La magia del altiplano

La magia del altiplano

El carnaval de Oruro irrumpe como un río de expresiones ancestrales y escenificaciones de significación cultural, al tiempo que invita a conocer esta antigua ciudad minera que seduce con edificios históricos, museos y aguas termales. 25 de Febrero 2011
Patrimonio Oral e Intangible de la Humanidad es la categoría con la que la UNESCO ha distinguido al carnaval de la ciudad boliviana de Oruro, resumiendo así la trascendencia artística, histórica y sociológica que tiene para el mundo el ancestral espectáculo en movimiento que este año tendrá lugar del 4 al 7 de marzo.

A unos 3.700 metros sobre el nivel del mar y a unas tres horas de La Paz, este poblado minero fundado en 1606 cobrará una i-nusitada calidez de ritmos y colores ante la irrupción de medio centenar de comparsas que se hacen presentes con una majestuosa riqueza en vestimenta y coreografías. En cada detalle, todo se tiñe de un profundo sentido religioso, mientras un río interminable de bailes y plegarias se sucede por las calles. Se venera a la Virgen del Socavón, cuya aparición en una cueva dio nacimiento al actual carnaval, pero también se reza al Tío, el dueño absoluto de las riquezas del subsuelo.

Para apreciar el crisol de antiguas tradiciones inmerso en la celebración, un dato clave es que cada danza tiene su significado. Sobresale la Diablada, una lucha entre el bien y el mal realizada en dos columnas que representan a los siete pecados capitales. Adelante, en medio de osos y cóndores, aparece con ropas celestiales el Arcángel Miguel, tras él marcha Lucifer, la diablesa China Supay, y la corte de diablos arrepentidos. A ese despliegue se suma el Relato, la escenificación de una lucha a muerte entre los seres infernales y el destierro de la discordia.

Otra de las danzas más llamativas es la Morenaza, que surgió durante la época de la colonia. Refleja la comercialización de esclavos y, con vestimentas que pesan entre 25 y 30 kilos, la riqueza mineral de esta zona andina. A su vez, quienes lleguen a Oruro poco antes del carnaval, también podrán disfrutar de los preparativos, que abarcan una serie de fiestas previas denominadas "convites", incluyendo la recepción de donaciones para compra de trajes, instrumentos y objetos ornamentales.

Paseos con historia
El festivo folklore de Oruro también invita a tomarse un tiempo para distendidos recorridos. Una visita al Santuario del Socavón es imprescindible, al igual que un paseo por la calle La Paz, donde residen artesanos que se lucen con sus confecciones de carnaval. El Faro de Conchupata, donde por primera vez se izó la bandera boliviana, ofrece las mejores vistas panorámicas de la ciudad, al tiempo que la Iglesia de San Francisco impone su figura erguida en el siglo XVII como otro de los sobrios atractivos locales.

Otra buena excusa para prolongar la estadía la otorgan los museos y las aguas termales. En el primer caso, es conveniente conocer al Museo Mineralógico, que ofrece 7.600 muestras de minerales, además de fósiles antiguos y piedras preciosas, y al Museo Nacional de Antropología y Arqueología, con una de las más grandes colecciones de máscaras, instrumentos de percusión y de viento andinos.

Finalmente, en medio de agrestes y silenciosos paisajes, un absoluto relax espera entre vertientes famosas por sus propiedades curativas. El balneario Capachos ofrece dos piscinas techadas a 12 kilómetros al noroeste de Oruro, mientras que siguiendo 10 kilómetros más por la misma ruta, el complejo de Obrajes brinda alojamiento y una amplia piscina. En estos sitios, las bajas temperaturas del altiplano permiten disfrutar de la calidez de las aguas como un bálsamo reconfortante.

Datos útiles
La aerolínea Lan tiene vuelos a la capital boliviana, La Paz (
www.lan.com). Desde allí hay servicio diario de buses hasta Oruro, en un trayecto de unos 230 kilómetros.
Más información:
www.carnavaldeoruroacfo.com

Escapadas cercanas
Entre los sitios dignos de conocer en los alrededores de Oruro aparece la comunidad Chipaya, distante a 190 kilómetros. Se trata de una de las culturas más antiguas del mundo, ya que sus orígenes se remontan aproximadamente a 2.500 a.C. Llaman la atención sus casas de forma circular hechas de barro, sus vestimentas y su música.
Además, a 310 kilómetros está el Parque Nacional Sajama. Allí sobresale la figura del nevado de Sajama, considerado el volcán más alto de Sudamérica (6.542 m.s.n.m).



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