Negocios en la nube

En su edición de julio, Information Technology analiza las opciones que presenta el modelo de cloud computing. La oferta de los proveedores y las estrategias definidas por las empresas locales para ingresar a este nuevo paradigma de la IT. 15 de Junio 2010

La nube está en boca de todos y pareciera que todos subirán a la nube de alguna forma. La baja de costos en rubros como hardware y telecomunicaciones, la mayor disponibilidad, capacidad y confiabilidad de los enlaces, la aparición de tecnologías como la virtualización, la necesidad de portar aplicaciones en múltiples equipos -sobre todo en móviles- y una menor barrera cultural a "desprenderse" de "fierros y datos" por parte de los usuarios son sólo algunas de las razones que volvieron a cloud computing un camino que muchos ven como inexorable.

Las definiciones sobre cloud abundan tanto como las controversias sobre qué abarca y qué no. La nube no es una tecnología. Se trata de un modelo de provisión de servicios de IT que -definida en términos generales- se ofrecen a múltiples clientes de manera escalable. Puede abarcar diversas capas (software, infraestructura, plataforma) y tomar forma pública, privada o híbrida. La consultora Gartner define al cloud computing como “un estilo de informática en el que se brinda masivamente a múltiples clientes capacidades y servicios de IT escalables y utilizando tecnologías de Internet”.

El modelo a elegir puede depender de diversos factores: el tamaño de la empresa, las urgencias de la implementación y los requerimientos de seguridad y residencia de los datos, por ejemplo. Un modelo de software como servicio (SaaS, por sus siglas en inglés) puede permitir subir a la nube rápidamente una determinada aplicación, como puede ser el correo electrónico o un CRM, en lugar de tenerla en servidores “in house”. En tanto, una estrategia de nube privada puede implicar una inversión inicial significativa y que también tendrá que abarcar aspectos como la seguridad, por lo que en general este tipo de proyectos son encarados por organizaciones de mayor tamaño.

Los grandes proveedores de tecnología han volcado su oferta hacia este modelo, aunque con diversos matices. El éxito que Amazon obtuvo con su estrategia de nube pública (EC2) hizo reaccionar a Microsoft, que salió con su oferta bautizada Azure, lanzada el año pasado. Durante su reciente visita a la Argentina, su CEO, Steve Ballmer, enfatizó que "las próximas dos décadas serán de innovación en la nube". Google -con Google Apps- y Salesforce -uno de los pioneros con su CRM y su plataforma Force- ya se consideran a sí mismos proveedores experimentados y hasta integran sus aplicaciones. Otros, como IBM con Lotus Live, llegaron algo después. Y están los que ven en la nube un terreno ideal para el despliegue de su oferta de virtualización -VMware con vCloud, Citrix y Red Hat con Xen, entre otros- o de comunicaciones, como los proveedores de telecomunicaciones y data centers.

Uno de los temas prioritarios
Muchos piensan que una adopción generalizada de cloud computing revolucionará la organización de las gerencias de IT. Ésa es, por ejemplo, la visión de Gerardo Dall"Orso, CIO de la compañía de alimentos Molinos Río de la Plata, quien admite que, hasta hace dos años, "el concepto de cloud no me interesaba para una empresa del tamaño de Molinos". Sin embargo, se volvió uno de los tres temas prioritarios de su agenda de IT para los próximos cinco años, "que seguramente será, al principio, con un pequeño porcentaje de implementaciones en aplicaciones no estratégicas, sino operativas", estima.

Pedro Fehlauer, CRM Solution Delivery Group Head Latam de Novartis, destaca que al adoptar la plataforma cloud "imperó la flexibilidad, no tanto a nivel de administración, sino en cuanto a la escalabilidad, ya que la base instalada puede aumentarse o reducirse de acuerdo con nuestras necesidades. Y, en función de eso, la inversión. Por la propia modalidad de pagarlo como un servicio tampoco se trata de una inversión sino de un gasto corriente, lo que es bien visto por el área financiera".

Pero, ¿qué pasa cuando los datos van y vienen fuera de la empresa? ¿Cómo saber que están seguros? ¿Qué implicancias puede tener el hecho de que residan en otro país? ¿Qué estrategia adoptar en telecomunicaciones? Son sólo algunas de las preguntas que los CIOs se hacen a la hora de evaluar la forma de adoptar este modelo.

Lo cierto es que el fenómeno cloud se consolida a partir de la convergencia de tres tendencias -IT como servicio, tecnologías como virtualización y la estandarización de la oferta a través de redes públicas (Internet) o privadas- ha llegado para quedarse. Y el cómo subir a la nube definirá el futuro de la tecnología en buena parte de las empresas de todo el mundo.



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