Golf y relax en Carmelo

Golf y relax en Carmelo

Entre playas de arena y el calmo transcurrir del río, esta ciudad uruguaya, dominada históricamente por Portugal y por España, ofrece los encantos de su apariencia colonial junto a la atracción de un campo de golf y el confort de un resort de lujo. 03 de Diciembre 2010

Conocida por sus playas de arenas finas y "rubias", Carmelo es una de las ciudades más tranquilas y pintorescas que tiene Uruguay. Con un río calmo, salpicado por algunas islas, esta localidad que bajo los influjos portugués y español se convirtió en un importante puerto, hoy es admirada por los encantos coloniales que encierran sus calles.

En su zona céntrica, uno de los principales atractivos turísticos es la Plaza de la Independencia, alrededor de la cual se establecen el centro cívico y comercial. Entre estas construcciones se encuentran la casa de Ignacio Barrios, convertida en la Casa de la Cultura, el Templo Nuevo y el Archivo y Museo Parroquial del Carmen.

Pero el hito que hizo famosa a esta ciudad se encuentra sobre el añejo arroyo Las Vacas, donde puede encontrarse un puente giratorio, una obra de ingeniería que permite el paso de grandes embarcaciones mediante el giro manual del puente. Su imagen no falta en las postales que se venden en los principales puntos turísticos y es un ícono de la ciudad.

Junto al puente se encuentra la rambla de los Constituyentes, que invita a caminar. A pocos pasos está el tradicional Carmelo Rowing Club y, desde allí, un camino arbolado conduce hasta el hotel Casino, el amarradero de yates, la boca del arroyo y las arenas de Seré, una de las playas que no puede dejar de conocerse. Entre otras opciones para tener en cuenta, también figura la posibilidad de visitar la bodega Irurtia, que abarca 400 hectáreas de viñedos, y de hacerse una escapada a la ciudad de Colonia.

Lujos junto al green
Entre las propuestas destinadas a combinar actividades y relax, sin duda una de las más completas y tentadoras es la del Four Seasons Resort Carmelo, ubicado sobre el Río de La Plata. Junto a sus 44 habitaciones, que suman los servicios de un completo spa de 1200 metros cuadrados, este hotel da lugar a una cancha de golf par 72 de 18 hoyos que costó cerca de u$s 3 millones y fue diseñada por American Golf de Santiago de Chile. En la cancha se ofrecen tanto clases individuales como grupales, y se dispone de un driving range. En cuanto al Club house, vale la pena acercarse para disfrutar de algunos snacks y bebidas en su inmenso y apacible deck exterior.

Junto al golf, el spa es el otro punto clave del hotel. Cuenta con un gimnasio bien equipado, saunas, salas de relajación, salas de masajes y un bar con buena variedad de jugos naturales. Las variantes de tratamientos van desde hidroterapia, masoterapia, reflexología y meditación hasta tratamientos de belleza y yoga.

Con la llegada del calor, el Four Seasons también invita a disfrutar de dos piscinas, una con dos cascadas y otra climatizada, sumando actividades como pasear en bicicleta, en canoa o en bote, jugar al tenis, montar a caballo o contratar excursiones guiadas a Colonia y puntos históricos de Carmelo.

Detalles de confort
En medio de eucaliptos y pinos, este resort también despliega 20 amplios bungalows con jardín privado y 24 Bi-Level Suites de 120 metros cuadrados distribuidos en dos plantas. Cada habitación cuenta con una galería cubierta, inmensas bañaderas y duchas, doble lavatorio, y techos de 5,5 metros de alto. No faltan detalles: las camas con baldaquino tamaño king size son de lapacho, envueltas en tules, y las habitaciones decoradas con tapices, tejidos y bordados tienen televisores con Directv ocultos en los armarios, radio despertador con control remoto, reproductor de CD y máquina de café expreso.

Entre las opciones para la hora de comer figuran el restaurante Mandara, el Shiva Lounge, el Lobby Lounge y el destacado indiscutible, el restaurante Pura, que permanece abierto desde el desayuno hasta la cena. Ofrece buenas carnes argentinas a la parrilla y un salón donde se destacan las mesas dispuestas alrededor de una fuente de agua de origen balinés. En Mandara la apuesta es a la cocina italiana, con una particular ambientación que rememora aires marroquíes entre banquetas tapizadas con cuero y una gran cantidad de velas. El lounge del lobby, en tanto, es la opción perfecta para bebidas y tragos mientras se observa atardecer sobre el Río de la Plata.

Datos útiles
Para acceder a Carmelo puede consultarse en Buquebús (www.buquebus.com), que en estos días tiene pasajes de ida y vuelta por entre 256 y 363 pesos.

Por alojamiento es aconsejable consultar en www.fourseasons.com/es/carmeloy www.hotelcasinocarmelo.com.

Más información en www.turismo.gub.uy y www.welcomeuruguay.com



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