"Hay que hacer transparentes y creíbles los datos oficiales"

El economista argentino Guillermo Calvo sostiene que, además de saldar sus compromisos internacionales, es imperativo que el Gobierno blanquee las cifras del Indec para restablecer la confianza en el país. También advierte sobre los riesgos de que la economía argentina se recaliente en el año electoral y recomienda tomar medidas a fin de evitar una suba fuerte del crédito financiero. Propone una coordinación global de políticas al estilo Bretton Woods, en la que el renminbi sea considerado capital de reserva para los países emergentes. 19 de Noviembre 2010

Guillermo Calvo supo anticipar la crisis del Tequila en 1994, y aunque no vaticina un 2011 turbulento, aclara que tampoco será un año más. Ni para el mundo ni para la Argentina. Con un tono de voz tranquilo, que contrasta con la fuerza de cada una de sus palabras, el reconocido economista argentino y profesor de la Universidad de Columbia pone una señal de alerta sobre la guerra de monedas, al indicar que puede exacerbarse por las restricciones aduaneras y "afectar a todo el Cono Sur".

En una entrevista exclusiva, Calvo también hace foco en la Argentina post-Kirchner y no disimula su temor de que la economía se recaliente en período de elecciones, teniendo en cuenta que los bonos y acciones ya mostraron una suba luego de la muerte del ex presidente. "Me sorprendió. Entonces llamé a mis amigos y se está viendo que, aparentemente, Kirchner era una traba para el mercado de capitales, que era un peligro porque tomaba decisiones de manera muy unilateral. Esto ahora es menos probable", reflexiona.

Además, Calvo destaca el reciente anuncio oficial sobre el pago de la deuda al Club de París, “la Argentina tiene recursos para hacerlo”-dice-, y coincide en que es posible avanzar sin la intervención del FMI. No obstante, también dispara: “Es buen momento para sincerar el Indec”.

El tema económico del momento es la guerra de monedas. ¿Puede derivar esto en una guerra comercial entre los países?
En el caso extremo, sí. Los EE.UU. tiene una economía aplastada: un consumo no muy dinámico, una inversión que subió un poco, pero no es permanente porque tiene un gran componente de inventarios. Las exportaciones son un canal importante para la recuperación. Ahora, si los EE.UU. exporta más, el resto del mundo tendrá que importar más. Y para que eso suceda, tienen que entrar capitales o bajar sus reservas. 

Y los países se resisten…
Hay resistencia por parte de los emergentes. China quiere seguir siendo un exportador porque es una economía muy abierta y ha tenido mucho éxito creciendo hacia afuera. Y el resto de los emergentes todavía se acuerda de las crisis de los "90 y principios de 2000, y en consecuencia, resisten bastante la entrada de capitales. El instrumento fiscal ya lo ha usado, lo único que le queda es lo monetario. Como tienen sólo el instrumento monetario van a emitir dinero, y eso naturalmente va a traer tendencia a una depreciación del dólar que va a ser resistida por el resto. Esa es la dimensión norte-sud de la guerra. Después está la dimensión sud-sud, que tiene que ver con el hecho de que China no quiere dejar apreciar su moneda de manera importante, y hay otros países de la región, como Brasil y Chile, que siguen una política de tasas de cambio muchos más flexibles.

Si esta situación se mantiene en el tiempo, ¿los países pueden llegar a imponer restricciones aduaneras?
Todo el mundo sabe que es muy peligroso. Nadie quiere ser el primero. Pero ya ha pasado por la Cámara de Diputados de los EE.UU. una ley que autorizaría a Obama a poner aranceles a las exportaciones de China. Están en esa dirección. Temo que eso se puede exacerbar. 

¿Peligraría así la salida paulatina de la crisis financiera?
Eso podría hacer mucho daño a China. Todo depende de cuán fuertes sean las restricciones. No olvidemos que China es un país tan abierto que sus exportaciones representan alrededor del 30 al 40% del producto, algo que es difícil de creer dado lo enorme que es esa economía. Si le cortan ese canal, por lo menos deja de crecer, y ellos estiman que tienen que crecer un mínimo de 6% por año para no tener problemas. 

Desde China el argumento es que, si se afecta su economía, el riesgo lo corren todos los países. 
Indudablemente. En el caso extremo, nos va a afectar a todo el Cono Sur. Va a ser un impacto muy serio. Lo que pasa es que en los EE.UU. se está llegando a un fanatismo político que se está pareciendo un poquito a nosotros. La racionalidad está desapareciendo. Uno escucha las cosas que dicen los seguidores del Tea Party y son realmente irracionales. Y los políticos responden a los votos. Larry Summers se le está yendo a Obama, tiene muy poco apoyo técnico y hasta donde yo lo he escuchado, el presidente norteamericano es bastante proteccionista, como típicamente son los políticos casi por naturaleza. Podría irse en esa dirección. China se da cuenta de eso. De acá a cinco años podría haber una transformación, en la que China termine siendo más un importador, los EE.UU. más un exportador. El problema es qué es lo que va a pasar el próximo año. China no puede hacer el ajuste en 2011, es demasiado pequeña con respecto a los EE.UU.. Para poder hacerle una diferencia, tendría que aumentar 10% del gasto. Las consecuencias son un atraso cambiario espectacular e inflación, y eso también la mata a China. Todo depende de con qué velocidad el gobierno estadounidense quiera que se haga este ajuste. Si lo hace lentamente, en cinco años, es factible. 

Luego de ser electa como presidente de Brasil, Rousseff se refirió a esta guerra y dijo que "se demostró que la manipulación del tipo de cambio fue negativa para su país y la Argentina". ¿Considera que fue así?
Hay dos temas. Está el tema del control de la entrada de capitales, que ellos lo están haciendo ahora; tienen un impuesto del 6%. Y después está el tema de manipular directamente o tratar de fijar la tasa de cambio. Ésa fue la política del plan de convertibilidad y es la política que, un poco diferente, estamos siguiendo ahora. Está relacionado obviamente, porque es una manera de resistir la apreciación. En vez de poner controles en la entrada de capital, la Argentina acumula reservas. Que eso termine mal o bien es un tema muy abierto. Hong Kong sigue teniendo el 1 a 1, Panamá está totalmente dolarizada y no han terminado mal. Europa está "euroizada" y algunos países han terminado mal pero no porque han fijado con el euro, sino porque, por ejemplo, Grecia tiene un déficit fiscal espectacular. Si yo hago las cosas mal fiscalmente me va a ir mal, tenga tipo de cambio flexible o fijo.

¿Es válido comparar la crisis griega con la argentina de 2001?
Son muy diferentes. Los griegos hicieron trampa de manera descarada. Nosotros sabemos hacer trampa, pero nos ganaron de lejos. Superficialmente, ambos están cayendo o cayeron por tener un déficit fiscal muy alto pero hay diferencia. Ellos lo hicieron adrede. A nosotros nos pasó, en parte, por haber hecho una mala política financiera. Empeoró el déficit fiscal porque subieron las tasas de interés por la crisis rusa del "98 y la devaluación de Brasil del "99. La tasa de interés nos mató, lo que no quiere decir que no tengamos la culpa. Pero es diferente a dibujar los números.

Los bonos y las bolsas subieron luego de la muerte de Néstor Kirchner. ¿Fue le expectativa de un cambio político?
Me sorprendió. Entonces llamé a mis amigos y se está viendo que, aparentemente, Kirchner era una traba para el mercado de capitales, que era un peligro porque tomaba decisiones de manera muy unilateral. Ven que esto ahora es menos probable. ¿Es eso bueno para la Argentina? En la superficie parece, porque va a aumentar el crédito. Pero estamos hablando de un crédito de súper corto plazo. Es capital caliente. A mí me preocupa porque vamos a ver crédito acá volando, las tarjetas de crédito las va a tener cualquiera, como ya pasó, y luego vamos a tener una serie de problemas. Se sabe que la Argentina tiene un montón de reservas, y eso es muy tentador, entrar y salir. Si yo no lo tengo a Kirchner, de golpe el Banco Central me da las reservas. Entonces como estos tipos están timbeando, tengo miedo porque eso puede calentar la economía en un período de elecciones. En el corto plazo son buenas noticias, aunque habría que poner el ojo en el sistema financiero y tratar de evitar una suba muy fuerte de crédito, por ejemplo, aumentando los requisitos de liquidez o cosas por el estilo.

¿Qué piensa del acuerdo de la Argentina con el Club de París? ¿Puede pagar la deuda para 2011?
La Argentina tiene recursos para pagar toda la deuda con el Club de París. Eso lo puede hacer sin participación del Fondo.

El riesgo país cayó tras el anuncio. ¿Qué lectura hace?
El riesgo país es un indicador volátil, pero su caída indica que es correcto suponer que le va a ser más fácil a la Argentina colocar deuda en el exterior. Un posible peligro es que en un año electoral y con capitales calientes buscando rendimiento alrededor del mundo, ese mayor acceso se pueda usar para aumentar aún más el déficit, lo que puede generar burbujas financieras que terminen en una salida fuerte de capitales. Es, por tanto, importante que se apruebe el presupuesto y se adopten procedimientos para hacer transparentes y creíbles los datos oficiales. Es un buen momento para sincerar el INDEC.

¿Cómo evaluá el rol del FMI y su relación con los emergentes?
No sabemos qué está haciendo el FMI. Hoy está favoreciendo políticas que antes estaban prohibidas. Ellos dicen que se entiende que los países pongan controles a la entrada de capital. Yo también lo entiendo, pero el rol de ellos es favorecer esa transformación de la que hablamos. Y si lo que hacen es decir "pongan trabas"... Son coordinadores a nivel mundial y en vez de coordinar están diciendo "agárrense a palos”. Propongo que debería existir una mayor coordinación de monedas con el renminbi. En el caso límite sería un Bretton Woods II, donde la moneda china es otra moneda de reserva y todos los países emergentes o los más importantes, Brasil, México, Corea se pegan al renminbi y la moneda china flota. Ahí China no perdería mercados en los emergentes y podría adquirir su moneda internacional.

¿Lo plantea en el corto plazo?
Si va a servir, debería ser en los próximos años. No vamos a ir ahí de un golpe, pero es una idea para pensar. Sí me preocupa la actitud del FMI de "saquen los palos". Eso es una forma de proteccionismo, cerrando mercados.

¿La Argentina puede llegar a pegarse al renminbi?
También. Ya tienen algún tratado de arreglos bilaterales. Pero en vez de hacerlo en el contexto bilateral hay que planteárselo en el multilateral, que sea mucho más amplio. China tendría que estar dispuesta a flotar un poco más y posiblemente esté más dispuesta si va con otros países. Si China tiene que absorberlo todo, tendría que aumentar 10% el gasto. Si los EE.UU. quiere bajar su gasto un 4%, ¿cuánto tendría que subir el resto del mundo? Si lo hacemos todos los emergentes, sería el 3% cada uno. Eso es mucho más manejable. z we

“Los republicanos están fuera de sí”
¿El desempleo puede llegar a subir en 2011 en los EE.UU.?
Sí, y eso complica políticamente. Y encima han ganado los republicanos. Ellos están fuera de sí. Todo lo que propone Obama, ellos dicen que no. Y la gente está insatisfecha. Si bien el producto está recuperándose, el empleo es lo que determina los votos.

¿Se siente aún una falta de estímulos a las pymes?
Da la impresión de que sí. La Fed lo ha reconocido. Es un poquito mi caballito de batallas. En vez de aumentar la cantidad de dinero en forma indiscrimindada, habría que favorecer el crédito u ofrecerles a las pymes condiciones fiscales más atractivas. Crédito por inversión, también el impuesto a la nómina es bastante alto en los EE.UU., se podría reducir y cambiarlo por otros. Pero es políticamente complicado, y los republicanos no quieren subir impuestos El problema es cuáles van a ser los otros, porque el país ya tiene un déficit por encima del 10%.



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