La fugacidad de la vida gerencial y cómo enfrentarla

La fugacidad de la vida gerencial y cómo enfrentarla

Por Ricardo Bäcker, titular de www.backeradvisory.com y profesor del MBA de la UTDT. 10 de Marzo 2010

Antes una carrera gerencial era la culminación de una vida profesional, hoy en día tiende a ser un paso intermedio con un final predecible, al cual seguirá una nueva etapa muy diferente.

Por qué? Porque cada vez quedan menos puestos en la Argentina para más gente. Entonces relativamente pronto en su carrera, un gerente va tener que optar entre comenzar una carrera internacional o seguir aquí en posiciones quizás menos atractivas y peor remuneradas. Y aunque emigre, en algún momento decidirá regresar y se encontrará con la misma realidad.

¿Por qué se da esto? En parte porque el país  ha perdido posiciones relativas en cuanto a la atractividad de inversiones. También porque hay un proceso de regionalización donde muchas posiciones de buen nivel se establecen en los países vecinos.

Esto genera a veces la necesidad de abandonar las posiciones logradas. Y entonces, ¿qué alternativas enfrenta un “ex” ejecutivo?

Puede conseguir posiciones en empresas de menor jerarquía, pero muchas veces no es lo elegido. Por lo tanto,  es muy baja la probabilidad de que un gerente continúe trabajando hasta la “edad de la jubilación”, porque es más posible que en la segunda mitad de su 50 sea reemplazado o decida retirarse.

También  es probable que, ante la extensión de la expectativa de vida, cuando llegue ese momento no tenga reunido el capital necesario para vivir al nivel que aspira por el tiempo de sobrevida. O quizás sí, pero al mismo tiempo estará lleno de energía y experiencia que no querrá desperdiciar.

Por lo que tendrá que buscar opciones fuera del mundo “normal” del empleo en relación de dependencia.

Y aquí viene el cambio de paradigma que deben asumir. Los profesionales ingresarán en un mundo, creciente,  que no asegura un ingreso constante (sueldo), sino un mundo que va pagando a medida que uno genera valor para alguien, una empresa o un cliente.  Un ingreso aleatorio o, al menos, variable.

Qué alternativas hay? En primer lugar la consultoría, que es algo típico. Varios descubrirán que no consiste solamente en aplicar lo que uno aprendió, sino que es una profesión totalmente nueva, donde hay que aprender a conquistar clientes, hacer alianzas, convivir con socios o aliados, pergeñar propuestas, estar abiertos a realidades diferentes a las que uno conoció, y donde en última instancia uno se convierte en un empresario del conocimiento acumulado.

Adicionalmente por las restricciones en no aumentar la estructura de costos, hay un campo para trabajar en proyectos  por un tiempo determinado, trabajando por resultados o como costo variable. En este capítulo figura el “Interim Management”, bastante subdesarrollado en nuestro país. Y, finalmente, los típicos proyectos entrepreneur (franquicias, empresas, etc.).

Así que alternativas hay. Lo importante es uno vaya tomando durante la vida laboral en empresas, las decisiones apropiadas con la conciencia de que cada quién es artífice de su carrera y de ir construyendo las plataformas necesarias para que esa última etapa sea una llena de gratificaciones y descubrimientos positivos.



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