Guanajuato: un ícono de la seducción azteca

Guanajuato: un ícono de la seducción azteca

Si las vacaciones de invierno llevan a tomar distancia visitando tierras mexicanas, una excelente opción es hacer base en Guanajuato. Sus atractivos, entre calles serpenteantes, suman escapadas a pintorescas localidades cercanas. 23 de Julio 2010

Ubicada en el centro del territorio mexicano, Guanajuato es una mítica ciudad cuya arquitectura y vida urbana evocan las más profundas tradiciones del país. Entre callecitas empedradas que bajan y suben y giran, se muestra íntima e invita a ser recorrida pie, a la vez que expresa sus aires monumentales entre formas arquitectónicas antiguas, sólidas, majestuosas. La huella dejada por celebrados artistas y artesanos la convierte en uno de los tesoros urbanos más preciados de México y dignifica su inclusión como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

El punto central de todo recorrido es la Plaza de la Paz, el área más antigua, donde se aprecian la Basílica Colegiata de Nuestra Señora de Guanajuato, el Palacio de Gobierno Municipal, la Casa del Conde Rul y el Palacio Legislativo. Precedido por llamativos balcones, a unos pasos de esta plaza se descubre el sitio más visitado de la ciudad: el Jardín de la Unión. Es el punto de reunión de la vida urbana; desde allí puede distinguirse el monumento al Pípila -una inmensa escultura con forma humana- sobre el Cerro de San Miguel, mientras que, desde la terraza de algún café o restaurante, se puede apreciar el conjunto arquitectónico del Teatro Juárez y el Templo barroco de San Diego de Alcalá.

En la periferia de la ciudad, la Hacienda de San Gabriel de Barrera y el Mineral de Valenciana son testimonios de la legendaria abundancia de plata. La opulencia de las minas también puede apreciarse en antiguos objetos de arte y magníficos retablos, especialmente en el espléndido Templo de San Cayetano.

Escapadas imperdibles
La ciudad de Guanajuato se encuentra en el centro de la provincia homónima y la puerta de acceso a localidades que, como Dolores Hidalgo y San Miguel de Allende, forman parte ineludible de la historia y la idiosincrasia del país mexicano.

Dolores Hidalgo es una pequeña población que fue cuna del movimiento de la independencia azteca y que conserva construcciones como la Parroquia de Nuestra Señora de Dolores, con una llamativa fachada labrada de piedra rosada que sin duda vale la pena visitar. Pero si el tiempo es escaso, el destino a conocer en profundidad es San Miguel de Allende, a sólo 95 kilómetros de la capital provincial. Famoso como centro de producción de artesanías, tiene varias galerías de arte, apacibles cafés, callejones estrechos, calles empedradas e importantes museos.

La majestuosidad de la Parroquia de San Miguel Arcángel es lo primero que sorprende en la plaza principal de San Miguel. El Instituto Allende y el Templo de San Francisco son opciones que forman parte de un paseo que invita a perderse entre fachadas coloniales y coloridos puestos de artesanías.

La riqueza arquitectónica e histórica de esta localidad la ha ubicado entre los destinos turísticos más importantes del país, pero la afluencia de visitantes no le ha quitado ese aire nostálgico, tranquilo y colonial que ofrece la sensación de caminar bajo una atmósfera sin tiempo.

Datos útiles
- Desde Ezeiza, Lan (www.lan.com) tiene vuelos hasta el Distrito Federal de México. Desde allí es posible tomar un bus hasta Guanajuato, que demora unas tres horas, o programar una conexión con Aeroméxico (www.aeromexico.com) hasta el aeropuerto de León del Bajío.

- Para alojarse en Guanajuato una buena alternativa es el Gran Plaza(www.hotelgranplaza.com). En San Miguel de Allende sobresale el Real de Minas Hotel (www.realdeminas.com).



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