"La industria química deberá volverse sustentable"

El mercado de productos químicos crecerá y los consumidores demandarán que sean ecológicos. El agotamiento de los combustibles fósiles obligará a la industria a volcarse a las energías limpias, y la escasez de talentos llevará a mudar los centros de investigación y desarrollo a los países emergentes. Brasil será el motor regional, lo que favorecerá a las firmas localizadas en la Argentina. Estas son algunas de las predicciones sobre el sector químico que elaboró Timothy Hanley, especialista de la consultora Deloitte. 09 de Diciembre 2010

Los cambios tecnológicos, climáticos y demográficos de las próximas décadas provocarán una enorme transformación de la industria química a nivel global. La predicción corresponde al estudio “The Chemical Multiverse: preparing for quantum changes in the global chemical Industry”, elaborado por Deloitte.  Timothy Hanley, líder global para la industria química de la consultora y co-autor del informe destacó en diálogo con Apertura.com que “la recesión de 2009 golpeó duro al sector, pero su recuperación en Latinoamérica es promisoria, particularmente por el impulso de Brasil. Se está ampliando la infraestructura, con vistas a los juegos olímpicos y el próximo mundial de fútbol, lo que trae beneficios para la industria argentina también”, destacó el consultor.

El informe se elaboró en base a entrevistas realizadas durante 2010 a ejecutivos de más de 150 empresas químicas globales. En él se destacan nueve megatendencias del mercado que impactarán en el sector:  ” los cambios demográficos, el envejecimiento poblacional que exigirá más y mejores servicios de salud, los nuevos patrones de movilidad, la convergencia tecnológica, la globalización, los nuevos patrones de consumo, la escasez de recursos (energía, agua y alimentos), el cambio climático/verde y la urbanización.

“Estas megatendencias afectarán a cada compañía de acuerdo a su tamaño, localización y mercado al que apunta”, advirtió Hanley. “El  enfoque en sustentabilidad y cambio climático es uno de los más importantes”, señaló el consultor. Los consumidores demandan cada vez más productos sustentables, y hay una tendencia creciente a la reducción de la huella de carbono. Por consiguiente, no sólo habrá que cambiar los productos, sino la forma de fabricarlos. Ya hay tecnologías que permiten producir químicos en base a biomateriales, por ejemplo plástico a partir del  azúcar. Otra de las tendencias es la Nanotecnología (trabaja a escala nano, la millonésima parte de un milímetro).  El problema es que sólo puede hacerse a pequeña escala dado su elevado costo”, destacó.

Recursos escasos
Uno de los grandes desafíos de esta industria intensiva en el uso de petróleo y gas, es encontrar fuentes energéticas renovables. Brasil es un país que está avanzando mucho en este terreno. En Argentina hay mucho potencial, sólo que faltan incentivos gubernamentales para dejar los combustibles fósiles (subsidiados) y volcarse a las energías limpias, opinó Hanley.

Y cómo impacta el envejecimiento poblacional y los cambios demográficos?
-La población de edad avanzada es fuerte demandante de productos químicos, sobre todo relacionados a la salud y el cuidado personal. Por otra parte, se está ampliando en los países emergentes la clase media, lo que incrementa la demanda.
Otro  aspecto de los cambios demográficos tiene que ver con el acceso al talento. “Hoy las instalaciones de R&D (investigación y desarrollo) se están construyendo en países emergentes, donde están los ingenieros y científicos que escasean en el mundo desarrollado.

Menos investigación, más marketing
El informe de Deloitte constató que si bien se achicaron los márgenes, esta industria logró incrementar su ROC (return on capital). Esto implica que la industria logró reducir el capital necesario para volverse rentable. No obstante, esta  siempre fue una industria de grandes jugadores, y continuará siéndolo, dado que es Capital Intensiva.

Uno de los hallazgos del estudio es que en la última década las inversiones del sector químico en R&D (del orden del 3 al 4% de sus ingresos) han menguado,  dada la presión de los accionistas sobre los márgenes de beneficio. No obstante, esta industria necesita innovar, y está empezando a  hacerlo de forma colaborativa, por ejemplo, en asociación con universidades e institutos científicos.

Todas las predicciones que presentó Hanley en un congreso del sector en Buenos Aires los recientemente se basan en tres escenarios: uno de transición, que indica que los países emergentes crecerán y los mercados de Europa y Estados Unidos continuarán amesetados;  un segundo escenario de “resiliencia” en el que Estados Unidos y Europa tienen una fuerte recuperación y vuelven a crecer en un orden del 5% anual. Y el tercer escenario de “dislocación”, el más pesimista y menos probable, en el que los países emergentes, con China a la cabeza, no logran mantener su crecimiento.

Cualquiera sea el escenario que realmente se produzca, “en la próxima década se verán profundas transformaciones. Va a haber fusiones y adquisiciones. Algunas industrias crecerán, otras serán absorbidas por firmas más grandes, otras se enfocarán en determinados productos y venderán otras divisiones a otras compañías.

El informe de Deloitte delinea algunas estrategias a seguir, especialmente en cuanto a los cambios tecnológicos: la industria química también deberá subirse a la ola del cloud computing, a fin de reducir sus costos en almacenamiento de datos y servidores;  e implementar sistemas de Asset intelligence a fin de procesar grandes volúmenes de datos y acceder a información relevante en tiempo real para tomar decisiones. Solo sobrevivirán aquellas compañías que sepan tomar ventajas de estas megatendencias.     



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