada para todo aquel interesado en temas de mercados laborales.

Teoría aplicable a otros mercados
Con la contribución de otros economistas, el modelo básico fue utilizado para analizar la oferta y la demanda en otros mercados donde el componente de la búsqueda es también importante, como el inmobiliario, el financiero o, incluso, el de matrimonios.  

El número de viviendas en venta varía con los años, como así también el tiempo necesario para que una casa encuentre comprador y las partes acuerden el precio. Algunos recurrieron a la teoría para explicar por qué, en ciertos países, las bajas tasas de divorcio tienden a perpetuarse. Es que, en la medida en que existan pocos divorcios, la dificultad de encontrar nueva pareja crece y eso puede desincentivar las rupturas.

Diamond fue propuesto por el presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, para ser uno de los siete miembros de la Junta de Gobierno de la Reserva Federal, un nombramiento que se vio obstaculizado luego de que, curiosamente, algunos senadores republicanos cuestionaran sus antecendentes y preparación para el cargo. 

La Casa Blanca acaba de nominarlo por segunda vez. Los analistas descuentan que, de confirmarse su incoporación, Diamond abogará por mantener o incrementer los estímulos monetarios para fomentar la creación de nuevos puestos de trabajo. Es que el flamante Nobel considera que el plan de estímulo económico que Obama lanzó en 2009 “fue incuestionablemente muy valioso” y que, sin él, “el desempleo sería mucho más alto ahora”.
“Claramente, la teoría no ofrece prescripciones muy simples sobre cómo regresar al pleno empleo”, dijo Tore Ellingsen, miembro del Comité de los Premios Nobel, en una conferencia transmitida por Internet. 

“Por el contrario, explica por qué es tan difícil y por qué lleva tanto tiempo, cuando se tuvo una crisis económica como la que acabamos de experimentar, regresar al pleno empleo”, agregó.



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