Los top managers de las mil batallas

Los mejores gestores de fondos comunes de inversión atravesaron situaciones de todo tipo en 2009. Quiénes fueron los elegidos, según S&P. 03 de Mayo 2010
Muy intenso. Con mayúsculas. Así definen al 2009 los managers de fondos comunes de inversión. A la hora del balance, anotan varios picos de estrés: la crisis internacional, que aún provocaba turbulencias en el primer trimestre del año; la pérdida de los fondos de las AFJP, lejana en el tiempo pero con efecto expansivo para la industria; las elecciones legislativas de junio y todo su ruido político; la reapertura del canje de deuda pública. Casi no hubo tiempo para levantar la vista de las pantallas de las PCs, y recién en los últimos meses llegó un poco de alivio al mercado, sostienen los gestores.

En este escenario, Standard & Poor’s eligió nuevamente a los Top Managers de los fondos, aquellos que mostraron la mejor consistencia en la administración de las carteras en los últimos 18 meses (ver Cómo se hizo). De acuerdo con el ranking que difunde en exclusiva APERTURA, en 2009 fueron cinco los gestores galardonados. Separados en renta fija y renta variable, en el primer grupo fueron nominados los managers de Gainvest, Supervielle Asset Management y RJ Delta Fund. Por la categoría renta variable, el galardón fue para Standard Investments, RJ Delta e Itaú Asset Management. 

Algunos nombres se repiten, otros se prueban por primera vez la corona. En 2008, ya habían estado Gainvest –en ese momento con Nora Trotta a la cabeza–, Itaú Asset Management, Standard Investments –que era presidida por Federico Mayol– y Supervielle. También habían subido al podio los managers de Santander, Ricardo Daud, y del BBVA Banco Francés, Valentín Galardi.

“Marzo fue uno de los momentos clave, cuando los mercados de los países desarrollados tocaron un piso. Se llegó a un nivel de irracionalidad extremo, con valores realmente absurdos en muchos activos financieros”, rememora José María Aristi, head portfolio manager de Standard Investments. “Cuando comienzan a escucharse cosas tales como que se acerca el “fin” del capitalismo, aparecen las mejores oportunidades de inversión”, apunta el ejecutivo, que seguramente aprovechó el piso para disparar unas cuantas órdenes de compra.

Aristi tiene 36 años, un hijo de 9 meses y es el más joven dentro del team de premiados por S&P. Licenciado en Economía de la UCA, completó su formación con una maestría en Finanzas en el CEMA orientada al Mercado de Capitales y con el programa CFA, orientado al manejo de inversiones.

Gabriel Ruiz, CEO de RJ Delta Funds, coincide en que el momento crítico para la administración de portafolios se dio a comienzos de año. “El punto de inflexión fue validado a partir de la reunión del G-20 que se hizo en marzo de 2009, en Londres”, sostiene. En ese encuentro –recuerda– se fijó una estrategia en común para reiniciar el crecimiento global a base de políticas monetarias y fiscales.

Uno de sus mayores aciertos, dice Ruiz, fue “mantener la convicción y la disciplina sobre los escenarios base, lo cual nos permitió conservar el rumbo y sobrellevar más eficientemente los momentos de alta volatilidad”. ¿Cuál era ese escenario? Ruiz indica que desde fines de 2008 trabajó sobre la tesis de que los fuertes estímulos fiscales y monetarios otorgados por los países desarrollados convertían a ese momento de gran temor en una oportunidad de compra de mediano plazo. Asimismo, creía que los mercados emergentes serían los principales beneficiados de esas políticas aplicadas.

Ruiz tiene 43 años, cuatro hijos, es contador público recibido en la Universidad de Tucumán y socio fundador de RJ Delta. La gestora nació en 2005 cuando se asoció con la estadounidense Raymond James para crear esta unidad de negocios en el país. Hoy administra una familia de diez fondos, entre renta fija y variable, algunos de los cuales se llevaron el reconocimiento de S&P en su Star Ranking de FCI. 

Momentos clave
Por su parte, Marcelo Nicoletti, presidente de Itaú Asset Management, recuerda dos momentos en el año que considera bisagra: “El comienzo, con la desaparición de las AFJP y las incertidumbres que  ello generó en el mercado; y el período posterior a las elecciones de junio, donde comenzó a revertirse la dolarización de portafolios y la salida de capitales”.  Itaú gerencia la familia de fondos Goal con un patrimonio bajo administración que ronda los $ 2000 millones.

“Lo mejor del año lo vimos en el último trimestre, cuando se revirtió la dolarización y comenzaron a crecer fuerte los fondos de renta fija y money market locales. El momento más estresante estuvo en el primer trimestre, con la incertidumbre por el estado de los bancos en el sistema financiero internacional, y la incógnita de cómo gestionarían los bancos centrales el rescate de las entidades en dificultades”, dice ahora Nicoletti, poniendo sobre la balanza los más y los menos de 2009.

Muy particular fue el caso de Gainvest Asset Management. No sólo le tocó lidiar con la volatilidad y cambios de humor del mercado en general sino que, además, por tener fondos de inversión con el foco en los fideicomisos financieros, sufrió el impacto del incumplimiento de Bonesi, la cadena de electrodomésticos.

Fue Luis Brocardo, gerente General de la administradora, junto a sus principales colaboradores –Jorge Liguori,  Portfolio Manager, y Sebastian Bertuzzi, analista– quien debió ponerse el casco en ese momento. “Sin duda, cuando se administran fondos que se asocian a inversiones en fideicomisos, cualquier inconveniente en ese mercado repercute en los fondos y la verdad que la industria de fideicomisos vino sorteando diversos obstáculos, desde cambios normativos e impositivos hasta el incumplimiento de una empresa que emitía estos instrumentos (por Bonesi)”, explica Brocardo. 

“El caso Bonesi fue, quizás, el momento de mayor incertidumbre. Era la primera vez que se ponía en juego al instrumento como mecanismo de financiamiento libre de riesgo, lo que podía representar un duro golpe para el sector”, añade al respecto el manager. Pero la tormenta pasó, la justicia avaló la posición de los inversores y los organismos de control reforzaron la normativa, lo cual redundó en un fortalecimiento de los fideicomisos, evalúa Brocardo.

Guillermo Guichandut, presidente de Supervielle Asset Management, recuerda haber pasado un marzo más que estresante. Era el momento en el que los activos financieros tocaban fondo y los títulos de deuda cotizaban a precio de default. Difícil saber qué había del otro lado de ese telón de fondo negro. ¿Un momento para tomar riesgo, o no? “Las perspectivas eran realmente negativas. Luego, gracias a las respuestas de los gobiernos, el mercado revirtió la tendencia y claramente cambiaron las expectativas”, indica Guichandut. 

Marcar la diferencia
¿Qué los hizo destacarse sobre el resto de sus colegas en un mercado de administradores que, como todos reconocen, está cada vez más profesionalizado? Ruiz pone el acento en un plan de negocios diferente tanto en filosofía de inversión como en línea de producto. En la tarea de gestionar es secundado por Christian Cavanagh, head de Asset Management y también socio de RJ Delta. La gestora logró cinco estrellas del Star Ranking para dos de sus productos: un fondo que invierte en acciones de Brasil, y otro de renta fija.

Ocupar un espacio vacante fue, desde el inicio, la nave insignia de Gainvest. La oportunidad estaba en darle una vuelta de tuerca a los tradicionales fondos de renta fija y focalizarse en los fideicomisos financieros, “donde está nuestra fortaleza”, sostiene Brocardo.  “Nuestra administradora se caracteriza por tratar de ocupar nichos de mercado”, agrega el manager de 49 años, contador público egresado de la UBA, y con un posgrado en Proyectos de Inversión Industrial (UBA). Antes de hacerse cargo de la gerencia General de Gainvest, ocupó la gerencia de Finanzas y de riesgos de mercado en distintas entidades. El control férreo de riesgos es el punto que remarca Aristi. “Más allá del humor general del mercado, en el primer trimestre no hemos tenido particularmente un nivel de estrés elevado”, sostiene el head de Standard Investments. No obstante, admite que en los momentos en que se escuchan todo tipo de versiones, deben hacer frente a la angustia de los clientes, especialmente los minoristas. “La alegría llegó más tarde, con las enormes ganancias que se hicieron en algunos mercados durante el año último”, remata. No sobredimensionar los riesgos es también lo que rescata Nicoletti, de Itaú, que anotó en 2009 dos fondos en el firmamento de las cinco estrellas S&P: el Goal de acciones argentinas y el de plazos fijos. “La gestión se caracteriza por la fuerte cultura de controles internos de riesgos de mercado, crediticios y de compliance (cumplimiento de procedimientos y normas tanto internos como externos)”, define Nicoletti. En Supervielle Asset Management,  dueño de la familia de fondos Premier (también premiados por S&P en la edición 2009 con 5 estrellas), Guichandut es secundado en la tarea diaria de operar y monitorear los mercados por  Diego Di Giorgio y Ezequiel Albertini (portfolios). Afirma que la clave para lograr resultados pasa por la administración activa de los fondos, con el objetivo de alcanzar la rentabilidad con una baja volatilidad y riesgo de los activos.

La rutina dentro de una gerenciadora comienza temprano, bastante antes de que abran lo mercados locales. En general, junto con la lectura de diarios se hace una reunión de managers. A medida que avanza el día, la temperatura también va subiendo, al vaivén de las noticias económicas y las aperturas de la Bolsa y los mercados de cambio. “El nivel de estrés más alto se da entre las 12 y las 16, donde se concentra el flujo de operaciones del mercado monetario y de renta fija”, cuenta Nicoletti. 

Después del cierre de la Bolsa, en cambio, suele ser el momento más distendido. “Usualmente se lo aprovecha para analizar ideas, realizar comités de inversión, o simplemente tomar un buen café”, comenta Ruiz.

Al mediodía empieza el trabajo más febril, cuando los portfolios operan en el mercado, ya sea para atender las suscripciones y rescates, como para eficientizar las carteras bajo administración, detalla Guichandut. Unas horas más tarde, el trabajo fuerte pasa al back office de las administradoras, donde se liquidan y contabilizan las operaciones del día. La jornada 2009 para los top managers terminó y 2010 viene con mejores perspectivas.



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