Las empresas que quieren ganar con el Mundial

Las empresas que quieren ganar con el Mundial

En los próximos dos años, más de u$s 50.000 millones se pondrán en juego para la realización del Mundial de Fútbol y los Juegos Olímpicos en Brasil. Las pymes argentinas se preparan para entrar a la cancha de las licitaciones e inversiones. 02 de Febrero 2012

El Mundial de fútbol de 2014 y los Juegos Olímpicos de 2016 demandarán inversiones en Brasil por unos US$ 52.000 millones entre ambos eventos (US$ 38.000 millones y US$ 14.400 millones respectivamente). La cifra, surgida de un reporte de la consultora especializada Abeceb, representa por su magnitud -equivalente al 70 por ciento de la inversión interna bruta de la Argentina para todo el 2010-, una enorme oportunidad de negocios para las empresas argentinas y del resto del Mercosur.

En la historia de los negocios Argentina - Brasil, "la regla general es que hay muchas más inversiones brasileñas en tierra argentina (frigoríficos, textiles, siderurgia, por citar sólo unos ejemplos) que a la inversa", apunta Mauricio Claveri, economista de Abeceb. Sin embargo, las obras de infraestructura y oportunidades de negocios que se perfilan con la realización de los megaeventos deportivos en los próximos cuatro años (sin contar otras conferencias internacionales, como la Cumbre Río + 20, en junio), impulsan a las empresas argentinas a asociarse con sus pares brasileños y pugnar por una tajada del mercado.
"Los antecedentes en las negociaciones por la participación en licitaciones en igualdad de condiciones datan de 2006, cuando se aprobó el Protocolo de Compras Gubernamentales", destaca el informe de Abeceb. Los objetivos de este protocolo se pautaron en torno a la creación de un mercado regional de contrataciones públicas, eliminando los programas de "compre nacional" (mediante los cuales los gobiernos otorgan preferencia a las empresas locales) para convertirlos en un programa general de la región y estableciendo a su vez un beneficio del 3 por ciento a favor de los socios del Mercosur, por sobre los países extrazona.
La Argentina es el único país que instrumentó el protocolo, mediante una ley de 2008, y la participación de empresas de capital brasileño en licitaciones y contrataciones es ya un hecho habitual.

Marcando la cancha
En los '90, la Argentina firmó con la mayoría de los países un Tratado Internacional de Inversiones que asegura reciprocidad e iguales condiciones para las inversiones extranjeras en nuestro territorio. "Brasil no lo firmó y de algún modo se reserva el derecho de admisión de empresas foráneas en su territorio, lo que, sin embargo, no ha perjudicado la llegada de capitales, dado el atractivo potencial de su enorme mercado", explica Claveri.

En Brasil, todavía está pendiente la aprobación del protocolo de Compras Gubernamentales y, desde la Argentina, se continúa negociando la posibilidad de acceder a los beneficios. Para dar cuenta de la dimensión de los negocios que se avecinan, alcanza con hacer una simple comparación: las inversiones que requerirán los eventos deportivos llegarán a los $ 225.320 millones, lo que equivale al 71 por ciento de la inversión interna bruta fija Argentina de 2010.
No obstante, son varias las empresas argentinas, sobre todo del rubro construcción que ya se apuntaron para hacer negocios en el país vecino. Es el caso de Axon SRL, una compañía de infraestructura y diseño fundada en 1915, que se asoció al grupo brasileño Estadia para construir dos campos deportivos, en Cuiabá y en Amazonia. "Teníamos experiencia en desarrollos de infraestructura en Perú, y decidimos incursionar en el mercado brasileño, de la mano de un socio local", contó Alfredo Godoy, socio de Axon, durante una jornada de negocios Argentina Brasil organizada por el Consejo Profesional de Ciencias Económicas de Buenos Aires.

Tubos Argentinos también apuesta a las obras que se realizarán, específicamente construcciones civiles y viviendas. La compañía fue fundada en 1909 por el argentino Mauricio Silbert, y, desde 1999, pertenece al Grupo Industrial CAP (Corporación de Aceros del Pacífico), de Chile. Actualmente, trabajan en la compañía 175 personas. Se especializa en el sistema de construcción seco basado en estructuras de acero y paredes de yeso (conocido como Durlock, aunque se trata de una marca). También elabora y comercializa tubos estructurales con costura, cañerías para gas, perfiles galvanizados para la construcción en seco, entre otros productos.

Para instalar la construcción en seco con sus ventajas de rapidez en la construcción y buen aislamiento térmico en el mercado vecino, la compañía creó Steal House Brasil, una filial basada en Santa Catarina, a cargo de una arquitecta chilena que vive desde hace unos años en aquel estado. El próximo paso es llegar a Sao Paulo.

"El proyecto Brasil se empezó a gestar durante 2009 y la filial funciona allí desde enero de 2010", cuenta Marcelo Ferrando, gerente General de la compañía. "Nuestro objetivo estratégico fue comercializar en una primera etapa los productos de fabricación argentina para, en una segunda fase, fabricar en Brasil. Creemos que tenemos una oportunidad allí de difundir el sistema constructivo en seco, mediante capacitaciones gratuitas y asesoramiento a las constructoras y usuarios", destaca.

La gran oportunidad
La firma de productos deportivos Winners, representante en la Argentina de las marcas Wilson (tenis) y Salomon (esquí) es otra de las que prepara su desembarco, con una inversión de US$ 2 millones para aprovechar el tirón deportivo. "En principio vamos a gestionar las marcas con un estudio brasileño", dice Eduardo Wetzel, vicepresidente de Winners Argentina. "Aunque faltan muchas definiciones, tenemos buenas expectativas con los Juegos Olímpicos. Wilson es la pelota oficial de los torneos más importantes de tenis, y esperamos serlo en la próxima temporada olímpica", apunta el empresario. En la Argentina, la facturación de la empresa es de US$ 35 millones anuales, y el objetivo es facturar US$ 25 millones en Brasil durante el primer año. "Nuestra proyección es triplicar las ventas en los próximos cinco años", dice.

Existe un axioma que dice que para ingresar a Brasil es necesario un socio local. "Hoy, gracias a las políticas de integración del Mercosur, es más fácil para un argentino obtener la residencia temporal en Brasil, lo que le permite ejercer la representación legal de la Sociedad", afirma Ferrando, de Tubos Argentinos. "Esto es importante, porque muchas veces, la necesidad de un socio local obliga a las compañías a asociarse con un desconocido y a la larga estas alianzas nodan buenos resultados. Hoy nuestros negocios en Brasil tienen supervisión directa desde la Argentina. Cuando el negocio crezca, la gerencia local estará a cargo de brasileros, siguiendo las políticas del Grupo", dice.

Según su experiencia, "instalarse en Brasil no es un proceso fácil, pero tampoco imposible. El armado administrativo de la sociedad y la obtención de los certificados y permisos para importar nos llevó unos seis meses. Encontramos una estructura burocrática importante, pero que funciona eficientemente. Si se cumple con los requisitos, las reglas de juego se respetan. La otra cosa que nos sorprendió es la bancarización con que cuenta Brasil y la posibilidad de utilizar la Web para la realización de todo tipo de trámites", confiesa.
Las oportunidades de negocios que asoman con motivo del Mundial y los Juegos Olímpicos no son menores. "Hablar de obras de infraestructura y construcción en un país que tiene entre cinco y siete veces el tamaño de la Argentina y en pleno crecimiento, suena impresionante", dice Ferrando. "Sin embargo, nuestro sistema constructivo está poco difundido. Sus ventajas como menor tiempo de obra, construcciones ecológicas con importantes ahorros energéticos, entre otras, serán determinantes al momento de decidir, principalmente si se tiene en cuenta que las obras para el Mundial y los Juegos, están atrasadas. El desafío será ocupar los espacios vacíos", afirma el empresario.

Negociar con un gigante
Más allá de haber desplazado a Gran Bretaña para pasar a ser la sexta economía global, hoy, Brasil es el principal socio comercial y primer inversor extranjero en la Argentina. En contraste con los Estados Unidos y España, los principales inversores extranjeros en los ´90, que apuntaban a las empresas de servicios, las inversiones brasileñas tienen una fuerte impronta productiva e industrial.
Asimismo, las exportaciones argentinas al vecino país son fundamentalmente manufacturas industriales -especialmente automotores- con un mayor valor agregado. Sin embargo, el intercambio comercial bilateral resulta deficitario para la Argentina desde hace casi una década. En 2011, el rojo comercial alcanzó un nuevo récord, al llegar a los US$ 5803 millones, un 41 por ciento más que en 2010.

Las compras a Brasil tocaron en 2011 los US$ 22.708 millones, según Abeceb. Esto implica, un 22 por ciento por encima de las importaciones de 2010. En tanto, las exportaciones a Brasil aumentaron 17 por ciento, hasta US$ 16.905 millones.

A pesar de estas asimetrías, tener a Brasil como socio comercial es muy positivo para la Argentina. "Es bueno que Brasil crezca, porque entonces la economía argentina va a crecer también", destaca Claveri, de Abeceb. "Hoy, el tipo de cambio favorece a los industriales argentinos, pero los brasileños tienen mayor competitividad, a pesar de tener costos laborales más altos", apunta el economista. "Hasta los ´90, y salvando las distancias del tamaño poblacional y de mercado, ambas economías eran muy parejas. Pero la política argentina de apertura a la importación y destrucción de la industria nacional durante esa década, dejó al tejido productivo argentino en desventaja frente al poderío brasileño", agrega.

Integración necesaria
"Brasil es un mercado gigante", dice Wetzel, de Winners. "Cualquier número del que hablemos, sea de stock de productos, producción, costos e inversión en marketing puede quedarse corto si se toma como parámetro el mercado argentino". Por esto, para ingresar comercialmente, la firma se trazó un plan "paso a paso". "En primer lugar, es importante conocer el estilo de negociación y las costumbres de los brasileños, y luego conviene dividir al país en regiones. No es lo mismo San Pablo que el Acre (en el noroeste de Brasil) o Santa Catarina (en el centro de la región sur). Hay que avanzar de a poco, y actuar como si se tratara de varios países en uno, porque cada estado tiene diferentes modalidades y regulaciones", señala.

Para Ferrando, de Tubos Argentinos, las oportunidades de negocios que se presentan al operar en ambos países, llevan a pensar en la necesidad imperiosa de integrar cada vez más el comercio. "Los 'chisporroteos' en que solemos caer por trabas comerciales mutuas, son sólo medidas de corto plazo. Pero la visión estratégica, en un mundo globalizado, debe ser la unión comercial", dice.

Como en el fútbol, la competencia y rivalidad empresaria Argentina y Brasil, es un clásico. El Mundial de 2014 promete un impacto positivo directo y convertirse en una oportunidad para que firmas de ambos países formen equipo para ganar.



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