La primavera sale a cabalgar en San Luis

La primavera sale a cabalgar en San Luis

Diversos destinos de la provincia se presentan con un clima amable y bien soleado, ideal para disfrutar de salidas a caballo en las sierras puntanas. 15 de Octubre 2010

San Luis, como muchos otros lugares del país, ha crecido en el mundo del turismo. Lo extraño en este caso es que salvo Merlo, el resto no estaba en los planes de nadie.

Ni siquiera el dique Potrero de los Funes, que tuvo sus altas y bajas, y que ahora parece gozar de un ciclo positivo que no quiere terminar; tampoco La Carolina, aunque ya se ha convertido en un sitio con nombre propio, cuando antes era una referencia perdida en la vieja Guía YPF y no mucho más. Y se puede decir lo mismo del Parque Nacional Sierra de las Quijadas, que gozaba en sus inicios de la popularidad que hoy tienen sus pares santiagueños y tucumanos Los Copos o Los Alisos, que casi nadie podría acertar dónde quedan.

En este marco de lugares en crecimiento pero aún por descubrir, la provincia de San Luis es una de las que ofrece mayor variedad de excursiones a caballo, generalmente relacionadas con el ascenso a la Sierra de los Comechingones. Valles surcados por arroyos que proveen verdor a un paisaje habitualmente árido, viejos puesteros que salpican caminos solitarios o que decoran el perfil serrano con sus chivos y caballos, remansos por donde vadear los cursos de agua y pozones donde disfrutarlos, las diversas propuestas coinciden en ofrecer estos ingredientes típicos, aunque cada una con duraciones, niveles de exigencia y, por supuesto, recompensas diferentes.

Una de las salidas más interesantes son las que se realizan al Cerro Áspero, que con sus 2200 metros sobre el nivel del mar, es el más elevado de la Sierra de los Comechingones. Se trata de una excursión de medio o de un día, que puede combinarse con tramos en 4x4 hasta arribar a un puesto en la montaña donde aguardan los caballos. Es posible salir desde la villa turística de Merlo o del pequeño pueblo de Carpintería, ubicado a siete kilómetros de ésta.

Desde el llano, el camino que sube hasta el filo de las sierras se ve como una cinta plateada que interrumpe el fresco de la ladera, pero al llegar al final del camino y volver la vista atrás (y abajo) se obtienen excelentes panorámicas de Merlo y el Valle del Conlara. Ése es propiamente el inicio del trayecto, donde se toma contacto con los animales y se comienza a desandar sendas de montaña, reconociendo cordones y cerros; avistando con algo de suerte algún cóndor o aguilucho y hasta quizás un puma. De hecho, caminando por estas mismas sierras de tanto en tanto algún poblador exhibe la piel de un felino desafortunado que no tuvo éxito en procurarse el almuerzo entre el ganado de un fiero poblador.

Más al sur, en la zona del Valle de Pancata, también existen alternativas interesantes para quienes han sabido encontrar en las travesías a caballo algo más que un paseo exigente. Desde la Hostería Las Verbenas, ubicada sobre la ruta provincial número 9, a 68 kilómetros de la capital, parte una excursión de nada menos que cinco días. Cada jornada trae una sorpresa diferente: el cerro Sololosta de 200 metros de altura, la Gruta IntiHuasi y sus pinturas rupestres, el Cementerio de los Gringos con llamativas tumbas del siglo XIX y la Pampa de las Invernadas se alternan con la riqueza que supone compartir las noches con puesteros serranos y familias que abren sus casas a los visitantes.

Sierra de las Quijadas
Han pasado poco menos de 20 años desde que Sierra de las Quijadas fuera elevado a la categoría de parque nacional, un período insignificante en relación con los 100 millones de años que transcurrieron desde que allí vivieran pterosaurios y varias especies de dinosaurios. Y aún eso es poco comparado con lo que se ha pasado la Tierra modelando ese imponente paisaje de muros estratificados en varios tonos rojizos, donde es posible transitar por farallones, acantilados, cornisas y terrazas.

Sus tierras fueron erosionadas a través de los siglos por el agua y el viento, conformando caprichosas formas como por ejemplo el Potrero de la Aguada, un impactante anfiteatro natural recorrido por un pequeño arroyo rodeado de cerros de 1200 metros de altura. El área natural protegida, que ocupa un total de 150.000 hectáreas, se ubica a 120 kilómetros de la capital de San Luis y se puede visitar en el día tanto desde esa ciudad como desde Merlo o Potrero de los Funes.

Datos útiles
Cómo llegar: La provincia cuenta con vuelos de Aerolíneas Argentinas seis días a la semana, en algunos casos con escala en San Rafael, Mendoza. También arriban, de lunes a viernes, vuelos de Sol Líneas Aéreas a la capital provincial y a Villa Mercedes.

Por tierra existen más de 15 compañías que sirven destinos como Merlo y San Luis capital todos los días desde Retiro, Córdoba o Mendoza.

Dónde dormir:
Uno de los mejores hoteles de la provincia es el Potrero de los Funes, un cuatro estrellas administrado por el Estado provincial. En Merlo se destacan el Hotel Piedra Blanca y el Hostal del Canadal. Y en la capital puntana, el Amerian Park y el Vista Suites aparecen como las referencias ineludibles. En Sierra de las Quijadas, la alternativa es el complejo La Aguada.



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