"Los dichos de Cameron son una falta de respeto a la Argentina"

Adolfo Zaldívar Larraín, embajador de Chile en el país, afirma que las acusaciones del primer ministro inglés sobre el "colonialismo" argentino "están fuera de toda realidad" y defiende la decisión del Mercosur de prohibir el ingreso a sus puertos de barcos con bandera malvinense. Sobre el conflicto chileno por la gratuidad de la enseñanza, dice: "La educación no es algo que pueda ser entregado al mercado" 20 de Enero 2012

Si la misión de Adolfo Zaldívar Larraín como embajador de Chile en la Argentina tendría que resumirse en una palabra, sería "integración". La unión entre los dos países es no sólo un tema urgente para el político y abogado chileno, sino que también lo considera como un gran desafío en su rol de diplomático. "Hace 30 años estuvimos al borde del enfrentamiento; hoy se da un espacio de entendimiento", diferencia.

Con una agenda bilateral más que abundante, el embajador prefiere no opinar sobre la decisión argentina de que LAN no opere en Aeroparque, porque "no ha sido ni es una preocupación del presidente de la República". Tampoco dice demasiado sobre el pedido de extradición de Galvarino Apablaza y sólo opina que Chile fue respetuoso "ante la institucionalidad de la instancia argentina que le ha dado refugio", aunque "no nos pareció bien".

Mientras se apresta para cruzar la cordillera a caballo junto a tres de sus hijos y el gobernador de San Juan, José Luis Gioja, es categórico con respecto a los cruces que se siguen produciendo con Gran Bretaña por las islas Malvinas, y critica al ministro británico David Cameron por acusar a la Argentina de colonialista.

En una entrevista reciente, el embajador argentino en Chile, Ginés González García, dijo que "es el mejor momento de la historia bilateral". ¿Usted está de acuerdo?
- Es un muy buen momento. Después de que hace 30 años estuvimos al borde de un enfrentamiento, se está dando un espacio de entendimiento. Si uno lo compara con la comunidad económica europea, que tuvieron que pasar por tres guerras nada menos, Alemania y Francia, que son el eje de Europa, lo nuestro es diferente. No pasamos por un conflicto, y eso muestra una gran madurez de ambos pueblos. Los que buscaron el conflicto quedaron aislados, ya nadie se acuerda de ellos. Estamos pasando de una etapa de entendimiento a algo superior, que es la integración.

¿Y cómo se alcanza esa integración?
- Se llega por una necesidad. Ahora, hay temas urgentes. Sin conectividad, no hay integración. Es una de mis mayores preocupaciones, mejorar los pasos fronterizos. Y dos grandes obras se están impulsando. El emprendimiento público, el paso de Aguas Negras de 14 kilómetros, cuyo impulsor es el gobernador José Luis Gioja, y costará u$s 850 millones. Está lista la ingeniería, está listo todo, lo único que falta es que los gobiernos llamen a licitación. Y el otro es todavía más grande, son 54 kilómetros y lo impulsa un consorcio de empresas privadas, que va a pasar por Mendoza y desemboca en los Andes, y de ahí se va al Pacífico. Cuando estén funcionando, van a llevar 70 millones de toneladas de carga. En 10 años más, será el gran eje comercial de América y va a competir con el canal de Panamá. El canal fue un golpe mortal para la economía chilena a comienzos del siglo XX. Sólo ahora podrá reponerse por este gran flujo comercial.

¿Cómo se está resguardando Chile ante la crisis financiera internacional?
- Nosotros tenemos una economía muy abierta, hacia afuera, entonces cualquier crisis internacional nos llega. Nos llegó la asiática en 2000, donde fue muy duro para los sectores medios. La de 2009 también nos llegó. Nuestra economía va a sufrir, pero ya se ve una recuperación en los EE.UU. y si bien China ha tenido una merma, sigue creciendo a tasas llamativas y demandantes.

¿Cuáles cree que son los principales desafíos que tiene Sebastián Piñera en los dos próximos años de Gobierno?
- Seguir en la etapa de crecimiento, pero con una profunda distribución del ingreso, y avanzar hacia los sectores medios, a nuestros pequeños y medianos empresarios. Y ahora hay más urgencia en resolver el tema educacional, que no son sólo las universidades, sino también la etapa preescolar. Deberíamos apuntar ahí, porque las diferencias que se crean en esa etapa son luego insalvables.

¿Se podrá llegar a un consenso ante el pedido de gratuidad de la educación por parte de los estudiantes chilenos?
- Es un problema que no es sólo educacional, sino de la forma en cómo se han hecho las cosas. Hay cosas que no se han hecho bien y hay que corregirlas. He sido un crítico de eso, pero ahora estoy en otra situación. La educación no es algo que pueda ser entregado al mercado, la educación es un bien público. El Estado no le puede ser indiferente (al reclamo estudiantil). Y lo complejo es que hay que adecuarlo a la realidad. Cuando yo estudiaba, no había en Chile 50.000 estudiantes universitarios. Ha habido un cambio cuantitativo, ahora hay que hacerlo cualitativo. Ahí está una de las grandes preocupaciones que tendrán los próximos gobiernos.

Los países del Mercosur le prohibieron la entrada a sus puertos a los barcos con bandera de las islas Malvinas, iniciativa a la que Chile se sumó. ¿Es un cambio en las relaciones políticas?
- Chile ha respaldado permanentemente la posición argentina respecto a Malvinas. Lo ha hecho en todos los foros internacionales donde nos ha correspondido, y por ello, la declaración de sumarse al planteamiento de los países miembros del Mercosur es coherente. Resulta un contrasentido que Inglaterra reclame por el ingreso de barcos a nuestros puertos con bandera de Malvinas, situación que no le corresponde porque no es un Estado independiente, y hoy se encuentra frente a una situación de coloniaje británico.

¿Por qué cree que el ministro británico David Cameron acusó de "colonialismo" a la Argentina?
- Por los problemas internos que tienen, no tiene otra explicación. Ese planteamiento es una falta de respeto del ministro inglés para la Argentina. Y fuera de toda la realidad.

El presidente chileno causó polémica al eliminar la palabra dictadura y reemplazarla por régimen militar en los manuales del colegio. ¿Por qué cree que se plantea esta discusión ahora?
- Las cosas son los que son, no tengo mayores antecedentes. La dictadura es dictadura y la democracia es democracia. Para mí, esas son etapas en el pasado. Eso hay que dejarlo a los historiadores. Lo que ocurrió ahí está y ya será materia de investigación o análisis, lo importante es que se mire hacia adelante.

LAN irá a la Justicia contra la norma que le prohíbe operar vuelos regionales desde Aeroparque. ¿Cómo evaluó la decisión argentina?
- Es un asunto que se ha visto desde la Secretaría de Transporte de la Argentina, pero no ha sido ni es una preocupación del Presidente de la República.

Por último, ¿cómo avanza la agenda bilateral con el pedido de extradición de Galvarino Apablaza?
- Eso es distinto. Ahí hay una petición de extradición por parte de la Corte Suprema de Justicia de Chile, se hizo cumpliendo las instancias jurisdiccionales para lograrlo. Ahora, la familia y el partido político al cual perteneció este líder están buscando un cambio a nivel de instancia jurisdiccionales internacionales, pero ésa es una materia distinta a la que me corresponde. Hay una instancia dentro de la institucionalidad argentina que le ha dado refugio, y Chile es respetuoso de esta institucionalidad. No nos pareció bien, pero hasta ahí llega nuestro requerimiento.



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