Jugos sagrados con sello familiar

Jugos sagrados con sello familiar

Zuccardi es una de las bodegas que se sumó a la producción de aceite de oliva, una división conducida por la tercera generación. En menos de seis años plantaron más de 200 ha de olivos. Hoy producen 130.000 litros anuales. 14 de Octubre 2010

Zuccardi es sinónimo de vinos en la Argentina. Pero, desde hace un tiempo, ese nombre ha empezado a tener sabor, también, a aceite de oliva. El proyecto nació del miembro más joven del clan, quien desembarcó en la firma con una propuesta radical: elaborar aceites de oliva extra virgen de alta calidad.

El patriarca fundador de la bodega es Alberto Zuccardi, un ingeniero civil que tiene hoy 89 años. A mediados de los ‘40 se dedicaba en Mendoza a la construcción de casas prefabricadas. Pero de un viaje a Estados Unidos, trajo un sistema de riesgo por inundación y, en los ‘60, comenzó con la producción de uvas y vinos. Así, su actividad laboral terminó más vinculada a la producción agrícola que a la construcción.

En 1978 ingresó su hijo José Alberto cuando la firma, como el resto de la industria, se dedicaba a la vitivinicultura de volumen. Entonces, empezó a nacer la idea de producir vinos de alta gama. Los ‘90 dieron paso a la renovación tecnológica y, hace poco tiempo, ingresó la tercera generación a la empresa: Sebastián lidera el área de investigación al frente de las fincas en el valle de Uco; Julia trabaja en el área de Turismo; Mario, que se ocupa del mercado interno y es gerente del área comercial y Miguel, ingeniero agrónomo, quien trabaja en el proyecto de aceite de oliva. Es decir, toda la familia participa de la empresa que hoy tiene más de 700 empleados.

Aunque el foco de los Zuccardi siempre fue el vino, en 2002, un joven y estudiante Miguel fue el primero que empezó a palpitar el nuevo negocio aunque, vale decirlo, como un hobby primero. “Hice un curso de degustación de aceite de oliva que encontré casualmente en un diario. Con mi familia comenzamos a ver que, en ese mundo, había cosas que nos recordaban al mundo del vino. Hicimos un paralelismo con el vino argentino de hace 20 años, cuando no había paradigmas de calidad”, relata Miguel Zuccardi. Como primer paso, viajó a la Toscana, en Italia, a observar el trabajo de productores nucleados en cooperativas.

En 2004, la familia decidió comenzar a producir, pero no tenían olivos ni fábrica. En una primera etapa, buscaron un productor de la zona de Mendoza y, en paralelo, comenzaron a plantar algunas hectáreas de olivos. “Somos productores agropecuarios, no comercializadores. Está en nuestros genes”, explica el más joven de los Zuccardi.

Las primeras 40 ha las plantó el abuelo Alberto, en Beltrán, cuando tenía 84 años. Actualmente, tienen 180 has de olivos en fincas ubicadas en Mendoza y San Juan (esperan llegar a las 250, en 2011) y, desde 2009, elaboran en una planta procesadora propia. De todos modos, aún siguen vinculados con productores de olivas de alta calidad para cubrir una producción anual de 130.000 litros.

El sector del aceite de oliva argentino tiene características muy definidas. Sólo en Mendoza hay 18.000 ha de olivos y 6.000 productores, es decir que la producción está atomizada. En el país se consumen anualmente unos 200 ml per cápita, mientras que en lugares como España e Italia, el promedio alcanza valores de entre 15 y 23 litros por persona y por año. Este escenario no sólo representa un reto a enfrentar, sino también una oportunidad para incentivar la demanda promoviendo el mercado interno.

“La filosofía de este proyecto es hacer un aceite de muy alta calidad y llegar al consumidor con información”, dice el emprendedor de 27 años. Es que Miguel Zuccardi tiene en claro que “este es un proyecto en el que el largo plazo es importante”. Las páginas de la olivicultura local se están escribiendo y aún quedan muchas en blanco. “De a poco se va depurando el mapa de la Argentina, estamos aprendiendo qué variedades son mejores para estos suelos, qué zonas se adaptan más para aceite y cuáles para aceituna para conserva”, cuenta Zuccardi.

En materia de educación y difusión de las virtudes del aceite de oliva trabajan con escuelas de sommeliers, restaurantes, ferias gastronómicas. “El aceite es un jugo. Nosotros no elaboramos aceite; separamos aceite. Y la calidad está en el fruto. Eso no se puede mejorar”, sentencia el empresario quien también apuesta a desarrollar el turismo olivícola en sus fincas.

Ficha
- División de Aceites de Oliva de Familia Zuccardi. Unidad de negocios iniciada en 2004.
- Hectáreas: 180 (en Mendoza y San Juan). Antes de fin de año plantarán otras 50.
- Exportan a Brasil y Colombia, pero el principal objetivo es desarrollar el mercado interno.
- Producción 2010: 130.000 litros anuales. El plan es llegar a los 400.000 litros en cinco años, que es la capacidad de producción primaria aproximada.
- Rango de precios: $ 26 - $ 35 (botella de medio litro)



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