"La inflación es nuestra principal preocupación"

Francisco Astelarra, presidente de la Asociación Argentina de Compañías de Seguros (AACS), hace un balance de la evolución del mercado con motivo del Día del Seguro, que se celebra mañana. Cómo se mueve el sector, que hoy genera $ 38.000 millones y da trabajo directo a más de 28.000 personas en la Argentina. 20 de Octubre 2010

La industria del seguro se prepara para celebrar, mañana, 21 de octubre, su día. Con un crecimiento superior a los dos dígitos, los 12 últimos meses marcaron un nuevo récord de crecimiento. El principal impulso llega desde el rubro de productos patrimoniales, apuntalado por los seguros para automotores. Mientras, el rubro Vida, como ya es costumbre, muestra un crecimiento menor.

Para 2011, si bien los augurios de los expertos y especialistas anticipan un crecimiento del negocio, el escenario de un año electoral anticipa varios desafíos. El balance y anticipo de la mano de Francisco Astelarra, presidente de la Asociación Argentina de Compañías de Seguros (AACS), que agrupa a 32 empresas del rubro.

¿En qué situación está el sector de seguros?
En el último año, seguimos creciendo. Logramos una producción de $ 38.000 millones. Eso equivale a un crecimiento de 10%, en términos reales. 

¿Cómo se interpreta tal tasa, en cuanto a la evolución del mercado en otros años?
En comparación con los últimos 12 años, la tasa venía bajando. En 2007, el crecimiento se redujo de 17%, a un 9,7%. Al año siguiente, a un 6,2%. De modo que, a la fecha, el aumento de 2010 es superior a los resultados de los últimos dos años. Esto se explica porque la producción, en el sector de seguros, es muy cíclica. Para la crisis del 2001, la tendencia era a la baja. Después, de 2004 a 2007, se incrementó. Luego, durante la crisis internacional, cayó, y ahora nuevamente creció un 10,1%. Los dos factores que impulsan este movimiento se reflejan en el volumen de primas, que es la facturación del sector asegurador, de ramos como Riesgos de Trabajo (ART) y Automotor. Especialmente, las de este último tuvieron un fuerte crecimiento. Recuerde que, en los últimos dos años, salieron a la calle más de 500.000 unidades anualmente. Mientras, en materia de ART, han aumentado las primas por la judicialidad que se generó. 

En general, ¿cuál sector creció más, en el último año?
El que más creció fue el de seguros patrimoniales. En el rubro Vida, hubo un crecimiento menor. Mientras que, en el de seguros de retiro se produjo una caída. Aquí todavía se siente la eliminación del sistema de AFJP. 

¿El asegurado confía todavía demasiado en el sector público?
Así es. No percibe que debe ocuparse y cubrirse, en lo posible, de forma propia. Es importante que tome consciencia que, a futuro, deberá generar ahorros voluntarios. Eso pasa también en el resto del mundo. Pero, en países como los Estados Unidos o en Europa, sí se ahorra con productos adicionales. En la Argentina, todavía falta entender que se debe comprar un seguro de retiro, que pueda complementar la jubilación. 

¿El asegurado argentino, valora el seguro o le falta comprender y percibirlo como tal?
La respuesta debe dividirse en dos. Si uno se fija en los seguros patrimoniales, un ejemplo lo da la tasa de autos asegurados con respecto a los que están en circulación: es de 75%. Hace cinco o seis años atrás, ése porcentaje era de 50%. Esto indica que, por lo menos para su auto, la valoración aumentó. Mientras, en un rubro como el de Vida falta muchísimo por crecer. Por ejemplo, el seguro contra incendio es un producto que se vende muy poco en la Argentina. Otro ejemplo, más claro aún, es el agro. Allí, hoy, sólo la mitad de la superficie cultivada está asegurada.

La resistencia, ¿en qué radica?
El argentino, en general, toma poca consciencia de los riesgos de la vida diaria. Uno lo ve en las calles: la manera en la que se comportan los peatones, los motociclistas, entre otros. Pareciera que el argentino sabe que existe el riesgo, pero espera que le pase a otro y no a uno mismo. 

¿Qué falta entonces para que el sector pueda crecer más?
Ahí les respondo mirando a dos sectores en particular: el de Patrimonial y el de Vida. En cuanto al primero, el factor que mayor impulso puede generar para que el sector crezca es el mismo empuje de la economía, el crecimiento del PBI (Producto Bruto Interno). Pero con inclusión social. ¿Por qué le digo ésto? Hay un indicador que compara la penetración del seguro en las economías de todos los países: son las primas sobre el PBI o la prima per capita. Cuando usted analiza las primas patrimoniales al respecto, la Argentina está un 30% por debajo del promedio mundial y del promedio de economías desarrolladas como Italia, Irlanda, Inglaterra. Entonces, nuestro crecimiento como sector puede venir desde dos fuentes. Por una lado, por una mayor penetración del seguro, que se logra con un ingreso per capita mayor. Y aquí es donde le menciono una mayor inclusión social: porque si la Argentina lograra tener un desarrollo con mayor equidad, con mayor inclusión, el volumen de asegurados se ampliaría. Otra herramienta, que va de la mano de la anterior, es lograr una mayor penetración en el mercado. O sea que aumente el indicador de primas sobre el PBI. Y ésta penetración es también fundamental para analizar el ramo Vida.

Contra América latina, ¿la Argentina dónde se ubica, en cuanto al negocio?
Vuelvo con el ejemplo del sector de seguros patrimoniales, o sea todo el negocio que es No Vida. Aquí, las primas sobre PBI, son el 2%. En el promedio del total de Europa es del 2,9%. En la comparación regional, en América latina y el Caribe, la Argentina está por encima de Brasil, de México, de Colombia. El promedio total para la región es de 1,5%. Ahora, si se fija en los productos de Vida, el panorama cambia totalmente: las primas sobre el PBI muestran una tasa de 0,6%. Así, estamos por debajo de Chile, Brasil, México, Colombia y del promedio de la región, que es el 1%. Más grande aún es la diferencia contra el promedio mundial, un 4,1%, y de Europa, donde la relación de primas Vida sobre PBI es del 4,5%, o sea nueve más que el de la Argentina.

¿Más allá de factores económicos o impositivos, qué otro factor puede impulsar el mercado?
Claramente el institucional. Desde el Plan Bonex, el Corralito, el Corralón, en la Argentina, se ha violado demasiadas veces el derecho a la propiedad. La última violación, en ese sentido, fue la eliminación de las AFJP, en la que se confiscaron los ahorros. Ante tal escenario, no es de sorprenderse que el argentino ahorre fuera del país.

El nivel de litigiosidad, un reclamo que hacían desde el sector el año pasado, ¿se redujo?
Se puede decir que sí, viene bajando. Logramos desarrollar mecanismos muy efectivos. Uno es el Cleas o Clearing Asegurador, que ya pagó más de 60.000 siniestros. Un ejemplo: por año, hay 1,2 millones de siniestros de autos. Sólo alrededor del 1,5% lo pagamos, hoy, por sentencia judicial. O sea, de cada 100 pagamos 1,5 en sentencia judicial. En el pasado año, 4,5 se pagó en instancia de mediación, mientras que, un 95%, lo pagamos las compañías, en forma administrativa. Eso es un punto a favor, a pesar de que la frecuencia (el número de siniestros por auto asegurado) más que se duplicó en los últimos dos años. 

Para 2011, ¿qué proyección hacen?
Esperamos poder seguir creciendo de la mano de la positiva evolución de la economía. Proyectamos crecer a un 7 u 8%, para alcanzar un volumen de negocio, de hasta $ 42.000 millones. 

¿Qué desafíos ven para 2011?
Lo que más nos preocupa es el nivel de inflación. Porque esta nos genera dos problemas: el primero es que los bienes, con la inflación, van subiendo de precio y se debe actualizar permanentemente las sumas aseguradas. Por otro lado, emitimos, en general, pólizas anuales. Con ellas, uno le financia al asegurado 10-12 cuotas. En la medida en que las tasas de inflación superen las expectativas iniciales, las tasas aseguradas son nominalmente negativas. Por el otro lado, el costo de los siniestros, sobre todo de automotores, crecen todos los meses. Esto genera, por un lado, al asegurado, el inconveniente de que sus primas se desactualizan todo el tiempo, y, a nosotros, nos genera que los costos sean crecientes y no sean recaudados o contemplados en la prima.



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