Marcos Aguinis:

Marcos Aguinis: "Hoy el mayor monopolio de prensa está en manos de la pareja presidencial"

El escritor Marcos Aguinis asegura que los Kirchner pretenden imponer en la Argentina el modelo que aplicaron en Santa Cruz para silenciar a la prensa independiente. Y los acusa de usar la bandera de los Derechos Humanos en su propio beneficio. También insta a la oposición a comprometerse en un programa de consenso para ganar en 2011. 03 de Septiembre 2010

Irónico, mordaz, valiente, implacable. A Marco Aguinis no le tiembla el pulso -basta un rápido recorrido por su extensa bibliografía para comprobarlo-, pero tampoco la voz, a la hora de retratar su pensamiento acerca del particular momento institucional que atraviesa el país.

El prolífico escritor, médico y psicoanalista -autor, entre otros libros, de La cruz invertida y El atroz encanto de ser argentinos - prepara para fin de año el lanzamiento editorial de una recopilación de todos sus cuentos. Pero sus ocupaciones literarias, claro, no le restan tiempo para sentarse a analizar la compleja coyuntura local y responder a las preguntas de Weekend.

“Es lamentable. Un retroceso del arduo camino hacia una mejor democracia. Manejado con prepotencia y mentiras”, reflexiona, con fastidio, sobre el polémico informe “Papel Prensa. La verdad” que el gobierno nacional presentó con bombos y platillos la semana pasada en la Casa Rosada, en su intento por justificar, quizá, su jugada más audaz contra la prensa independiente desde que llegó al poder en 2003. Informe que, hay que decir, a las pocas horas de ver la luz quedó por lo menos en tela de juicio, tras la declaración de Isidoro Graiver desmintiendo ante la Justicia el “relato oficial” sobre la supuesta “apropiación ilegal” de las acciones de Papel Prensa durante la última dictadura militar.

Para Aguinis, la renovada embestida K contra el periodismo tiene un objetivo claro: “Los Kirchner quieren convertir a la República Argentina en una Santa Cruz, a la que robaron y controlaron sin pudor. Su talento no da para otra cosa”.

¿Cómo analiza la última ofensiva del Gobierno contra la prensa?
Es lamentable. Un retroceso del arduo camino hacia una mejor democracia. Manejado con prepotencia y mentiras. Fíjese que quien iba a “comandar la verdad” es nada menos que Moreno, quien ha degradado al Indec y se ha convertido en el funcionario más prepotente y desacreditado del Gobierno. Tras semejante papelón, ahora el Gobierno espera que el proceso legislativo vaya bajando la temperatura y las cosas empiecen a olvidarse. 

Se esperaba que los Kirchner anunciaran la intervención de Papel Prensa. ¿Por qué cree que dieron marcha atrás y enviaron en su lugar un proyecto al Congreso para controlar la producción de papel?
Ante la imposibilidad de imponer su mentirosa versión, optaron por este largo camino, que no llevará a ninguna parte. El periodista (Jorge) Lanata ha dicho muy bien que en vez de dedicar 70 minutos a decir vaguedades e infundios destinados a socavar la libertad de expresión, la Presidenta se hubiera dedicado a analizar la pobreza. Pero la pobreza, para este Gobierno “progresista”, es una cantera de votos, por eso quiere que perdure... o que aumente.

Después de las desmentidas de Isidoro Graiver y la hija de Lidia Papaleo, ¿cómo quedan parados los Kirchner? ¿Pagarán un costo político por esto?
Ya lo están pagando. Pero no es muy grande, porque a gran parte de la población este asunto no le interesa. Es el mismo Gobierno quien dio al asunto demasiada relevancia. Hasta se han filtrado las graves disputas que dividen el mismo frente interno del kirchnerismo, que sigue en bajada.

¿El matrimonio presidencial quiere trasladar la política que aplicó a los medios santacruceños a los medios nacionales?
Tal cual. Su talento no da para otra cosa, quieren convertir a la República Argentina en una Santa Cruz, a la que robaron y controlaron sin pudor.

¿Estamos viviendo una suerte de chavismo tardío en la Argentina?
Hugo Chávez es el modelo, pero ya no se atreven a mostrarlo como tal. No olvidemos cómo la Presidenta mendigó en Washington una foto con Barack Obama. Resultó patético.

¿Cómo cree que el mundo ve hoy a la Argentina? 
Con sorpresa y lástima. No pueden entender cómo un país maravilloso como el nuestro, sea manejado por gente tan inexperta y viciosa.

¿Peligra la libertad de prensa en la Argentina?
Por supuesto. Hace rato que quienes no chupan las medias del Gobierno jamás son invitados a los medios que el Gobierno posee en forma directa o mediante testaferros, llamándolos “públicos”. El mayor monopolio de prensa en la actualidad está en manos de la pareja presidencial.

¿A esto podemos llamar libertad de expresión?
Hay un rasgo de los Kirchner que es la permanente búsqueda del conflicto. Hoy las perspectivas de la economía son buenas, hay viento a favor.

¿Por qué se empeñan en crear escenarios de crispación? ¿Cuál es la estrategia?
Más que estrategia la llamaría patología de la mentalidad tiránica. Siempre redoblan la apuesta, aunque hayan perdido. Como muchas veces les ha dado resultado, no buscan otro camino. Si se decidieran a gobernar en genuina democracia, con limpia separación de poderes, sin la obsesión de controlar todo, con respeto por la disidencia, rápidamente mejorarían su posición. Pero no lo pueden hacer. Su temperamento los condena.

¿La manipulación del pasado puede convertirse en un boomerang para el Gobierno?
Ya está ocurriendo. Por ejemplo, hace mucho que no se ventilan los crímenes, aprietes, robos y extorsiones de los Montoneros, muchos de los cuales son ahora altos funcionarios. De héroes están bordeando de nuevo el pantano del delito. Además, es cada vez más claro observar cómo la pareja presidencial, que jamás movió un dedo contra la dictadura militar ni se arriesgó por salvar una sola víctima, usa la sagrada bandera de los Derechos Humanos para su propio beneficio. Creo que es demasiado evidente.

¿Por qué los organismos de Derechos Humanos no reaccionan ante esta situación? De hecho, Abuelas y Madres de Plaza de Mayo apoyan al Gobierno...
Los derechos humanos fueron bastardeados por la actual administración presidencial, incluido el soborno abierto o encubierto a Madres y Abuelas.

¿Alcanza el análisis político para entender el comportamiento del matrimonio gobernante en el poder?
Hay que recurrir a las ciencias de la psicología, por supuesto. Ya lo inicié en mi opúsculo ¡Pobre Patria mía!

En ese libro, justamente, usted dice que Kirchner tiene la psicología del tirano. ¿Y Cristina?
Cristina es un instrumento del tirano.

A la luz de estas actitudes, ¿cree que hay una tendencia a la autodestrucción en los Kirchner?
Por ahora han construido un enorme imperio. Veremos si la sociedad argentina tiene la suficiente lucidez para recuperarlo. Porque es un imperio construido a costas de nuestra nación, nuestra democracia y nuestro futuro.

El próximo año hay elecciones presidenciales en el país. ¿Cuál es su expectativa?
Por ahora parece imposible que Kirchner gane en primera vuelta. Pero dependerá si la oposición también hace lo suyo, es decir, si se pone a trabajar seriamente en programas serios, factibles y comprometedores, en lugar de pasársela discutiendo quiénes serán los candidatos. Primero el programa, luego quiénes se ocuparán de llevarlo adelante, en nombre y representación de todos. La oposición en este momento es de un 70 por ciento. Pero no es un porcentaje unido. Ahí está el gran problema.

Pero también es cierto que en el último tiempo hubo un cambio en el humor social y los Kirchner han mejorado en las encuestas de opinión pública. ¿Eso cómo lo explica?
El bolsillo es el más sensible de los nervios, se ha dicho. Aumentó el consumo y el circulante, es verdad, pero nada la inversión. Se trata de un corto veranito, por desgracia.

¿La oposición está preparada para gobernar en 2011 o es, como sostiene el oficialismo, un mero rejunte para vencer a los Kirchner?
Podría gobernar, pero si antes de las elecciones e incluso antes de consensuar un candidato, se compromete en una Concertación o un Frente Amplio al estilo de Chile o Uruguay. No hace falta que el candidato sea un genio ni arrase con su carisma. Hace falta un buen programa y un gran consenso. El candidato recién debería definirse en el primer semestre del año próximo.

La ruptura de Lilita Carrió con el Acuerdo Cívico y Social, ¿le resta chances a ese espacio para 2011? Además, cargan con el estigma de la Alianza...
La Alianza respondía a otro contexto. Y fue armada para ganar las elecciones, no para gobernar con firmeza. Es lo que reclamo a lo largo de todo este reportaje.

El “progresismo” y los millones de los Kirchner
“Kirchner es un progresista, claro. Basta observar cómo ha progresado su patrimonio y el de sus amigos. Con sólo mirar lo declarado (porque son pocos quienes suponen que sólo a lo declarado se reduce su fortuna), se puede ver cómo en pocos años ‘progresó’ de unos pocos millones a diez millones, quince millones, veinte millones, treinta millones, cuarenta millones, cincuenta millones... Y parece que seguirá ‘progresando’. ¿Cuántos progresistas han progresado de una forma tan acelerada?”.

Así, con filosa ironía, Aguinis embiste contra la pretendida vocación del ex presidente por autodefinirse como “progresista”. Sin ir más lejos, luego de que la Presidenta enviara al Congreso el proyecto para que el Estado pueda regular la producción, distribución y comercialización de papel de diario, Kirchner salió a cuestionar a la centroizquierda que no comulga con el polémico proyecto. “Progresistas somos nosotros”, les espetó.

Aguinis no se la dejó pasar.
Trayectoria con honores
Marcos Aguinis nació en Córdoba en 1935. Antes de volcarse de lleno a la literatura, Aguinis estudió medicina, neurocirujía y psicoanálisis. Pero a la larga, su pasión por la escritura se impuso. Por su novela, La cruz invertida, recibió el Premio Planeta de España en 1970 y allí comenzó a despuntar su exitosa carrera literaria. Entre otras obras, publicó Cantata de los diablos, La gesta del marrano, Maimónides, El combate perpetuo, Carta esperanzada a un general, El valor de escribir, Un país de novela, El atroz encanto de ser argentinos I y II, Elogio de la culpa, La pasión según Carmela y ¡Pobre Patria mía!.

Además, fue Secretario de Cultura durante el gobierno de Raúl Alfonsín y creó el PRONDEC – Programa de Democratización de la Cultura-, elogiado por la UNESCO.

Entre los premios recibidos por Aguinis figuran el Gran Premio de Honor de la Sociedad Argentina de Escritores, Premio Fernando Jeno (México) y Premio Nacional de Literatura. Además fue designado por Francia Caballero de las Letras y de las Artes y es Doctor Honirs Causa de la Universidad de Tel Aviv.



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