Impulsoras de negocios

Impulsoras de negocios

Si algo caracteriza a las compañías tecnológicas es su potencial de multiplicar en corto tiempo el empleo y la facturación. En ese despegue, las aceleradoras de empresas juegan un rol crucial. Cómo funcionan estas iniciativas, cómo seleccionan a sus candidatos y qué servicios les ofrecen. Las claves de un modelo que se expande en el mercado local. 10 de Abril 2012

En un fin de semana, el argentino Diego Saez Gil y su amigo colombiano Alex Trorrenegra crearon Inbed.me, un portal para reservar alojamiento en 1500 hostels y bed&breakfast con más de 2000 usuarios en todo el mundo. El proyecto, que hoy da trabajo a ocho personas, resultó ganador del concurso Startup Weekend New York, un certamen que propone crear una empresa entre la mañana del sábado y la tarde del domingo.
 
"Nos inspiramos en nuestras experiencias de viaje, en las que descubrimos que viajar no se trata solamente de conocer lugares, sino de conocer personas. Entonces, pensamos que se podía aprovechar el crecimiento de las redes sociales para crear un sitio social de reservas de hostales", cuenta Saez a IT Business. "En Inbed.me, los viajeros pueden reservar dónde quedarse y en cualquier lugar del mundo. Además, pueden ver qué otros viajeros se quedarán en cada destino y, de ese modo, conectarse para compartir información o planear actividades juntos", explica. "Arrancamos con una inversión inicial baja, ya que Internet permite comenzar un negocio con muy poco dinero, y, ahora, seis meses después, estamos levantando nuestra primera capitalización en Nueva York", amplía.

Semejante velocidad para pasar de un plan de negocios en power point a la primera ronda con inversores, no hubiese sido posible sin la participación de NXTP Labs. Se trata de una aceleradora de empresas fundada en octubre de 2011 por Ariel Arrieta (emprendedor serial y cofundador de Digital Ventures, Directa Networks, Performa Networks, Afiliados Hispanos e InZearch, todas ellas empresas de marketing online adquiridas por FOX, en 2007).

Arrieta creó Nxtp Labs basado en el modelo de Y Combinator y Techstars, reconocidas aceleradoras de Silicon Valley que realizan pequeñas inversiones en gran diversidad de compañías a cambio de una porción de participación accionaria y, además, facilitan una red de mentores que asesoran en los emprendimientos. En Nxtp Labs completan el equipo de fundadores Marta Cruz, especialista en Marketing, el publicista Martín Hazán, Francisco Coronel, fundador de Arch Partners, entre otras, el inversor norteamericano James Haft y el ex director de Endeavor Argentina, Gonzalo Costa.

"Los emprendedores no sólo necesitan capital sino un asesoramiento especializado. Nosotros invertimos US$ 25.000 en cada proyecto, le damos un espacio físico y advisoring a cargo de más de 50 mentores, que son tanto empresarios como académicos", detalla Costa.

Mercado de artesanías online
Para ayudar a su madre a vender sus tejidos a crochet, Alexis Caporale y su hermana Marina, empezaron a investigar algunos portales en Internet. Así dieron con Etsy.com, una plataforma de compraventa de artesanías norteamericana fundada por dos socios en un garage que hoy vale US$ 300 millones. Descubrieron que el portal no se adaptaba a los usos y costumbres latinoamericanas, por algunas complicaciones en el envío y los pagos. Por eso, se pusieron a desarrollar un "marketplace" local especializado en productos únicos y artesanales: Bixti.com. El modelo de negocios se basa en el cobro de una comisión por transacción efectivamente realizada. Para esto, el portal ofrece diversos medios de pago (tarjetas de crédito, transferencias bancarias, impresión de cupones para el pagofácil, pagos por mail), y, además, brinda asesoramiento a los emprendedores sobre cómo publicar sus productos y venderlos.

Los hermanos invirtieron US$ 30.000 de fondos propios para el desarrollo del portal y, paralelamente, se contactaron con Arrieta, que estaba por lanzar Nxtp Labs. Así se inscribieron en la primera convocatoria a participar de la aceleradora. Seis meses más tarde, pasaron de ser dos personas a seis, y de tener 5000 visitas mensuales a 20.000. "Hasta ahora, nos concentramos en atraer compradores. Nuestro próximo paso es lanzar el portal regionalmente en Chile, Colombia, Perú y México", dice Alexis.

La aceleradora actúa en estos casos como un inversor de riesgo. "Cada seis meses, invertimos en camadas de 15 equipos emprendedores y nos convertimos en accionistas", explica Costa. "Queremos llegar a ser inversores minoritarios en unas 200 compañías", adelanta. Para conocer el éxito de la inversión, la aceleradora mide tres variables: la primera, el grado de supervivencia, ya que, entre el 50 y el 80 por ciento de los emprendimientos que se lanzan no sobreviven el primer año. La segunda es lograr conseguir inversión adicional. Para eso, se le brinda a los start ups contactos con inversores externos. La tercera es su grado de internacionalización, para lo cual deben ser negocios posibles de escalar y exportar. "La cuarta es que sean un buen negocio y puedan ser vendidas", resume Costa.

Semillero de empresas
Otra alternativa de este modelo, que irrumpió con fuerza en el úlitmo tiempo en el mercado local, es Wayra. La aceleradora fue lanzada a fines de 2011 por el grupo Telefónic a nivel global. Su meta: apoyar a emprendedores iberoamericanos, proveyendoles herramientas tecnológicas, una red de mentores, un espacio de trabajo con acceso a conectividad y servicios y el financiamiento necesario para acelerar su crecimiento. Seis meses después de su lanzamiento en la Argentina, conviven 10 proyectos tecnológicos de alto potencial en la subsidiaria local. Todos seleccionados entre más de 800 postulantes.
Wayra Argentina, y sus homólogas en Brasil, Chile, Colombia, España, México, Perú y Venezuela, invierten hasta US$ 70.000 en cada proyecto que seleccionan (entre 10 y 15 en cada país), durante un período de seis meses, además de proveerles acceso a su red de más de 300 millones de clientes que tiene Telefónica en la región.

Federico Roma es uno de los jóvenes emprendedores seleccionados en la primera edición de Wayra por su proyecto Liibook, una plataforma online que permite la autoedición de libros. La idea para armar el proyecto surgió durante una charla. Diseñador gráfico desde 2004, Roma comentaba con su hermano y un amigo sobre el avance de Internet en el mundo de la música y concluyeron que, con la industria editorial, pronto pasaría algo similar. "Hay una tendencia a achicar la distancia entre el productor de contenidos y quien los consume", dice el emprendedor. “Y así, como hay bandas que puentean a las discográficas y suben sus canciones directamente a la Web, también los escritores y autores pueden publicar sus obras sin la intermediación de grandes editoriales", resume.

En 2009, el entrepreneur invirtió sus ahorros en el desarrollo de una versión beta de Liibook y, en 2011, se enteró por Twitter de la convocatoria de Wayra, a la que se inscribió. "Participar nos dio un gran impulso. En seis meses, llegamos a más de 1000 autores locales y extranjeros, que publican sus obras y ellos deciden si son de acceso gratuito o si quieren venderlas, para lo cual le ofrecemos también un canal para hacerlo", destaca. El portal permite buscar obras por género y autor y tiene un sistema de denuncias por parte de usuarios por violación del derecho de autor. El modelo de negocios se basa en una comisión por venta realizada y tiene ingresos por publicidad.

Aplicaciones para la vida
Otro que se animó a presentarse en el marco de Wayra fue Diego Martínez, que, tras trabajar en el área de Sistemas de varias empresas, ideó una herramienta tecnológíca que hace más eficiente la búsqueda de personal. Para ello, se contactó con los departamentos de Recursos Humanos de varias empresas y comprobó que estas reciben muchos más currícula de los que pueden leer. A partir de ahí, desarrolló cvgram.me, un portal para crear un curriculum original y a medida. Invirtió $ 30.000 para el lanzamiento de una primera versión y, en 2011, se inscribió a la convocatoria de la aceleradora y fue seleccionado.
En los seis meses que durará la aceleración, su plan es armar una plataforma para recruiters, una herramienta de marketing para que éstos puedan conversar con los candidatos y un servicio de ofertas de trabajo, que los usuarios recibirán por mail o mensaje al celular, de acuerdo a su perfil. Los ingresos se generarán a partir del pago de una suscripción mensual para acceder a un grupo de CVs seleccionados. Luego, Martínez espera lanzar una versión en portugués y en español, ya que la actual está en inglés y recibe visitas de 130 países, entre ellos: Japón, Australia y República Checa.

En cambio, para las abogadas, Lorella Jalles y Yael Frylinsztein, la tecnología era poco menos que una mala palabra. Las letradas se habían conocido en un estudio porteño y trabaron amistad, antes de que la segunda partiera a los Estados Unidos, a trabajar para Endeavor. En ese proceso, se dieron cuenta de que faltaba poder tener a mano la agenda de contactos con los clientes, una cronología de cada caso con las últimas actualizaciones del expediente, los mails relacionados, planillas de gastos y toda la documentación relativa al caso resumida en un archivo y accesible desde cualquier lugar y en cualquier momento. Pero, como tal solución no existía para abogados, decidieron crearla ellas mismas.

"En 2011, arrancamos", cuenta Yael. "Nos contactábamos por mail y skype y nos pusimos plazos para armar el plan de negocios", confiesa. A fin de año, se enteraron de la convocatoria de Wayra y se inscribieron "sin saber qué chances tendríamos, ya que ninguna de las dos tiene un perfil tecnológico", confiesa. Sin embargo, su proyecto fue uno de los 10 elegidos entre más de 800 que se presentaron.

"Salir seleccionadas fue un gran impulso para nosotras. Ahora, tenemos seis meses por delante en los que debemos lanzar la versión final del producto", dice Lorella, ante IT Business. Por ahora, cuentan con una versión beta que está siendo usada por más de 500 colegas, no sólo de la Argentina sino de otros países de la región.

El plan es ofrecer una versión gratuita a los estudios y abogados particulares, para consultar 15 temas. A partir de allí, se paga una suscripción mensual. Más allá de solucionar su problema puntual de organización, las abogadas terminaron creando una compañía, marcando otro ejemplo de un modelo de impulso empresarial que empieza a pisar con fuerza en la Argentina.



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