"Las normas nos permiten identificar los desvíos y poder corregirlos"

BBVA Consolidar se convirtió en la primer ART en certificar la norma OHSAS por el IRAM. Se trata de un estándar internacional para sistema de gestión de Salud y Seguridad de Trabajo. Su director, Adrián Sasse, comenta cómo fue el proceso. 22 de Septiembre 2010

Se la conoce como OHSAS 18001/2007 (Occupational Health and Safety Assessment Series) y representa la norma reconocida internacionalmente para sistemas de gestión de Salud y Seguridad en el trabajo. Materializada por la British Standards Institution, el estándar apunta a reducir los riesgos de accidentes y de enfermedades profesionales, mejorar el control sobre el cumplimiento de las leyes vigentes, la imagen empresarial y el desempeño de negocios. En la Argentina, Consolidar ART se convirtió en la primera de su sector en obtener un certificado OHSAS por el IRAM. Adrián Sasse, director de la aseguradora y flamante presidente de la UART (Unión de Aseguradoras de Riesgo de Trabajo), comenta cómo fue el proceso y qué implica con vistas al mercado local. 

¿Qué significa haber logrado ser la primera ART en la Argentina en ser certificada con la norma OHSAS?
Primero, la cultura de la certificación de la calidad dentro de la organización, como una forma de llevar adelante nuestro negocio es parte de la estrategia de Consolidar. Esto es una herramienta más, dentro del grupo de mecanismos que ya tenemos implementados y que nos guían, nos estructuran y nos ayudan a ponernos de acuerdo. Porque una certificación no es otra cosa que escribir y poner en papel lo que uno tiene que hacer y, después, cumplirlo. Este proceso se logra a través de las normas IRAM, las ISO o las OHSAS. Ésta última es distinta porque apunta a temas de higiene, salud ocupacional, prevención de accidentes. Es más específica que las certificaciones ISO, que logramos antes.

¿Para qué área obtuvieron la OHSAS?
Es para certificar la gestión de nuestros analistas de riesgo. Y, aquí, fue para todo el proceso: cómo cuidamos nosotros a los analistas, que son los encargados de cuidar la salud y la higiene de trabajo en nuestras empresas. Al final del día, ellos son nuestros representantes ante otras compañías.

¿Tienen previsto hacerlo para otras áreas también?
Sí. Nuestra idea es tratar de encontrar el mecanismo para que las empresas clientes incorporen normas OHSAS dentro de su propia organización. Por eso, tratamos de liderar con el propio ejemplo.

¿Cuánto tiempo les llevó el proceso de certificación?
Generalmente, un proceso de certificación, entre que se inicia, se capacita, se modifican los circuitos, lleva un año. Esa es la experiencia que tuvimos con las OHSAS. Igualmente, es difícil poner un tiempo, porque, más allá de que se logre la certificación, el proceso es continuo. Permanentemente, una norma de calidad obliga a una compañía a comprometerse a mantener el estándar, si bien no necesariamente siempre se cumple. Pero, justamente, lo que generan las normas son el mecanismo para identificar los desvíos y, a partir de allí, poder corregirlos. Éso es lo más importante.

¿Qué inversión les requirió?
Lo más importante en una certificación son las horas hombre. La dedicación, tanto de asistencia de ayudas externas, gente del IRAM y otros asesores. Y en donde más se nota es en la dedicación del equipo de trabajo que está involucrado, porque, en definitiva, es éste quien tiene que “comprar” la idea. En nuestro caso, implicó prácticamente a toda la gerencia de prevención, que son una 50 personas con sus equipos. 

¿Qué ventajas les da ser la primera ART en certificar esta norma?
Eso lo dirá el tiempo. Para nosotros, obviamente es importante. Pero, más que nos importe a nosotros, es que nos asocien, que asocien a la ART, con la calidad de procesos y calidad de gestión en la que estamos orientando a nuestros analistas para su gestión del día a día. Si, después, eso termina siendo un diferenciador importante en términos de competencia: bienvenido sea, pero no es lo principal.

¿Cómo lo ven hoy el mercado de las ART?
Desde el punto de vista de los resultados que se vienen obteniendo a lo largo de estos 14 años, es evidente que el mercado está en crecimiento. Hay 25 ART players en el mercado, con tres que son recientes. Eso indica ques se trata de un mercado altamente competitivo, con accionistas de muy diversos orígenes: internacionales, nacionales, obras sociales, compañías de seguros, que vienen de otros rubros, como el nuestro, que provenimos del banco. O sea, es un mercado con un abanico de oportunidades de elección para las empresas clientes. Además, es un mercado en crecimiento: la cantidad de empresas y de trabajadores que están cubiertos está en un máximo, con ocho millones de trabajadores, en 800.000 empresas. Desde ese punto de vista, la cobertura es prácticamente total. Gran parte del mercado asalariado está cubierto por este sistema, que es muy bueno desde el punto de vida de seguridad social y con una mejora permanente. Lo que se ha observado en estos años es que el mercado ha demostrado más madurez en cuanto a las prestaciones que brinda, mejor calidad y competencia. Todo eso nos exige.

¿Qué es lo que les falta para que el mercado pueda generar más? ¿Qué necesitan como prestadores para mejorar el servicio?
Ahí ya nos metemos en el problema principal del mercado que es la parte sistémica, que son los juicios que está teniendo el sector. El talón de Aquiles pasa por la definición de una nueva ley, que logre cubrir todos los agujeros que se han generado a través de los fallos desde el año 2004 en adelante. Si entre el Ejecutivo, las empresas y los trabajadores logramos encontrar alguna norma que logre zanjar esas diferencias, el sistema, aprovechando todas las ventajas y el know how de estos 14 años y la buenas prácticas el sistema, saldrá muy beneficiado.



¿Te gustó la nota?

Comparte tus comentarios

Sé el primero en comentar

Videos