La extraña liga de los emprendedores que cambian el Primer Mundo por la Argentina

La extraña liga de los emprendedores que cambian el Primer Mundo por la Argentina

Dejaron sus países de origen y apostaron por la tierra del tango, pese a su imprevisibilidad. Los casos. 19 de Enero 2010

La casualidad hizo que conocieran la Argentina. Algunos por familiares, otros porque tenían amigos que les insistían con que conocieran el país o simplemente por la publicidad que descubrieron en los distintos confines del mundo de la tierra del tango. La imprevisibilidad y nubarrones constantes no los asustaron. Tampoco la idea de dejar definitivamente sus países de origen. Así es como se formó esta para muchos extraña liga de emprendedores for import.

Los anzuelos son varios: menores costos con relación a Estados Unidos o Europa y la sensación de que en nuestro país está todo por hacer. La infraestructura y el alto nivel cultural constituyen otros de los imanes. La crisis global rompió también otro paradigma y aceleró la tendencia de desembarcos: no hay en la aldea global ningún país al margen de los vaivenes de la macro.

Michael Evans no planeaba instalarse en la Argentina. Llegó de vacaciones por un par de semanas pero visita a Mendoza mediante se enamoró del país. El enoturismo no era nuevo para él. Había pasado por Napa Valley y Francia y tras conocer la región de Cuyo se convenció del potencial. Cerró una alianza con el argentino Pablo Giménez y crearon Vines of Mendoza con envíos de vino argentino a Europa y Estados Unidos y la más importante que propone a las personas tener su propio viñedo en el Valle de Uco. Para el desembarco arrancó con US$ 10 millones de inversores y fondos propios.

Martín Frankel tampoco lo dudó. Dejó su puesto como gerente de Marketing de FedEx en Nueva York y un noviazgo de nueve años. Llegó en diciembre de 2006 y es socio de Área Tres –un espacio de trabajo flexible en Palermo Soho–, dueño de Sugar Bar y de Expat Connection, un emprendimiento que mediante catas de vino, viajes y hasta parapente, se encarga de formar una red social entre residentes extranjeros, no turistas. Ahora acaba de sumar una nueva unidad de negocios que es Expat Entrepreneurs, con 60 emprendedores que se reúnen cada dos meses para compartir sus experiencias como hombres de negocios en Buenos Aires.

Jordan Metzner y Sam Nadler conocieron el país en 2005. Eran fans de los burritos y tacos y no los encontraban entre la oferta gastronómica local. Para satisfacer su propio gusto abrieron en abril de 2006 el primer local de California Burrito, en el microcentro porteño. Luego sumaron un socio –Alec Hart– que había manejado una cadena de comidas rápidas en Puerto Rico. Ya tienen tres locales y planean llegar a diez en el corto plazo. El sector gastronómico fue también la elección de Michael Legge, quien creó Natural Deli, un restaurante de alimentos naturales y orgánicos. Legge había cursado un MBA en el CEMA y quería aplicar su propia fórmula para brindar opciones a las tradicionales milanesas locales. Para ello sumó dos socios: Federico Grant y Sebastián Popik. Hoy tienen dos locales, más de 3000 productos y proyecta llegar a 20 sucursales en la ciudad de Buenos Aires. La historia de Frank Almeida es distinta. El fundador de 5 aterrizó en la Argentina en 1999 de la mano de una oferta laboral a su mujer. Poco tiempo después llegó el fatídico 2001 y el emprendimiento fue la fórmula que encontraron para echar raíces en el país. Las cookies y galletitas gourmet dieron lugar a la estrategia, primero casera y hoy con una planta de 800 metros en Palermo. Otro vuelo fue el que obligó al piloto Rémi Noiriel a aterrizar desde su Francia natal. Ciudadano global –ya había probado suerte en Madagascar y Costa de Marfil– hasta que se decidió por la producción audiovisual de comerciales en Buenos Aires. La arquitectura y las características de la población fueron los principales incentivos. Jacarandá Films es su empresa y los contenidos for export su desafío. Jed Rothenberg, por su parte, creó LandingPadba.com, una guía alternativa de la ciudad de Buenos Aires en inglés. Hoy tiene más de 9.000 usuarios únicos al mes e inició la etapa de comercialización de publicidad para su proyecto de negocios.

También relacionada con el turismo es la historia de Daniel Rosenberg y Liran Jakob, dos emprendedores que crearon minihostels, una red de alojamientos de calidad desde Ushuaia hasta Costa Rica. Dicen que no apuntan a los tradicionales hostels de 200 camas, sino a un concepto boutique. Para este año la red planea alcanzar 600 alojamientos y seguir creciendo en la cantidad de socios: hoy más de 300.000.

Las historias de emprendedores for import siguen creciendo y se reproducen en infinidad de ideas que intentan implementar localmente. Ellos creen que al ser un país en desarrollo, hay negocios que todavía no se explotan localmente y que son sucesos comprobados en sus países de origen. Confían en el tipo de cambio como variable competitiva y en la infraestructura, sobre todo porteña, para darles soporte. Claro está, saben de la incertidumbre, la presión tributaria y restricciones –trabas burocráticas e inseguridad jurídica, entre otras– para emprender. Pero confían en aquella máxima que sostiene que “nada, ni todos los ejércitos del mundo pueden detener una idea cuya hora ha llegado”.

Informe: Florencia Radici y Clara Gómez Carrillo



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