La nueva generación de emprendedores 2.0

La nueva generación de emprendedores 2.0

Un recorrido por cinco startups argentinas basadas en redes sociales que ya generan ruido en Internet. Sus historias, fondeos y las claves del éxito. 31 de Marzo 2011
Tienen poco más de un año de existencia y ya se caracterizan por haber obtenido fondeos de importancia, premios en certámenes internacionales y apoyo de emprendedores argentinos de la primera "ola" de emprendimientos con sello .com.ar.

Su génesis confirma las últimas estadísticas de la Red Endeavor Argentina: con un 30% de participación, la Web 2.0, junto al software y las telecomunicaciones hacen hoy al segmento que más start ups generan en el país. En exclusiva para IT Business, los fundadores de FoodExtra, Okeyko, Weemba, Popego y Socialmetrix cuentan cómo se convirtieron en parte de la vanguardia local entrepreneur con renombre internacional pero también cómo supieron responder a los mensajes del mercado reformulando, en algunos casos, sus proyectos hasta encontrar la fórmula exacta.

Foodextra: inteligencia para comprar alimentos
“La Argentina tiene una mezcla de sabores de todo el mundo en su comida y un paladar refinado, por eso es lógico que la idea de este proyecto haya nacido en nuestro país”, dispara Sebastián Nader. Fue hace dos años que este licenciado en Economía, de 28 años, creó junto a Fernando Valdivia, un startup bajo el nombre de FarmSphere con el objeto de “que los usuarios tengan la inteligencia de saber lo que comen”. La idea de fondo era crear una red social que permita a sus integrantes conocer la trazabilidad de los alimentos (qué empresas participaron en la cadena de suministros). Sin embargo, el enfoque probó ser demasiado específico y, como todo emprendedor de raza, Nader y su socio no dudaron en tomar nota de qué le pedía el mercado y cambiaron de óptica: además de la trazabilidad, a futuro, el emprendimiento permitirá compartir experiencias sobre alimentos, otorgar puntajes y una mayor interactividad. El nuevo enfoque hacia un mercado mucho más masivo se refleja también en un cambio de nombre: FarmSphere pasó a denominarse FoodExtra.

“La forma de monetización es la verificación de productos, similar a las cuentas certificadas de Twitter, donde un productor de alimentos se hará cargo de la conversación con los usuarios, brindando información de valor. También se podrán realizar degustaciones de productos entre los usuarios, quienes podrán compartir su experiencia con el resto de la comunidad”, relata Nader en diálogo con IT Business.

El sitio contará con todas las funciones típicas de una red social. Se podrá saber todo sobre un producto con sólo escribir o capturar con la webcam un código de barras. Además, completa Nader, “se podrá compartir contenidos, embeber videos, hacer comentarios y mencionar productos como si fuera Twitter, además de integración con redes sociales”.

Hoy, y luego de una inversión inicial de u$s 200.000 realizada por los mismos socios, y con un plantel de 10 empleados, FoodExtra ya tiene base en el Silicon Valley, más precisamente en Mountain View, la misma ciudad donde se emplazan Google y Apple. Por estos días, la firma está emitiendo notas convertibles de Serie A pre-money por us$ 4 millones que durará hasta mediados de 2011.

“La Serie A es la primera ronda fuerte de financiamiento, una vez pasados el financiamiento propio y la inversión ángel, y es donde empiezan a jugar los invasores de capital de reisgo (venture capital). Como son inversiones más importantes, requieren una valuación de la compañía (due dilligence) lo que da un valor estimado pre-money. Es decir, en función del dinero que invierten y la cantidad de acciones que se les otorga, se calcula el valor de la empresa”, explica Nader.

El lanzamiento del servicio en California -que, probablemente, se realice en conjunto con Buenos Aires- está previsto para mediados de abril. “En los Estados Unidos (EE.UU.) hay toda una movida con la comida, reflejada en revistas y canales de TV dedicados al tema. Aprovechando ese ruido, queremos mostrar la calidad de los emprendedores argentinos, puesto que la idea y el desarrollo se hicieron en nuestro país”, justifica Nader. Para la primera semana del lanzamiento, esperan tener unos mil usuarios y sueñan con llegar a los 100.000 para fin de año, entre California y Buenos Aires. Para conseguirlo, siguen en una ronda de inversión semilla que les permita alcanzar un capital total de u$s 500.000.

Okeyko: SMS económicos para celulares básicos
El objetivo de Okeyko es desarrollar una red alternativa de servicios celulares para todo tipo de teléfonos. Brinda la posibilidad de enviar y recibir mensajes de texto (SMS) y correo electrónico a un costo más accesible que el servicio que brindan las operadoras.

Todo nació en noviembre de 2009, cuando Gerardo Cabero, estudiante de Sistemas de la Universidad de Salta, realizó una tesis junto a sus compañeros, Gabriel Fernández y Pablo Lugones, quienes se encargan de la división Mobile. Posteriormente, sumaron a Dario Arias, un técnico en Sistemas de Hurlingham, que conocieron por Internet y se encarga de la interfaz web. Juntos formaron esta startup, aportando trabajo y capital propio para el mantenimiento de los servidores. Según cuenta el emprendedor, los inversores con los que se entrevistaron estiman que su creación tiene un valor de mercado superior a los u$s 12 millones. “Un SMS tradicional cuesta unos $ 0,50, mientras que un mensaje de Okeyko cuesta un 85% menos, porque usa la conexión GPRS o 3G y se paga por el tiempo en el aire y no por mensaje. Un SMS tradicional puede contener hasta 160 caracteres, mientras que un Oky (así se llaman los mensajes de Okeyko) tiene un máximo de 500. Pero mientras menor es el mensaje, menor su costo”, explica Cabero.

Las ventajas no terminan allí. Enviar un mensaje a Brasil cuesta u$s 1,35 por el sistema tradicional y u$s 0,10 con Okeyko, evitando el recargo por roaming. Cada vez que el usuario recibe un Oky, le llega una notificación por SMS sin costo para que revise su cuenta de Okeyko. El sistema también elude el problema del cambio de celular, pues los mensajes se envían a un nombre de usuario de Okeyko, al estilo Twitter.

Dado el potencial de la idea, Alfredo Bellagamba, fundador del broker online Latinstocks, llevó el año pasado a los cuatro socios a Brasil para presentarlos ante el operador Transit Telecom, que reparte sus negocios entre el país vecino y Japón. El resultado de la visita: el carrier aportó al proyecto un pequeño capital semilla, cuyo monto se mantiene en secreto.
Pero, además, Okeyko es una red social pensada para celulares de todo tipo: ya posee aplicaciones para celulares básicos y smartphones basados en Android. Y también para PC. “Tenemos dos muros, uno que se llama Pensamientos, que viene a ser un gran Twitter y se puede contestar con un Oky; y otro, llamado Amistad, parecido a Facebook, donde se pueden publicar vínculos, fotos y videos”, se explaya Arias.

Actualmente, por los servidores de Okeyko circulan unos 600.000 mensajes de texto mensuales, todos de usuarios de América latina. El próximo paso será añadir la telefonía IP, comentan los fundadores. Eso podría integrarse mediante el servicio de Transit Telecom, que maneja 1,5 millón de minutos diarios; aunque, según confirmaron, también mantienen conversaciones con un importante grupo argentino de medios online.

“Esperamos este año recibir un fondeo de u$s 7 millones para abarcar toda América latina y desembarcar en China, Japón, entre otras, y brindar mayor infraestructura. También creemos que el objetivo para este año es poder cotizar en alguna bolsa importante para que el proyecto crezca más”, sueña Cabero.

Weemba: entre el que necesita dinero y el que lo presta
El proyecto Weemba empezó en 2008, como una forma de anticiparse a la recuperación de la crisis económica mundial. Constancio Larguía, ex fundador de Patagon, y Carlos Maslatón, uno de los seis socios, invirtieron u$s 100.000 como capital semilla para esta firma, que vincula a los bancos con los usuarios que necesitan préstamos. Actualmente, disponen de 19 empleados repartidos entre sus oficinas de Buenos Aires, Madrid y Miami.

“No somos una red social, pero utilizamos la dinámica de la redes sociales. El usuario arma su perfil, una carpeta con todos los documentos que considere necesarios para que la entidad le otorgue el préstamo, y hasta le ofrecemos el puntaje crediticio de Veraz sin costo para él”, explica Larguía. “Algunos de esos documentos son privados y los bancos sólo pueden verlos con el permiso del usuario”, añade.

Igual de primordial es el nivel de seguridad desde el lado del usuario: para comprobar su identidad, Weemba solicita una cuenta bancaria donde depositará una cantidad aleatoria de centavos. El usuario deberá revisar su cuenta bancaria y notificar la cifra de la transferencia. “De esta forma, me monto en la información del banco, que ya vio la cara del cliente y certificó su firma”, asegura el ejecutivo.

“El banco se beneficia porque así puede tener una mira ‘láser’ para apuntar a su cliente, sin tener que recurrir a costosas campañas de marketing, que logran captar una baja porción de clientes. Su único riesgo es que otro banco haga una oferta mejor”, asegura el ejecutivo. Y remata: “Los usuarios pueden hacer que los bancos compitan entre sí para sumarlos como clientes, pues pujarán para acercarle la mejor oferta”.

Los usuarios no tienen ningún costo por usar el servicio, en tanto que los bancos deberán pagar si se concreta el vínculo con su cliente: $ 200, si es un préstamo para el consumo; $ 400, para los hipotecarios; y $ 500 si se trata de un crédito comercial. La empresa ya cuenta con 4.600 usuarios en la Argentina, donde participan 14 de los 46 bancos que operan en el territorio y que significan el 75% del volumen total de operaciones, según coemntan en Weemba. Otro dato: en el país se han pedido créditos por un total de $ 115 millones a través de la plataforma.

Larguía reconoce que los objetivos para 2011 consisten en mejorar su posición en la Argentina y en España (donde tienen 3.800 usuarios), pero, principalmente, llegar con todo al mercado estadounidense. Y remata: “El mayor sueño para este año es hacer una oferta pública de acciones (IPO) y cotizar en el Nasdaq”.

Popego: analizando el significado de la Web
La compañía fundada por Santiago Siri comenzó a hacer ruido en 2009, al cumplirse un año de su fundación, cuando fue considerada una de las 50 startups más innovadoras a nivel mundial por TechCrunch, uno de los portales de noticias tecnológicas más prestigioso del mundo. Un año más tarde, The Whuffie Bank, un servicio también creado por Siri, que convertía en moneda de cambio la reputación en redes sociales, repetiría el suceso.

“Popego no obtuvo el éxito esperado en el mercado masivo. Por eso, decidimos transformarlo en un servicio para empresas”, confiesa Siri a IT Business, y añade: “Ahora, trabajamos con clientes corporativos para ayudarlos a optimizar su producto en el e-commerce y la compra de publicidad online”.

Para ello, se basan en dos tipos de campañas. En la primera, utilizan un sistema de recomendación creado por sus desarrolladores, mientras que, en la segunda, se asociaron a un Ad Network que procesa 15.000 millones de hits mensuales. Toda la información se procesa gracias a un motor semántico propio que utiliza técnicas de inteligencia artificial y analiza el significado de los datos que circulan por Internet.

Siri es el único socio fundador de esta compañía. Para el proyecto logró dos fondeos: uno de u$s 250.000, por parte de la firma argentina Aconcagua Ventures, y otro de u$s 570.000, proveniente de la inversora brasileña Monashees. Cuenta también con inversores individuales, entre ellos, Wenceslao Casares, quienes, además de dinero, aportan su expertise a la compañía. Actualmente, Popego cuenta con dos oficinas (en Palermo y en el Silicon Valley) y un equipo de trabajo conformado por una docena de personas. “Durante 2011, esperamos crecer un 200% en términos de facturación y seguir llevándoles a las firmas número uno nuestros servicios”, adelanta Siri.

Socialmetrix: qué dice la gente de mi marca
Socialmetrix comenzó sus actividades en 2008 y recibió una inversión ángel de u$s 150.000, a finales de 2009. En ese mismo año, la firma fue galardonada por la Red Innova como una de las empresas más innovadoras de Iberoamérica, en tanto que resultó ganadora del programa BAEmprende del Gobierno de la ciudad de Buenos Aires. Actualmente, cuenta con 12 empleados full time y otros 12 part time que trabajan de manera remota en diferentes proyectos.

“Se trata de una plataforma para monitorear, en tiempo real, qué se dice sobre una marca o sobre ejes temáticos en redes sociales, foros, blogs y conversaciones dentro de diarios online”, cuenta Martín Enríquez, CEO de la firma y cofundador junto a Gustavo Arjones (Sistemas), Juan Manuel Damia (Marketing) y Francisco Lemos (Diseño).

La diferencia con servicios similares de la competencia, según Enríquez, consiste en que no usan el sistema keyword counting (contador de palabras clave), basado en los resultados que arrojan los motores de búsqueda, como Google. En cambio: “Desarrollamos una tecnología 100% propietaria llamada Antology Matching, donde creamos un marco de conocimiento para entender en un texto si se habla o no de una marca específica, y qué es lo que se dice de ella”, completa el ejecutivo.

Para graficar el funcionamiento, Enríquez indica que el sistema arma un esquema de árbol de una industria, dentro de la cual se insertan un grupo de marcas y, a su vez, una serie de productos y de tópicos. “Hasta el momento, el sistema puede buscar en medio millón de fuentes, incluidas redes sociales como Facebook y Twitter”, añade.

Socialmetrix cuenta con 20 clientes de América latina y EE.UU.. La interfaz está disponible en español, inglés y portugués. Entre ellos, se destacan Telefónica, Claro, Personal y la farmaceútica Boehringer Ingelheim. Los desafíos para este año se basan en continuar la expansión de la compañía hacia otros países. “Estamos con el desarrollo del producto para abrir oficinas en Brasil, México y Estados Unidos”, revela Enríquez.



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