"No le veo demasiado futuro a la protesta de Gualeguaychú"

El embajador de Uruguay, Guillermo Pomi, advierte que el conflicto por la pastera Botnia “ya no tiene ningún sustento político” y asegura que, tras los desencuentros del pasado, en la relación bilateral “hoy prima la cordura”. Además, niega que el Mercosur corra peligro de diluirse por las desavenencias de sus socios, aunque admite que el bloque debe profundizar la integración. También habla del liderazgo regional de Brasil y renueva el apoyo uruguayo a la soberanía en Malvinas. 10 de Septiembre 2010

Pertenece al círculo áulico del presidente José Mujica. Religiosamente, cada quince días, Guillermo Pomi Barriola vuela hasta Montevideo para tomarse un café con “Pepe” y hablar de la vida. Es una cita. El resto del tiempo, es el embajador uruguayo en la Argentina, por encargo personal de su jefe y compañero del Frente Amplio. Economista, padre de cinco hijos, escritor de prosa que espera algún día publicar, hincha de Peñarol en su país y de Boca por carácter transitivo en Buenos Aires. Pomi le confiesa a Weekend: “Soy militante político desde que me conozco”.

Llegó en en un momento especial de la relación bilateral...
Es un momento de superar un conflicto con algunas particularidades, que fue más grande de lo que debió haber sido. Y ahora está primando la cordura. Hay un veredicto de la Corte que los dos países reconocen, los dos gobiernos se ponen a trabajar para cumplir el veredicto, se ha establecido un mecanismo de monitoreo conjunto del río Uruguay que sin duda va a ser un antecedente de cosas positivas en términos de control de la afectación del medio ambiente y creo que el monitoreo va a ser un modelo a tomar, incluso para expandirlo a otros países vecinos. Porque no tengo dudas de que en muchos foros internacionales el mecanismo va a ser reconocido como una forma inteligente de dos gobiernos en pos de preservar sus recursos.

¿Qué sucede si se constata que hay daño ambiental?
Se ponen los comités científicos para controlar que no se afecte el medioambiente. Porque al medioambiente lo dañamos nosotros cuando nos levantamos y nos lavamos los dientes, nuestra propia existencia daña el medioambiente. De lo que se trata es que eso esté bajo control y sea lo menos posible. Los científicos tendrán que verlo, hacer un seguimiento.

Pero si se verifica un grado de contaminación importante, ¿qué se acordó?
Cuando se vayan verificando las cosas se irá actuando en consecuencia. No formo parte del comité científico. Pero hay una responsabilidad política de los gobiernos. 

El conflicto también tiene asambleístas que cortan el puente a Fray Bentos...
La protesta de la llamada Asamblea de Gualeguaychú provoca una gestualidad política muy molesta para los dos países, interrumpiendo un puente de tránsito muy importante para los dos países y afectando las relaciones entre los ciudadanos de los dos litorales. Pero si alguna virtud le quisiéramos encontrar a esa protesta es el tema de haber puesto un poco más de fuerza en el control ambiental. Y de hecho lo ha logrado.

Pero la protesta sigue...
La protesta confunde a la gente. Porque ahora que se ha logrado el monitoreo ambiental, que surjan voces discutiendo o no reconociendo lo que se ha logrado, deja mal parada a la protesta.

Los cortes pareciera que van a continuar. Y hasta el intendente uruguayo Omar Lafluf le pidió esta semana a Mujica que haga algo...
La Cancillería uruguaya y la Argentina hemos hecho mucho. No le veo demasiado futuro a la protesta porque ya no tiene ningún sustento político. 

Con o sin sustento, ¿qué se hace si los cortes siguen?
No sé qué se hace. Es un tema de la Justicia argentina. Pero el tema políticamente se resolvió. 

Para Lafluf en su país todavía no...
Yo entiendo que el intendente esté preocupado de que de nuevo existan acciones en contra de las poblaciones de Gualeguaychú y Fray Bentos.

¿Puede haber algún pedido de su país a la Argentina para que el gobierno intente resolverlo?
No lo sé...eso lo maneja la Cancillería, pero no vamos a dar por el pito más de lo que el pito vale...Con la protesta no va a pasar nada.

¿Cuánto tuvo que ver Mujica con la superación del conflicto?
El Presidente Mujica tiene una innegable virtud de negociador político, de hombre hábil en buscar consensos, es una personalidad reconocida, con honestidad política. Como han contribuido los distintos líderes argentinos, como la presidenta Fernández. Y hay que acordarse del 99 por ciento de la población de Fray Bentos y Gualeguaychú que han sufrido esto y lo enfrentaron con madurez. 

Esta semana una calificadora de riesgo le subió la nota a Uruguay. ¿Qué cree que hicieron para merecerlo?
Confluye un pueblo políticamente maduro que valora sus instituciones, un liderazgo político en consonancia con eso. Y además con una coyuntura económica bastante favorable en los últimos años, que se va a mantener en el futuro y una administración en la economía del gobierno y del sector público muy acertada. Tanto en el gobierno anterior encabezado por Tabaré Vázquez, como hoy en el de Mujica. 

¿Es una continuidad o Mujica vino a decirle por ejemplo a los empleados públicos que trabajen más y a los militares que no tiene presupuesto?
Sin el gobierno de Tabaré Vázquez, que sale con altos índices de aprobación de la opinión pública, quizás no hubiésemos tenido este gobierno. Los estilos son absolutamente distintos, porque son hombres con historias distintas. A Pepe siempre le ha preocupado la burocracia, como actitud frente al desarrollo y frente al trabajo. No se necesita ser un hombre como Pepe para darse cuenta de que nuestros países tienen un problema serio de burocracia. Y con respecto a las Fuerzas Armadas, que han sido parte de la historia, en lo que fueron las peores dictaduras de nuestros países, hoy hay un proceso de reintegración de las Fuerzas Armadas a la vida del país, y obviamente hay cosas que crujen.

Usted es economista y Uruguay siempre ha manifestado su insatisfacción con el Mercosur. ¿Cuál es el sentimiento hoy con respecto al bloque?
Creo que ninguno de los socios del Mercosur puede estar conforme con el Mercosur. Los que hoy estamos poniendo más esfuerzo de tratar de desarrollar el Mercosur, quizás somos los que fuimos críticos del Tratado de Asunción, y viceversa. Porque hay líderes que no quieren Parlasur ni acuerdos y quieren mirar al norte. Y estos gobiernos lograron después de muchísimos años, cuando parecía imposible, un acuerdo aduanero en el tema arancelario. Ahora los países tienen que homologar y votar e introducir en sus legislaciones el acuerdo aduanero, pero antes no tenían que hacer porque ni siquiera habíamos logrado un acuerdo que presentar al Congreso...Es un paso. 

En su momento, Uruguay miró hacia los Estados Unidos comercialmente...
Uruguay miró hacia el Norte, pero también la Argentina y Brasil. En realidad, algunos líderes políticos lo han hecho. Pero no es la situación actual. 

¿El Mercosur corre peligro de diluirse en Unasur?
No veo ese peligro. Ojalá construyamos mecanismos de integración que vayan incorporando más países. Pero un acuerdo comercial es más complejo.

¿ Entonces ve vivito y coleando al Mercosur?
Veo vivita y coleando a América Latina. Y cuando pasen los años esto se va a ir consolidando. Porque acá está el granero del mundo, tenemos los productores de proteínas del mundo, las mayores reservas de agua dulce están acá y por otro lado, recursos minerales. Si seguimos construyendo unidad política, América Latina está llamada a cumplir un rol importante en el mundo.

¿Con Brasil como líder consolidado?
No hay dudas...

Para la Argentina hubo dudas hasta hace un tiempo...
No creo que haya dudas del dinamismo que ha logrado Brasil en este último período. El posicionamiento político, económico, militar y energético que Brasil está teniendo era impensado hace 30 años atrás. Pero hoy es una realidad, y los países de la región que limitamos con Brasil sentimos el efecto del gigante que tenemos al lado. Esperemos que Brasil ejerza el liderazgo con la responsabilidad que su tamaño le impone.

Sacando Botnia, ¿qué puntos tiene la agenda bilateral?
Hay una serie de temas que se trataron en el encuentro de Anchorena. Allí se fijó una agenda que tiene que ver con la integración física, de transporte, el dragado de los ríos comunes para facilitar el tráfico naviero que es fundamental para los dos países, con la mesopotamia produciendo cereales a buenos precios. Por eso tenemos que mejorar la infraestructura. Las obras son complejas y es muy ambicioso el plan que tenemos.

Siempre se habla del puente Colonia- Buenos Aires. ¿Cómo está ese proyecto?
Fue un proyecto discutido mucho de los dos lados. La unión de los dos márgenes del río de la Plata tiene demanda. Conozco mucha gente que me dice con naturalidad que pasa los fines de semana en localidades cercanas a Colonia, Nueva Palmira, Carmelo. Eso va a imponer que se desarrolle la comunicación. Yo tengo en esta oficina un proyecto de empresarios uruguayos y argentinos de hacer una línea de helicópteros que unan Buenos Aires y Colonia, como un ómnibus que va y viene. Hay gente acá y allá que me ha vuelto a hablar del puente como necesidad, aunque no sé si será el puente Colonia- Buenos Aires como se había pensado, quizás se pueda unir ambas orillas desde El Delta, para hacer una obra más del tipo de la que hay en Rosario con Victoria.

Me voy con la sensación de que los dos países están en plena reconciliación...
Es difícil hablar de reconciliación porque mientras estuvimos en conflicto creció el comercio entre nosotros, creció el turismo entre nosotros, hubo un desarrollo impresionante de inversiones agrícolas...

Lleva a pensar en todo lo que pudimos haber logrado sin ese conflicto en el medio...
Cuando uno define la forma de lucha que va a llevar adelante contribuye al objetivo. Acá lo que pasó es que la forma de lucha que se eligió lo único que logró fue enquistar el conflicto. Pero el resto de la relación siguió caminando.

Igual, con Uruguay los argentinos ya venimos golpeados por el ex presidente Batlle que nos ha tratado de “manga de ladrones”...
En su momento repudiamos esas expresiones...Está superado.

Preocupación por Malvinas
La preocupación argentina de que barcos que van a Malvinas paren en Montevideo para abastecer a las islas, sin autorización argentina, se ha convertido en un tema bilateral...
Estoy al tanto de esa preocupación. El conductor de la política exterior es el Presidente de la República, y el Presidente, respecto al planteo de la Argentina sobre el reclamo de la soberanía de las islas Malvinas, ha sido enfático en todos los eventos comunes que hemos estado. Todos los organismos uruguayos que están por debajo del presidente Mujica tienen la línea de actuar en consecuencia. Obviamente que puede haber desinteligencias, pero la política exterior es apoyar el reclamo argentino sobre Malvinas.

Entonces no ve posible que los malvinenses se abastezcan vía Montevideo...
El presidente Mujica no dio espacio para que esto pueda ser una realidad. Y me animo a decir que quienes han militado políticamente en Uruguay piensan de la misma manera. El reconocimiento de la soberanía argentina sobre Malvinas no está en discusión para nosotros.



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