Javier González Fraga:

Javier González Fraga: "El kirchnerismo mostró una torpeza dificil de entender"

Desde su experiencia como ex presidente del Banco Central, Javier González Fraga evalúa el conflicto generado entre el Gobierno y Martín Redrado. En entrevista exclusiva con Apertura.com, el economista reconoce la gestión de su sucesor pero advierte que la entidad no puede estar independizada de la gestión económica. Las claves para entender la nueva crisis con sello “K”. 06 de Enero 2010

Javier González Fraga sabe cómo se siente el sillón del presidente del Banco Central de la República Argentina. Entre 1989 y 1991 fue responsable de la entidad que, según su carta orgánica, es la máxima autoridad monetaria en el país. En entrevista exclusiva con Apertura.com explica por qué Martín Redrado por estas horas está dejando "muy bien parada a la entidad" que preside y por qué el uso de reservas de libre disponibilidad en el marco del Fondo del Bicentenario “no resiste ningún análisis”.

¿Qué evaluación hace del conflicto entre el Gobierno y el Banco Central?
Yo creo que hoy (por el miércoles) es un día nefasto para el kirchnerismo, para Kirchner y para su gobierno. Ha demostrado una torpeza difícil de entender. Porque Martín Redrado le había hecho un enorme favor al Gobierno en los últimos dos años.

¿En qué sentido?
Redrado fue un dique de contención de expectativas inflacionarias,  manejo sabiamente la política cambiaria, tuvo razón cada vez que tuvo diferencias con el Gobierno en materia de controles cambiarios , en materia de controles de tasas de interés o cuando acertó no seguir la política del Real. O sea, por eso creo a Redrado lo van a extrañar todavía.

¿Ya descuenta que Redrado va a tener que renunciar finalmente?
Yo creo que se le está haciendo sumamente difícil la posibilidad de continuar. Más allá de lo que pueda hacer el Gobierno, creo que con el correr de los días el propio Redrado va a entender que no tiene más salida que renunciar. Por otro lado, está dejando muy bien parado a la institución. Sin embargo, tampoco se puede sostener una situación así un banco central no puede estar independizado de la gestión económica o no tener diálogo con el Ministro. Además, hay una cantidad de cosas que ya hacen insostenible la situación.

¿Se refiere a la inminencia de la reapertura del canje?
Sin ninguna duda, el canje está hoy mucho más lejos de lo que estuvo ayer. Por eso también creo que hay una enorme torpeza de Boudou de parte de no haber conversado previamente con Redrado la forma de hacer ese fondo (N. d. R.: el Fondo del Bicentenario).

¿Por qué?
Por el simple hecho de que es un atropello a las instituciones y que iba, justamente, a provocar esta reacción. Además, no hay mejor copiloto de Boudou para gestionar el canje que Martín Redrado. Por otro lado, lo que se está complicando son las expectativas inflacionarias. Para darle un ejemplo: hasta ahora, yo anticipaba una inflación de entre el 15 y el 20 por ciento para 2010. Ahora, espero más de 20 por ciento. Porque, quienes impulsaron esta movida han ganado la disputa ideológica.

¿A qué se refiere?
Me refiero a que quienes están tomando más poder son aquellos que quieren que no haya un Banco Central que sea una contención inflacionaria.

¿El Banco Central es independiente o, como me decía en estos días un reconocido economista, tal cualidad es una mera formalidad?
Para responderle con una experiencia propia. Cuando, en julio del 1989, Miguel Roíg (N. d. R.: el primer ministro de Economía del primer Gobierno de Carlos Menem) me ofrece el Banco Central en nombre de Menem yo le puse dos condiciones. Una era, ir progresivamente a un tipo de cambio flotante, que siempre fue mi convicción. La segunda era asegurar la autonomía del Banco Central. La palabra independencia no me gusta mucho porque yo nunca he pensado ni he pretendido que el Banco Central sea fuera independiente como lo es, por ejemplo, la justicia. ¿Por qué? Porque el Central tiene que cumplir la política cambiara que quiere el Ministro, tiene que cumplir con su política monetaria. Hasta la política financiera la resuelve el Ministro. Eso lo hace  un instrumento de la política económico.

¿Entonces, en dónde es autónomo?
Es exclusivamente para negarse a financiar al Tesoro. En eso es autónomo. Y, en este caso, estamos hablando de una transferencia de US$ 6.500 millones en base a un artilugio que nadie puede definir. Porque, lo de las reservas de libre disponibilidad no resiste ningún análisis. Porque, estas dependen del tipo de cambio. Y eso no es un concepto contable claro y cristalino. Es una definición bastante trasnochada. Porque puede significar que el Central siempre tenga que financiar al Tesoro.

¿Cómo?
Simplemente, el Ministro de Economía le dice al presidente del Banco: “Fijá el tipo de cambio en $ 4, mañana en $5 y pasado en $6.” Así, todos los días puede fabricar fondos de libre disponibilidad que deben ser transferidas al Tesoro. Entonces, claramente, este tema de las reservas de libre disponibilidad del Fondo del Bicentenario está atropellando la posibilidad del Central de negarse a financiar al Tesoro. Esa prerrogativa del banco es una ley. Y esta está por encima de un Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU). Yo creo que acá está el error.

¿Entonces, es independiente?
Yo nunca hablaría de independencia. Y lo que he dicho muchas veces, tener un Banco Central independiente no es cuestión de una ley. Es cuestión de una cultura que hay que desarrollar. A nosotros nos falta esa cultura. Por eso es que la presidenta ignora la cuestión. En Estados Unidos, por ejemplo, no se le ocurriría a Obama pedirle a Bernanke que abandone su cargo. Mucho menos sucedería en algunos Bancos Centrales europeos.

¿Se refiere a ejemplos como el de en Alemania, donde en 1998, el entonces presidente del Banco Central alemán; Hans Tietmeyer, no se privó de rechazar el pedido del ministro de Economía, Oscar Lafontaine, de bajar las tasas de interés porque consideraba que ponía en peligro la preservación de uno de los cinco pilares de la carta orgánica del Bundesbank, que era la lucha contra la inflación.
Exactamente. Eso habla de un modelo de extrema autonomía producto de la hiperinflación que vivió el país en su momento. Hay otro modelo de mucho menor autonomía, como es el Banco de Inglaterra, que recién llegó a lograr su autonomía en los últimos años. Y la Reserva Federal, que está en el medio de estos dos modelos. Pero, como le indicaba con el ejemplo alemán al que hace alusión, todo esto tiene que ver con la cultura y la historia.

¿Cómo fue en su caso, cuando le ofrecieron el cargo?
Cuando yo le reclamo a Miguel Roig la autonomía del Banco Central y me la aprueba el Congreso a pesar de todas las preguntas y cuestionamientos. Porque yo no era una hombre del partido Justicialista. ¿Qué tenía a favor? La hiperinflación. Como había miedo a la hiperinflación se veía bien que el central fuera una entidad que pueda ser creíble. Más allá de eso, hoy cualquiera que entre por la calle Reconquista, para llegar al Banco Central, va a ver que, arriba del portal, en mármol, está escrito: “La función de esta entidad es preservar el valor de la moneda”. La Carta Orgánica, tiene así un solo objetivo. Pero, ¿cómo puede hacerlo, si está obligado a devaluarla a los efectos de generar financiamiento para el Tesoro?

Para la política monetaria: ¿qué peligros trae este enfrentamiento entre el Gobierno y Redrado?
Primero hay que ver cómo es el desenlace. Todo depende de si Redrado se atrinchera y en el entretiempo es reemplazado por un hombre que va a jugar en función de lo que le dictan desde Olivos y ni siquiera defiende ideas de largo plazo en materia de inflación, el país va a tener más inflación. Como le decía antes, todos los economistas estamos elevando nuestras proyecciones de inflación para este año. Y eso significa: más pobreza, menos crecimiento, más vulnerabilidad para los bancos el día de mañana. Por eso, no hace falta que vengan a decir lo de la derecha para hacer un ajuste. Eso es una soberana estupidez. La inflación no es un objetivo de la derecha. La inflación es una fábrica de pobres. Si miramos a Brasil o a Chile cómo han combatido la pobreza, es exclusivamente porque primero dominaron la inflación. Eso hay que tenerlo muy claro.

Cómo se explica entonces Usted que, a punto de lanzar un canje que, según las expectativas, volvería a abrir el camino hacia los mercados de capitales voluntarios para el país, el Gobierno pueda llegar a generar tal incertidumbre con el pedido de renuncia al presidente del Banco Central?
Torpeza pura. Es la crispación y el enojo de que un presidente del Banco Central reciba a dos dirigentes radicales. Esto lo explica todo. Pero, habrá que prepararse. Porque habrá muchos incidentes como estos por el simple hecho de tener una oposición que ha logrado por lo menos desplazar del control al oficialismo en el Congreso. ¿Qué hubiera pasado si no hubiera habido un 28 de junio? Picheto llamaba al Senado para una sesión de urgencia y por 38 a 34 votos desplazaban a Martín Redrado en cuestión de media hora.

¿Cómo evalúa entonces el comunicado de ADEBA que le pide a Redrado que renuncie?
A mi no me gustó nada ese comunicado porque me parece que tiene que ver con los nerviosismos de algunos banqueros y con toda esta confusión que genera en algunos empresarios estar cerca del poder.

¿La oposición puede proteger a Martín Redrado?
Más que protegerlo, lo va a sancionar si cumple las normas. Hay una ley muy clara al respecto. Acá estamos ante un conflicto entre dos normas: un DNU y una ley. Y es la Corte la que va a tener que resolver.



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