Mitos y verdades del teletrabajo

Mitos y verdades del teletrabajo

En la Argentina, hay 1,6 millones de teletrabajadores y su número aumenta a un 20% anual. El 90% de quienes trabajan a distancia son autónomos o profesionales independientes y un 10% son empleados en relación de dependencia. La tendencia comenzó en las grandes empresas y hoy se implementa cada vez más en pymes. Los ahorros en costos y tiempos de traslado, insumos, un menor ausentismo y mejora de la productividad son las principales ventajas de esta modalidad. Quienes la implementaron cuentan su experiencia. 11 de Noviembre 2010

Desde un bar en San Telmo, un taxi camino al aeropuerto o en su propia casa, Marcelo Carbone, socio de la consultora Crescent, resuelve una cotización, una consulta, o supervisa el trabajo de algún integrante de su equipo. Hace casi 10 años que no va a la oficina, sino que la lleva con él. Una computadora portátil y un teléfono móvil es todo lo que necesita para trabajar, y esta es la modalidad que tienen todos en su empresa: nueve consultores en Capital Federal y otros nueve en San Juan, San Luis, Rosario, Rafaela y Resistencia. "Para nosotros el teletrabajo no es una moda ni una tendencia, no podríamos trabajar de otra manera", resume.

Su compañía, dedicada al asesoramiento en gestión y calidad normativa, tiene como clientes a pymes con cuatro empleados y a empresas con más de 800. Todas las tareas se resuelven "en línea". Para resolver una consulta, pueden armar una teleconferencia entre San Juan, Rafaela y Buenos Aires, y el cliente no notará que su problema viajó tantos kilómetros. "Estamos todo el tiempo muy conectados, entre nosotros y con los clientes, y no perdemos tiempo en traslados ni en buscar información, la llevamos todo el tiempo con nosotros", dice Carbone. Aunque cuentan con una pequeña oficina en Palermo, la mayoría de los socios trabaja desde su casa, desde bares o desde la oficina de los clientes. "No controlamos horarios, cumplimos objetivos. Para trabajar de esta manera, la clave está en confiar en las personas", resume.

Gracias a las nuevas tecnologías, cada vez más empresas se animan a implementar el teletrabajo entre sus empleados. Según proyecciones basadas en datos del ministerio de Trabajo, hay actualmente en la Argentina 1,6 millones de teletrabajadores y "la modalidad crece a razón de un 20 % anual" de acuerdo a un informe de la consultora Carrier y Asociados. No obstante, la mayoría de quienes teletrabajan son profesionales independientes o autónomos, y sólo un 10% conserva los beneficios de la relación de dependencia.

Fabio Boggino, ex responsable del programa de Teletrabajo en Telecom Argentina y titular de la consultora Jobing, destaca que "el teletrabajo genera en promedio un 58% de incremento en la productividad de una empresa". En tanto, permite un 64% de ahorro sobre el costo anual de cada empleado por menor necesidad de metros cuadrados edilicios y su mantenimiento e impuestos; menores gastos de librería, café y teléfono. Las ventajas para los teletrabajadores son múltiples: ahorro en tiempos y de traslado; menor estrés, más tiempo para dedicar a sí mismo y a la familia, y un aumento relativo del salario del 20% por menores gastos en viáticos y comidas fuera de casa.

"La posibilidad de implementar teletrabajo tiene más que ver con cada persona y el tipo de tarea que desempeña que con el tamaño de la empresa o su rubro de actividad", dice Bogino. Su puesta en marcha "requiere dejar atrás la costumbre de controlar horarios para controlar los resultados cumplidos", destaca el consultor. No obstante, el especialista advierte que "la implementación del teletrabajo debe hacerse de acuerdo a un plan y con el debido asesoramiento, dado que la improvisación y la informalidad generan riesgos en cuanto al cumplimiento del trabajo y la obtención de los beneficios de esta modalidad".

Profesionales nómades
Desde hace tres años, Pablo "el Chino" Iguchi es parte de un equipo de 10 personas en Kaizen, una compañía dedicada a la organización de eventos. A diferencia de sus compañeros, sólo va a la oficina tres días a la semana. El resto del tiempo trabaja en una pyme metalúrgica familiar o está visitando a clientes y proveedores con su computadora portátil y el teléfono móvil a cuestas. "Trabajar a distancia me permite manejar mis tiempos. Mi trabajo consiste en crear y gestionar juegos y herramientas lúdicas para capacitaciones o workshops. Tiene que ver con generar ideas, que se me pueden ocurrir en cualquier momento: cuando estoy camino a ver a un cliente, en una charla con él o mientras tomo un mate", dice. "La flexibilidad me permite mantener mi otro trabajo y cumplir con las tareas que me asignan en Kaizen. Tanto mis compañeros como los clientes saben que pueden ubicarme en cualquier momento. A veces resulta cansador manejar horarios no convencionales de oficina, pero el hacer lo que me apasiona compensa ese sacrificio", asegura el Chino.

La flexibilidad en los horarios y la posibilidad de trabajar desde la casa o en forma móvil son cada vez más valoradas por los profesionales. En algunos casos, la implementación del teletrabajo ayuda a retener a los empleados y evitar la rotación laboral. Este es uno de los beneficios centrales para Raúl Urrizaga, CEO de Pharus, una compañía fundada en 2007 que ofrece servicios de contact center para empresas. "Tenemos un plantel fijo de unas 50 personas que trabajan en la oficina, pero hay unos 15 empleados más que lo hacen desde sus casas, mediante una conexión a Internet y la plataforma tecnológica que les proveemos. No tener que perder tiempo y dinero en trasladarse es una ventaja para quienes tienen familia o viven lejos. Hace un año y medio que implementamos esta modalidad, que nos permite minimizar la rotación del personal y tomar más proyectos sin tener que agrandar nuestra estructura física", dice Urrizaga. "Creo que desde el punto de vista tecnológico, hacer todo nuestro trabajo en forma remota es factible. El problema es que todavía hay clientes que necesitan venir a una oficina y ver gente sentada en escritorios para confiar en que se está haciendo el trabajo", destaca.

"La mayor barrera para la implementación del teletrabajo es cultural", señala Santiago de la Barrera, especialista en Educación y socio de la consultora Telbinet. "Si bien hoy en la Argentina no existe una Ley de Teletrabajo -hay un proyecto presentado que aún no se aprobó en el Congreso- lo esencial es contar con un programa para su implementación", señala de la Barrera. Esto implica "capacitar a los jefes en cómo supervisar a personas que no verán todos los días", destaca. "De todas maneras, hay que dejar en claro que un programa de Teletrabajo se basa en la confianza mutua entre empleados y supervisores".

Tecnología, cultura y leyes
Para Carina Karpovich, consultora SAP en la compañía Crystalis y madre de tres hijas, la posibilidad de teletrabajar es lo que le permite ocuparse mejor de su trabajo y su familia. "Desde que tuve a mi hija mayor intenté llegar a un equilibrio entre las obligaciones laborales y familiares, pero en ese momento estaba en una gran consultora y había mucha resistencia a esta modalidad de trabajo. Lograrlo depende más de que tu jefe tenga la cabeza abierta que del tamaño de la empresa", dice.

Actualmente, Carina trabaja para Crystalis desde su casa, en horario flexible según los requerimientos de cada cliente. "Si tengo una actividad en el colegio de mis hijas, hago una pausa para asistir. Y los clientes saben que me pueden llamar después de las 18 o un sábado, como ha ocurrido, y resuelvo sus consultas por mail o por teléfono", asegura. "Antes tardaba casi dos horas en llegar a la oficina en el microcentro y más de una vez me agarró un piquete cuando tenía que ir a buscar a las nenas al colegio; eso me llenaba de estrés. Ahora aprendí a organizarme y aprovechar mi tiempo. Y a pesar de que trabajo sola en mi casa, no me siento aislada. Sé que puedo levantar el teléfono o conectarme por MSN con mis compañeros de equipos para evaluar alternativas o hacer consultas", destaca.

Gustavo Schutt, socio Crystalis, explica que hace dos años implementaron el trabajo domiciliario o móvil para los empleados que así lo requieren, combinado con la modalidad presencial. "Esto nos permite tener flexibilidad y más allá de significar un ahorro, implica un beneficio muy apreciado por nuestro personal. Creo que esta modalidad se va a ir extendiendo, sobre todo bajo la forma mixta que combina algunos días de trabajo presencial con otros de trabajo remoto", aventura.

Las tecnologías para poder trabajar a distancia o en forma móvil ya están disponibles hace tiempo. Lo que falta es adecuar las normas legales y la cultura empresarial. En este sentido, desde el ministerio de Trabajo se giró en marzo de este año un proyecto de ley para la promoción y regulación del teletrabajo en empresas privadas. En principio, está dirigido a empresas medianas y grandes (más de 50 trabajadores) y estipula como obligación de la empresa proveer a sus teletrabajadores de herramientas esenciales de trabajo: notebook, teléfono móvil, equipamiento de escritorio ergonómico y matafuegos, como si se tratara de una oficina. Asimismo, el trabajador deberá estar cubierto por una Aseguradora de Riesgos del Trabajo (ART) y la compañía deberá abonar un plus por gastos como telefonía, luz y hasta un proporcional de la cuota de alquiler o hipoteca. En tanto, las empresas no podrán hacer ningún tipo de control o monitoreo a distancia que impliquen la invasión a la privacidad del empleado, como las webcams. El objetivo de esta ley es que "todo aquél que trabaje en relación de dependencia bajo la modalidad de teletrabajo lo haga en similares condiciones a las de un trabajador presencial", puede leerse en el proyecto impulsado desde la cartera laboral.

A favor
Ventajas para el teletrabajador
-Permite compatibilizar la carrera profesional con la vida personal y familiar.
- Ahorra tiempo y costo de traslados, congestionamientos, piquetes.
- Genera un incremento salarial indirecto del 20% (por ahorro en viáticos y comidas).
- Puede alimentarse mejor y contar con tiempo para hacer actividad física.
- Ahorra gastos en personal doméstico o guardería para los niños.
- Crece la motivación (79%) y disminuye el estrés (63%).

Ventajas para la empresa
- Mejora el clima laboral y la productividad, porque al no perder tiempo en traslados el trabajador se enfoca en la tarea.
- Reduce los costos en infraestructura, ya que se pueden compartir oficinas.
- Reduce los gastos en insumos como librería, café, energía, climatización y limpieza.
- Reduce el ausentismo en un 61%.
- Permite captar a los profesionales de la generación Y, quienes exigen flexibilidad y tiempo para sí mismos.
- Incluye a las personas con discapacidad, mujeres con niños pequeños y segmentos mayores o más jóvenes.

Para calcular el ahorro de costos por puesto de teletrabajo en su empresa:
www.telbinet.com/teletrabajo/beneficios/para-la-empresa.html
Fuentes: Jobing, Telbinet

Una experiencia piloto
Desde hace dos años se puso en marcha el Propet (Programa Piloto de Seguimiento y Promoción del Teletrabajo en Empresas Privadas), al que adhirieron una decena de grandes empresas. Para participar, se deben cumplir una serie de requisitos establecidos por el ministerio de Trabajo: tener al menos 50 empleados y en caso de no llegar a ese número, firmar un convenio con el gremio correspondiente; contar con ART, y no poseer antecedentes de despidos masivos ni incumplimientos graves de las obligaciones previsionales. Las empresas que tomen bajo esta modalidad a trabajadores mayores de 45 años, tendrán una reducción en el pago de los aportes patronales del 20%, así como la posibilidad de computar crédito fiscal y lograr incentivos en materia económica. Más información en: www.trabajo.gob.ar/teletrabajo

Co-working, lo mejor de ambos mundos
Como forma de mitigar el aislamiento que implica trabajar en el propio hogar o en cibercafés, se está afianzando en todo el mundo el co-working. Esto es, la posibilidad de compartir el espacio de trabajo con otros trabajadores y en modalidad flexible, alquilando por horas, días o semanas de uso. Según una encuesta del portal Trabajando.com, "quienes más utilizan este recurso son profesionales extranjeros que están de paso por la ciudad y profesionales argentinos en áreas como diseño, publicidad, periodismo, traducción, producción de música, arquitectura, entre otras".

Con la idea de combinar "la informalidad de un bar, la comodidad del hogar y todos los servicios de una oficina", en noviembre de 2009 cuatro emprendedores crearon Urban Station. Se trata de un espacio flexible de trabajo que además de la conectividad y servicios que ofrecen las oficinas temporarias cuenta con salas de reuniones con pantallas gigantes, livings, printers y servicios de recepción de mensajes y cadetería. El costo por el servicio de la Oficina Virtual Básica es de $150 mensuales más IVA.

Sus fundadores: Juan Pablo Russo, creativo publicitario, Marcelo Cora, ex socio de Accenture, Claudio Bisurgi, ex directivo de YPF y Florencia Faivich, ex directiva de marketing, comparten varios años de experiencia de trabajo en corporaciones y el deseo de hacer un cambio laboral en sus vidas. "Hay una nueva generación de profesionales independientes que valoran poder trabajar en un ambiente relajado y en contacto con otros; a ellos están dirigidos nuestros servicios", dicen los emprendedores. Las empresas, sobre todo pymes, utilizan los espacios para hacer presentaciones o reuniones. Y para los emprendedores que recién se inician, además de la oportunidad de bajar costos fijos, este espacio permite desarrollar networking y crear redes laborales en forma natural de las que surgen interesantes proyectos.

Buenas razones 
- El teletrabajo aumenta la productividad un 58%.
- Disminuye el estrés un 63%.
- Disminuye el ausentismo un 61%.
- 7 de cada 10 empleados considera que su trabajo en relación de dependencia puede hacerse por teletrabajo entre dos a cinco días por semana.
- Mejora la puntualidad y los plazos de entrega de los trabajos.
- El 20% de la rotación involuntaria de las empresas se produce por la falta de flexibilización horaria de los empleados.
Fuente: Jobing, sobre una encuesta a 100 teletrabajadores activos

Claves para implementar un programa exitoso 
- No improvisar: armar un plan de teletrabajo comenzando con su implementación parcial (dos o tres días a la semana).
- Brindar al teletrabajador las herramientas tecnológicas necesarias y la cobertura correspondiente mediante ART.
- Establecer un contrato ad hoc con pautas y objetivos preestablecidos.
- Teletrabajar parcialmente y concurrir una o dos veces por semana a la oficina evita el aislamiento y la pérdida del contacto con sus jefes y compañeros de equipo.
- Evaluar en cada caso, según la persona y sus tareas específicas si es posible implementar el teletrabajo.
Fuente: Jobing



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