Los recitales se mudan al 2.0

Con la venta de discos en caída libre y las presentaciones en vivo en alza de precios para mantener los márgenes, YouTube y las redes sociales aparecen como un nuevo escenario artístico y comercial para los músicos. Cómo la tecnología e Internet están cambiando la idea de conciertos. 21 de Diciembre 2010

En el negocio de la música, las ventas de discos pueden sonar cada vez peor, pero hay un rubro que nunca pareció desentonar y siempre mantuvo un buen ritmo: el de los conciertos en vivo. La industria mundial de recitales generó ingresos por u$s 4.400 millones, en 2009, un incremento del 11,7% con respecto al año anterior, y reunió a una audiencia de 73 millones de personas. Claro que esos números no sólo se deben a una mayor venta de entradas, sino también a un incremento en su precio.

En 1996, ir a ver, en Estados Unidos, a alguno de los 100 artistas top costaba poco más de u$s 25, en promedio. Hoy, supera los u$s 60, y mucho más si se trata de algún solista o grupo reconocido, de acuerdo a Pollstar, un consultora especializada en este mercado.

Pero, en su más reciente estudio, esta firma señaló que las 100 principales giras en Norteamérica, durante los primeros seis meses de este año, consiguieron un ingreso bruto combinado de u$s 965,5 millones, una caída del 17% contra el período anterior (u$s 196,8 millones menos). Y la venta total de tickets fue de 15,9 millones, 2,1 millones por debajo de 2009.

En un negocio deprimido, donde es cada vez más complicado vender un disco y, en el que el instrumento de los conciertos en vivo comienza a desafinar, Internet y otros recursos tecnológicos toman más protagonismo para ampliar el mercado. Así, varios artistas están viendo los servicios de videos por streaming, las plataformas de redes sociales y juegos online como medios ideales para llegar a más público y aumentar los ingresos.

Una de las estrategias más utilizadas es la de los "conciertos virtuales", la transmisión en vivo del show a través de YouTube, Ustream, Livestream o sitios similares. El portal de videos de Google inició la era del live stream el 22 de noviembre de 2008, cuando emitió un recital especial en el que se presentaron Katy Perry, el guitarrista Joe Satriani y el rapero Will.I.Am. Desde entonces, la fórmula del webcast ha sido utilizada por estrellas como U2, Alicia Keys, Foo Fighters y Radiohead, entre muchos otros.

La mayoría de los conciertos virtuales que se dan en Internet son gratuitos y actúan como una herramienta más de promoción que de generación de ingresos inmediatos. Pero las ventajas de la tecnología y la interactividad que ofrece la red de redes permiten crear experiencias únicas que vinculan más al artista con sus fans y con potenciales espónsores. El trío británico Keane, por ejemplo, realizó en abril del año pasado, el primer recital para Internet en 3D, una presentación de la banda en los míticos estudios de grabación Abbey Road que cualquiera podía ver online con un efecto tridimensional si contaba con los clásicos anteojos bicolores.

Un poco más lejos fue la banda canadiense Arcade Fire, que, con el apoyo de American Express y el sitio de VEVO (una alianza entre YouTube, Universal y Sony), emitieron online un concierto en el que el público podía interactuar desde su hogar: elegir diversos ángulos de cámaras para ver el show, votar por la canción del “bis” y hasta enviar fotos que se proyectaban en el escenario.

El evento fue el primero de la serie de streaming concerts, denominada unstaged y organizada por estas empresas, que ya tuvo una segunda edición a cargo de John Legend y The Roots, junto a varios invitados, en Nueva York.

Virtual y social

YouTube no es el único escenario. Varios artistas también dieron el salto a las tablas de los mundos virtuales. U2, Sting y Duran Duran son algunos de los que, en algún momento, dieron presentaciones en Second Life, la comunidad en 3D que tanto auge tuvo hace algunos años, antes de que Twitter y Facebook se hicieran con el protagonismo de lo que sería llamado la Web 2.0.

SellaBand, un servicio que permite a los fans financiar la grabación de discos de sus músicos favoritos, llegó a crear una isla en Second Life con un centro de información, una tienda y un escenario para recitales virtuales.

En 2008, las inversiones y adquisiciones de compañías en el sector de mundos virtuales alcanzaron un total de u$s 600 millones, según la firma Strategy Analytics. Hoy, el segmento no parece despertar tanto interés como antes, pero eso no significa la inexistencia de oportunidades para los músicos. En Estados Unidos, la firma Virtual Greats se encarga de crear y comercializar artículos digitales asociados a marcas y personalidades, como prendas y accesorios para vestir avatares en redes sociales y juegos online. Según la compañía, este es un mercado mundial valuado en u$s 3.000 millones, y ya muchas marcas y artistas están realizando acciones dentro de esta tendencia, como el rapero Snoop Dogg, que, en sólo tres meses, ganó u$s 200.000 con la venta de productos digitales con su imagen.

Para el lanzamiento del disco The Cosmos Rocks, de Queen junto a Paul Rodgers, el sello Universal creó un mundo virtual en el que se podía escuchar temas del álbum por streaming, ver videos con la historia de la banda y comprar merchandising.

Por otra parte, el año que viene, se lanzaría Planet Michael, una plataforma que mezclará videojuegos sociales y ambientes digitales basados en la vida y obra de Michael Jackson. Estará anclada en el mundo virtual Entropia Universe y gestionada por la compañía sueca MindArk. El acceso sería gratuito, aunque tendría una economía propia, lo que permitiría a los usuarios adquirir artículos virtuales o realizar donaciones a obras de caridad.

Las redes sociales integran otro escenario del nuevo negocio de la música “en vivo”. Un buen ejemplo lo dio el grupo Kiss, que, en septiembre, se convirtió en la primera banda en dar un concierto dentro de Facebook en el marco del popular juego Nightclub City, que tiene más de ocho millones de usuarios y donde uno puede ser el manager de un club nocturno. De acuerdo a la empresa Booyah, organizadora del webcast, 1,35 millones de usuarios vieron la transmisión. En las semanas previas al evento, las canciones de la banda disponibles en el juego tuvieron 16 millones de reproducciones. Y el banner publicitario del concierto fue visto 3,3 millones de veces en dos días, con una tasa de visitas del 73%. Cabe decir que los resultados dejaron a los enmascarados músicos con una sonrisa pintada.

Vivo en el USB

Otra manera que ofrece la tecnología de incrementar las ganancias en un concierto es la que provee la firma Aderra, en Estados Unidos, que se dedica a grabar y luego vender el audio del recital en dispositivos como pen drives o wristbands USB, al final del evento.

La empresa usa programas de conversión digital para grabar la presentación, cortar y nombrar las canciones en tiempo real, sin necesidad de posproducción ni edición. El servicio ya fue aprovechado por estrellas como Lady Gaga, Eminem, Metallica y UB40, cuyos fans podían llevarse el recuerdo del concierto al instante en una memoria flash que hasta puede tener un diseño personalizado con la marca o imagen del artista.

Según Aderra, con esta modalidad, un show puede incrementar su facturación entre un 20% y un 40% por asistente, y con un plan de marketing elaborado se puede triplicar por medio de la venta online de estos verdaderos souvenirs de música digital.



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