In house vs. externos

In house vs. externos

¿Cuáles son las diferencias en el ejercicio profesional a uno y otro lado del mostrador? Formación, desarrollo profesional, beneficios, horarios, honorarios y ritmo de vida se presentan como algunas de las principales. 13 de Abril 2010

La matrícula que habilita al profesional para ser abogado interno y externo de empresa es la misma, aunque una y otra función encuentren en la práctica una enormidad de diferencias.

En general, se dice que para un estudiante avanzado o abogado recién recibido es mejor trabajar en un estudio, pues el estar rodeado de profesionales con más experiencia; el tener más tiempo de resolución para los temas planteados; y hasta la posibilidad de contar con una biblioteca jurídica especializada en la oficina, brindan la contención que suele desconocer el in house.

“En términos generales, a la empresa se entra para aplicar conocimientos, y la demanda de rapidez de respuesta es superior a la típica de un estudio, donde el abogado puede tomarse más tiempo para el análisis”, señala Fernando Hofmann, director de Asuntos Legales y Corporativos de Kimberly-Clark Región Austral, que trabajó, en su primera etapa, en el estudio de Bruchou, Fernández Madero & Lombardi.

Si bien con un camino inverso, partiendo desde la empresa (Raghsa) al estudio, Pablo Cavallaro, titular de su propia firma, Axial Iure, coincide: “Mientras que en un estudio uno debe especializarse en un tema o área, en un departamento interno el tipo de consultas y problemas que se presentan es variado; obliga a que el profesional sea más versátil”.

En efecto, como gerente de empresa se llevan los temas propios del core de la compañía, pero también asuntos societarios, financieros, contratos de toda índole, entre otros contenciosos.

“En una empresa, por la dinámica del negocio, el abogado tiende a ser generalista, ya que debe tener conocimiento de todo. El abogado in house está inmerso en el día a día de la empresa, trabajando codo a codo con las áreas restantes. Ello permite que su asesoramiento tenga una visión estratégica del negocio, lo que enriquece su aporte”, dice Martín Castro, gerente de Legales de una multinacional que no tiene autorización a identificar.

Para el abogado interno, el cliente exclusivo es la empresa. Para el abogado externo, hay múltiples clientes con problemáticas diferentes, aporta Carlos Peebles, socio de Klein & Franco, quien pasó del bufete Brons&Salas a empresas como Coca Cola Bottling y Coca Cola Femsa de Buenos Aires y, luego, retornó al universo de los estudios.

“Si bien el trabajo en estudios permite mayor variedad de asuntos y clientes, así como una profundidad de análisis e investigación que no siempre es factible en la dinámica de las demandas internas de la empresa, el trabajo en esta última permite comprender de primera mano el negocio y la actividad de la firma, la incorporación de herramientas de gestión, el aprendizaje del trabajo en equipo con profesionales de distintas especialidades y la respuesta inmediata”, agrega.

Además, los abogados internos sumaron presencia en el área de ética y compliance, actividad ajena a sus pares externos.

En términos generales, el salario de un abogado interno y el de uno externo suele ser similar arrancando en un promedio de $ 2.500 bruto para un junior, indican los consultados, aunque “en ciertas posiciones, puede ser más interesante la empresa”, reconoce Hoffman. Los informes del sector le dan la razón al abogado de Klein & Franco, particularmente para el caso de mandos medios y superiores. Así, un senior de estudio puede ganar en mano una media de $ 8.000, mientras que su par de empresa cerca de un 20% más. Obviamente, los datos dependerán del tipo de empresa y firma legal.

Metales y beneficios
Rodolfo Papa, profesor universitario y especialista en coaching, mentoring y desarrollo de carrera para abogados, dice que al comparar, no se tienen que perder de vista las posibilidades de capacitación y desarrollo profesional, entre otros beneficios considerados más "tradicionales". “Para evaluar las ventajas y desventajas de trabajar en un estudio o en una empresa, hay que elaborar una estrategia que identifique qué organizaciones se aproximan más a las expectativas propias”, señala.

Así, por ejemplo, se dice que en los estudios se suele trabajar full time, pero que en las empresas la relación es full life. Tal vez, aclara Hoffman, no tanto por la carga horaria diaria, sino porque no hay feriados, fines de semana, ni horas inapropiadas para recibir un llamado. Entre los abogados externos, en cambio, es común el comentario de que son ellos quienes trabajan a destajo, mientras que sus pares in house, a la hora de salida, marcan tarjeta y se van.



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