Las opciones de entrada

Las opciones de entrada

Cuáles son las franquicias en las que invertir cuando el capital es menor a $ 100.000. Qué hay que saber antes de decidirse: costos, dedicación y ubicación. Las alternativas para quienes quieran encarar sus nuevos proyectos. 19 de Septiembre 2011
Las posibilidades para quienes quieren invertir en el mercado de las franquicias son múltiples. Sin embargo, la inversión necesaria para una franquicia puede superar, sin ningún problema, los u$s 100.000 o u$s 200.000. Entonces, cuando la barrera de entrada es el monto con el que se cuenta para el nuevo negocio, ¿cuáles son las opciones? Tomando como tope $ 100.000 (unos u$s 25.000), las franquicias "de entrada" se presentan atractivas para el inversor.

Sin embargo, como en cualquier negocio, hay varios aspectos a tener en cuenta. Sobre todo, la estructura de costos, la necesidad o no de contratar personal, la ubicación del retail -en el caso de que sea necesaria-, el tiempo de recupero de la inversión y la dedicación que necesita. “Lo atractivo del negocio pasa porque al inversor le guste la operación”, aclara Carlos Canudas, de Estudio Canudas. “La ventaja en este tipo de franquicias es un manejo operativo relativamente sencillo, donde la provisión de mercadería venga de la casa matriz, y la posibilidad de ubicarse en espacios chicos”, avanza.

En general, predominan los conceptos de servicios, porque los costos son menores que en rubros, como indumentaria o gastronomía. “La rentabilidad va a estar acorde al capital invertido: si uno invierte $ 90.000, no puede pretender ganar $ 1 millón. Suelen amortizarse en 24 meses, aunque los servicios pueden llevar entre 18 y 20 meses”, resume Canudas.
En indumentaria, por caso, hay opciones como Flow Kids, de ropa infantil, que requiere unos $ 80.000 para empezar (mitad para stock inicial de mercadería y mitad para usufructo de marca y derechos). En la compañía calculan que, con $ 20.000, el inversor puede abrir un local. “La condición es que esté en pleno centro de cualquier zona comercial”, puntualiza Marcelo Fiszbajn, al frente de la empresa con dos puntos de venta propios y una franquicia. “No tiene que ser grande -desde 25 m2-, porque eso requiere otro tipo de inversión, y necesita un mínimo de dos personas para atenderlo”, añade.

Fiszbajn asegura que el recupero del capital ronda los 18 meses y que una de las principales ventajas es que la casa matriz se encarga de la compra y elección de la mercadería. “Es como si fuese un local propio, nosotros vamos reponiendo y eligiendo lo que vende”, completa.

Un rubro menos explorado es el de Dabbawalla: un servicio de tercerización de delivery. “El franquiciado puede tener un local físico, pero no es indispensable: la clave son los contactos comerciales, o sea, tener una posición social -no económica- destacada. Hay que salir a buscar los clientes”, explica Eduardo Capelle, representante de la compañía con tres franquicias y dos operaciones propias.

Con u$s 13.000 a u$s 15.000 de inversión, el franquiciado accede al capital necesario para absorber los dos primeros meses sin ganancias. “Si cumplen con las pautas, a los siete meses comienza a ganar. Con el fee, compran el know how, la capacitación y la contratación del personal”, avanza. La estructura arranca con un mínimo de tres personas y sube hasta 50, el tope permitido. La empresa también provee el software de administración para el control. El inversor, entonces, debe dedicarle el tiempo necesario a supervisar a sus empleados y buscar a las empresas a las que puede venderles el servicio, que se cobra por horas.

También sin local físico es la propuesta de Wash Club, lavado móvil y ecológico de autos. Si bien hay tres tipos de lavadero, el más pequeño tiene una inversión inicial que arranca en $ 29.000, que incluye las instalaciones y móviles para operar y el stock inicial de mercadería. La versión small, con una capacidad máxima de 30 lavados diarios -en promedio, a $ 45/50 cada uno- debe instalarse en lugares con tránsito elevado y estadía de vehículos, como playas de estacionamientos privadas, shoppings o supermercados. También, aeropuertos, clínicas, universidades o compañías. “Se le paga un canon al dueño del lugar, similar a un alquiler, pero que dentro de la estructura de costos se lleva entre un 5 y 7 por ciento”, explica Federico Podestá, su CEO. Requiere, en promedio, cuatro empleados, dos por turno, de los cuales uno es supervisor. “Conviene supervisar el punto de venta -no estar ahí lavando las ocho horas- y llevar el control diario”, recomienda. Con un tiempo estimado de recupero de inversión de entre nueve y 12 meses, Podestá añade que los insumos se llevan el 2 por ciento de los costos, junto con el merchandising y la cartelería.

Los servicios, al frente
Para quienes ya poseen una estructura, por ejemplo de estudio de abogados, contable o agencia de publicidad, las oficinas de servicios relacionadas con marcas, patentes y propiedad intelectual pueden ser una buena opción.

Por caso, Lauritsen & Asociados, que no necesita un local a la calle ni inversión en maquinarias. “Es para personas que puedan brindan servicios a particulares o empresas que puedan requerir asesoramiento en estos temas”, aclara Ivana Lauritsen, directora Ejecutiva. El pago del canon -la inversión total ronda los $ 45.000- incluye capacitación y exclusividad del área, por lo que el franquiciante le deriva los clientes, que, apunta Lauritsen, no son eventuales y generan una base estable que disminuye el riesgo. Para ella, el recupero de la inversión se estima entre 12 y 18 meses. Luego de una capacitación de una semana en Buenos Aires, el franquiciado puede sumar esta operación a su negocio ya existente.

Similar es la propuesta de Eguía & Asociados, con una inversión de $ 50.000. “La barrera de entrada es que el profesional que brinde el servicio tenga un rol activo. El estudio brinda una base de datos para comprobar las marcas registradas, un servicio de custodia semanal de las nuevas marcas y un software a medida para gestionarlo”, explica Guillermo Felippa, agente de la propiedad intelectual. Felippa admite que, al principio, el flujo de fondos puede ser lento, pero luego es exponencial, porque los registros de los clientes son por años.

Finalmente, hay opciones de entrada en el rubro de capacitación. Por caso, Comunidad Digital, una red de educación a distancia formada por Centros Facilitadores Tecnológicos (CFT), que incluyen un aula virtual para la visualización de clases satelitales, biblioteca tradicional y digital, computadoras con Internet y un espacio de estudio e interacción de alumnos. La inversión -promedio de $ 50.000- se realiza al comienzo de la operación y luego sólo hay que incurrir en gastos de mantenimiento. Está pensada para cualquier ciudad con un mínimo de 30.000 habitantes y se otorga la exclusividad. “Puede ser un emprendimiento de una persona o organización, dentro de un local exclusivo o en formato corner, ocupando un sector dentro de la institución”, explica Gustavo Infantino, director de la compañía con 89 franquicias.

Con un recupero promedio de dos años, la franquicia debe estar abierta como mínimo ocho horas por día de lunes a viernes. “Lo fundamental es la formación y el perfil de los recursos humanos”, completa.

Similar es el caso de Ilvem, donde el franquiciado puede montar un local o hacerlo in company. Aquí, puede contratar al personal ya entrenado por la empresa -por hora, o en relación de dependencia- o, a largo plazo, capacitarse como coach. “Si se arma un buen equipo, de dos a seis personas según el volumen de ventas, no necesita dedicación full time”, explica Horacio Krell, al frente de Ilvem.

Como consejos finales, Pablo Pascolo, director de Centrofranchising, recomienda indagar sobre la seriedad del proyecto y quienes llevan adelante el negocio. “Más allá del dinero, hay que identificar la oportunidad de negocio, el rubro o actividad, analizar el mercado donde pretende implantar su negocio y recabar información con otros franquiciados”, concluye.

Guía para el franquiciado
- ROI: las franquicias suelen amortizarse en un período de dos años, aunque en el caso de los servicios el retorno de la inversión se reduce a los 18 meses.
- Rol activo: si bien no implica una dedicación full time, se recomienda un control diario del punto de venta o servicio.
- Selección de personal: es fundamental una correcta selección y formación de los recursos humanos que atenderán la franquicia.
- Ubicación: en los casos de retail la locación es determinante. Se aconseja recabar información con otros franquiciados.
- Contrato: el vínculo comercial entre franquiciado y franquiciatario suele ser de un mínimo de 3 años.
(Fuente: REVISTA APERTURA en base a entrevistas realizadas)



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