Las claves 2012 en la oferta de maestrías

Las claves 2012 en la oferta de maestrías

A pesar de la crisis internacional, las escuelas de negocios se preparan para otro año a plena demanda. Para ganar terreno en el peleado mercado de las maestrías y MBA muchas apuestan a flexibilizar la currícula y sumar materias optativas. Además, conozca otros temas clave como la importancia del networking y la valoración que hace el mundo laboral de las maestrías. 28 de Febrero 2012

Las maestrías y MBA se siguen afianzando en el mercado local como una herramienta clave a la hora de delinear el futuro profesional. Con una demanda estable, que promete seguir el ritmo de los dos últimos años, las casas de estudio encaran 2012 con una buena dosis de optimismo y se concentran hoy en adecuar sus contenidos y formatos a las nuevas expectativas de los estudiantes, que incluyen una buena dosis de espíritu emprendedor.

"Viene mejor que el año pasado. Tuvimos el doble de inscriptos en diciembre, con respecto al mismo mes del año anterior. En ese caso, la gente demoró la decisión al tratarse de un año eleccionario y se aceleró todo en febrero y marzo", dice Marcela Lomba, directora del MBA de la Universidad de San Andrés (UDESA), que concentra 60 estudiantes al año.
Desde el IAE, José María Corrales, director de Formación de Ejecutivos y Masters, coincide con el diagnóstico: "En Masters, estamos un poco mejor que el año pasado para estas fechas. En inscriptos en diciembre estuvimos un 5% arriba que el año anterior. Ayuda que no sea un año de incertidumbre electoral."

La crisis internacional tampoco está logrando empañar el panorama, aunque el impacto en la economía real siempre termina golpeando a las escuelas."Teníamos algún grado de preocupación por la crisis internacional, pero tenemos una demanda de MBA entre 15% y 20% encima de otros años", dice Juan Cruz Lozada, director de la UADE Business School.
Pero no todo son las inscripciones, la cantidad de consultas de los aplicantes también representa un buen termómetro y anticipa lo que vendrá. "A principio de año, teníamos el mismo número de inscriptos que en 2011, pero dos tercios más de consultas. Hay más gente interesada en hacer un MBA que antes. Hay más aspirantes, pero muchos no tienen los fondos y esperan a ver si sus empresas los ayudan", resume Gustavo Genoni, director de Programas MBA de la Universidad Torcuato Di Tella (UTDT).

A la espera del financiamiento
Es que, si se trata de financiamiento corporativo, el timing no es exactamente el mismo. Aquellos candidatos de maestrías y MBA que apostaban a recibir algún tipo de fondos por parte de sus empleadores debieron controlar esta vez su ansiedad.

"En diciembre, había un porcentaje más alto de candidatos con dudas sobre el apoyo de sus empresas. El proceso interno de autorización fue más lento que otros años. Hacemos un trabajo fino para no quedarnos sin lugar y esperar a las empresas", reconoce María Alegre, directora del MBA de la Universidad del CEMA (UCEMA).

¿El por qué de los retrasos? "Las últimas semanas del año fueron movidas en lo político y las empresas esperan a ver si no hay sorpresas. Prefieren mantener las opciones abiertas”, explica Alegre.

Desde la Uade, Lozada también analiza el fenómeno: "Muchos esperan hasta el final para ver si se los paga la empresa, aunque, en nuestro caso, la mayoría viene por cuenta propia".

Lomba comparte esta visión. "A principio de año, siempre hay muchos alumnos en la gatera, esperando la decisión de la empresa. Yo siempre les digo que, si la decisión está tomada, se anoten en diciembre y ahorren, para ellos o para la empresa", reconoce la directiva del San Andrés, escuela que ofrece un descuento en la matrícula de inicio del 50% hasta diciembre.

Esta modalidad es común a casi todas las escuelas, que proponen interesantes descuentos para aquellos que dan el sí antes de fin de año. "Hace 10 años pusimos este incentivo económico y hoy todas las escuelas también lo adoptaron", dice Alegre, en cuya casa de estudios se puede gozar de un descuento de hasta $5.000 por cerrar antes de fin de año.
Más allá de la fecha de inscripción, el apoyo corporativo para estudios como el MBA es altísimo. Mientras que en el programa de la UCEMA el apoyo corporativo concentra el 60% del mix y en la Udesa el 40%, en el Executive MBA del IAE, por ejemplo, alcanza el 80%. "Nosotros tenemos un mercado muy corporate y en los últimos dos años hay una tendencia de mejora, en la cantidad de empresas que financian y también en el monto", precisa Corrales.

La Di Tella se ubica a mitad de camino, con un 60% de financiación corporativa, dejando atrás el 30% del 2008. "Para nosotros es mucho. Solíamos ser una escuela más fondeada por los alumnos. Pero ahora las empresas nos reconocen y nos confían sus ejecutivos más promisorios", reconoce Genoni.

Claro que la financiación corporativa no es masiva. Las empresas suelen reservar este beneficio para sus altos potenciales y para promover el cotizado semillero interno. En muchos casos, ponen además muchas barreras de entrada, pero también de salida. "Habitualmente, hay una cláusula en la que se establece que, si te paga la empresa, tenés que quedarte un determinado tiempo o, si te vas antes, debes reintegrar una parte", explica Alegre.

La hora de los emprendedores
Si bien se trata de una modalidad de larga data, los tiempos actuales vuelven esta cláusula más clave que nunca. Es que las escuelas ven una afluencia cada vez mayor de estudiantes que sueñan con dejar el mundo corporativo y abrirse por cuenta propia. "Las nuevas generaciones son más emprendedoras. Muchos de los estudiantes quieren ser desarrolladores de negocios, puede ser perfil entrepreneurship o intrapreneurship. Antes los MBA tenían un foco más corporativo", confirma Lozada.

En el IAE, también perciben este cambio de perfil de los alumnos. "En el MBA full time vemos cada vez más emprendedores, muchos de los cuales apuntan al emprendedorismo social. En el EMBA, también hay inquietud emprendedora, lo que no necesariamente significa que se vayan a ir de la empresa", aclara Corrales.

Y aunque incipiente, la tendencia logró poner este nuevo perfil en el radar de las escuelas, que también apuntan a diseñar herramientas a medida de los emprendedores. "Es algo creciente, aunque el porcentaje sigue siendo chico. Tradicionalmente, teníamos cinco o seis estudiantes que querían abrir su propio negocio, entre los 120 que arrancan cada año. Ahora pasamos a 20", precisa Genoni.

En el caso de San Andrés, formar emprendedores forma parte de su tradición, ya que sus aulas y pasillos han sido incubadoras de muchas empresas exitosas como Patagon. "Cada vez se acercan con un mayor desencanto corporativo y con un proyecto independiente o sueño bajo el brazo. Muchos son negocios con gran impacto social", cuenta Lomba, quien reconoce que este año se están reforzando los contenidos vinculados con el mundo emprendedor y se está dando un giro más práctico a muchas materias, para que se puedan transferir más fácilmente los contenidos académicos al mundo real. De hecho, la escuela hace un sondeo entre sus alumnos todos los años y hoy el 90% asegura que tiene idea de abocarse a un negocio propio a corto, mediano o largo plazo. "Lo que no quiere decir que después lo terminen haciendo", aclara por las dudas Lomba.

Los contenidos también están comenzando a adaptarse a este creciente perfil. En la Di Tella, por ejemplo, hace dos años dieron la opción de convertir la tesis final en un business plan súper riguroso. "Apuntamos a que pasen por ese proceso sólo aquellos que tienen una idea de negocio concreta. Así el MBA les sirve para perfeccionarla y dar el puntapié para la búsqueda de fondos", explica Genoni.

A la fecha, el 50% de los estudiantes que encararon el plan de negocio al final del MBA lo plasmaron en un emprendimiento concreto. "Afuera, las escuelas de negocio tienen un rol importante en la generación de empresas. Por medio de estos planes de negocios vamos convergiendo en la idea de una incubadora", adelanta.

A medida
Pero la incorporación de herramientas a medida de los emprendedores no es la única novedad en la currícula de las escuelas de negocios. Cada casa de estudios también estrenará nuevos contenidos y modalidades para sus MBA y maestrías en este 2012, añoen el que la personalización y la inclusión de materias optativas también está en alza. La UCEMA, que reúne cerca de 180 estudiantes por año en su MBA, es una de las escuelas que seguirá apostando a la customización de los contenidos. Hoy, un tercio del programa, que también se caracteriza por una alta flexibilidad de horarios, es personalizable. "Cada vez hay más materias optativas. Trabajamos con un público muy heterogéneo por experiencia y background de especialización", precisa Alegre.

Además, este año, incluirán dos nuevas materias: una sobre la construcción de escenarios de futuro, clave en un país de baja previsibilidad, y otra, dictada en inglés, sobre oportunidades de inversión en la región.

En el MBA del San Andrés, por su parte, también ponen todas las fichas en la personalización de la currícula, mediante orientaciones. A las tres alternativas con las que nació el MBA -Marketing, Finanzas y Dirección General- se agregan este año dos adicionales: Recursos Humanos y Gestión de Servicios Tecnológicos. "Toda propuesta de flexibilización le interesa a la gente. Teniendo las maestrías en la escuela nos resulta fácil apalancar los contenidos específicos del MBA", reconoce Lomba, quien anticipa que este año también se potenciarán los contenidos de entrepreneurship, liderazgo e innovación.

Hasta el momento, la orientación más elegida, con el 60% de los alumnos, es la de Dirección General, confirmando el caracter generalista por excelencia del programa.
En el IAE, también apuestan a la libre elección. Este año cambiaron el formato del master ejecutivo con dos objetivos: agregar un semestre completo de materias optativas y diseñar materias más largas, por lo que pasaron de agruparlas en seis cuatrimestres a cuatro semestres. "Lo que siempre buscamos en la escuela es un acompañamiento de la persona. Al tener materias más largas, los profesores pueden involucrarse más y generar mayor relación con los alumnos", indica Corrales.

En la Di Tella, las habilidades blandas seguirán en foco este 2012. Continuarán el proceso de transformación de este grupo de materias en todo un proceso integrado, que dé continuidad a este tema clave. "Las habilidades blandas se adquieren en la práctica. Por eso incorporamos actividades vivenciales antes, durante y después de las materias", explica Genoni. Y como complemento, este año se distribuirán las horas de coaching a lo largo de todo el MBA para reforzar esta idea de proceso.

Desde la UADE, por su parte, en 2012 estrenarán una nueva dinámica de trabajo: una materia que se llama Plan de Negocio, pero que apunta a aplicar la lógica de la consultoría de la mano del asesoramiento a organizaciones sociales. "De la mano de Ashoka, los estudiantes van a coachear a emprendedores sociales. Así no sólo experimentan en la práctica, sino que además tienen un componente social", detalla Lozada.



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