Gente para tener en cuenta

Jóvenes promesas de ayer, son realidades consagradas en el mundo de los negocios. APERTURA los mostró cuando daban los primeros pasos de un camino profesional cuya meta alcanzaron. En qué están hoy aquellos a quienes, realmente, había que tener en cuenta. 27 de Julio 2010

Francisco Cabrera 
Si bien siempre le interesó la política, recién pudo plasmar-la en acciones concretas hace dos años, cuando asumió como Ministro de Desarrollo Económico del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. “Siempre pasé de un trabajo a otro. Pero, desde joven, tuve ganas de hacer algo en lo público”, reconoce Cabrera. Fue así que llegó a la gestión estatal con una amplia experiencia en lo privado. “Es necesario que lo público y lo privado no sean dos caminos diferentes. Los políticos deben tener una visión global de cómo funcionan las empresas. Y los empresarios, comprometerse más, sin resquemores”, explica el ex ejecutivo, quien cree que su mayor logro fue darle un perfil productivo a la Ciudad, con un fuerte apoyo a las PyMEs.  “No le teme a los cambios”. Así se lo definía al actual ministro de Mauricio Macri en 1994, cuando, en la edición del décimo aniversario de APERTURA, fue elegido como una de las personas para tener en cuenta. En ese entonces, Cabrera, ingeniero en Electrónica y Electricidad, ya había pasado por HP y había entrado a trabajar en el grupo Roberts, tras estudiar el sistema previsional chileno. Así, se hizo cargo de la AFJP Máxima, para luego, cuando el grupo le vendió sus empresas al HSBC, convertirse en el responsable del sector minorista del banco. Tras un breve paso por Spencer Stuart, Cabrera fue director Ejecutivo del grupo La Nación, hasta 2006.  Amante de los caballos y del polo, el político mendocino se escapa a su campo en Córdoba en su tiempo libre.

Diana Mondino 
De emprendedora a ejecu-tiva y de ejecutiva, nueva-mente, a emprendedora. Así se podría sintetizar la historia profesional de Diana Mondino. La economista, recibida en la Universidad de Córdoba y con un MBA del IESE, b-school de la Universidad de Navarra, fue la fundadora, junto a Viviana Zocco, de una de las principales calificadoras de riesgo locales, Risk Analysis. Con la llegada de las grandes agencias internacionales, las entrepreneurs le vendieron su empresa a, nada más ni nada menos, que Standard & Poor’s, en 1997. Pero siguieron en la firma como managing directors para la región. “Durante dos años, formé parte del Comité Ejecutivo, con lo cual, nos fuimos a vivir a New York”, cuenta Mondino, madre de dos hijos. Finalmente, en 2005 dejó S&P. “Se cumplió un ciclo”, dice hoy y asegura que no le fue difícil vender su proyecto. “Lo más difícil –recuerda– era aplicar el downgrade, porque sabés lo que significa para una empresa”.  De vuelta en la Argentina, notó que el mercado de capitales estaba profun-damente deteriorado. No así las áreas de Finanzas de las empresas. Volvió a sus pasiones iniciales: la enseñanza y la consultoría. Se reinsertó en la UCEMA, cuyo master en Dirección de Empresas había ayudado a organizar en 1986 y es parte del directorio de Pampa Energía, el grupo inversor de Marcelo Mindlin. “Enseñarle algo a alguien, ayudar a crecer, me gratifica”, señala Mondino, quien, en el futuro, se ve en las aulas. ¿Tiempo libre? No mucho. Sigue prefiriendo los desafíos.

José Luis Puiggari 
El actual director General & CEO del Hospital Austral recuerda perfectamente la producción de la foto junto a toda su familia. “Está incompleta. Hoy, la familia tiene dos miembros más”, señala el ejecutivo, quien sigue viviendo en esa misma casa. Al igual que su vida personal, la profesional también tuvo algunos cambios. De gerente Regional de Recursos Humanos del entonces BankBoston, entidad en la que trabajó durante 20 años, en distintas posiciones, Puiggari pasó, en 2004, a hacer algo totalmente diferente: dirigir un hospital. “Cuando me llamaron de la Universidad Austral, pensé en decir que no. La docencia no es lo mío. Cuando me dijeron que era para una unidad de gestión de negocios, acepté”, recuerda el licenciado en Administración de Empresas. Luego de aprender sobre el mundo de la medicina, puso en práctica lo que mejor sabe hacer: manejar las finanzas y gestionar personas. “Ahora, estamos trabajando para lograr la acreditación internacional, un proceso de certificación de calidad que dura dos años”, cuenta Puiggari, quien no se ve jubilado, sentado en un sillón. “Ojalá pueda formar a mis sucesores”, concluye.

Flavio Faillace 
Es un sobreviviente, un luchador. Un hombre que, como buen apasionado por los autos deportivos, le gusta arriesgar. Cuando, en 2001, tuvo que declarar la quiebra de la empresa de publicidad que había creado en 1990, sabía que no volvería a trabajar en relación de dependencia. Y, luego de hacer su duelo, apostó por más. “Sufrí mucho. Lloré mucho. Pero, cuando pienso en aquel momento, recuerdo una frase muy usada en los Estados Unidos: ‘Quien no quiebra, por lo menos, una vez en su vida, no es empresario’”. Un tropezón no es caída. Fundó otra agencia de publicidad, FFaillace; una empresa de comunicación, Sociedad de Comunicadores, y, recientemente, una pequeña editorial. “Volví a mis ’90. Estoy de vuelta pero mejor posicionado”, asegura el emprendedor, quien hoy trabaja para 16 clientes. Faillace no se arrepiente de nada. “Desde que empecé mi carrera, supe que tendría mi agencia propia”, recuerda. El licenciado en Publicidad, recibido en la Universidad del Salvador, dejó de lado su sueño de ser corredor de autos porque tenía otra prioridad: la familia. Hoy, con tres hijos, sigue amando la velocidad.

Walter Wörner 
Ejemplo de intrapreneur, Wörner hizo su carrera profesional en empresas. De cadete a gerente General de la compañía de seguros de vida La Estrella en sólo 12 años. Sin embargo, ya desde ese momento, el entonces ejecutivo sabía que el mundo corporativo era sólo un medio para otro fin: encarar un proyecto independiente, en el que pudiera equilibrar su vida laboral con sus grandes pasiones: la música y la lectura. Hoy, Wörner, después de haber pasado por firmas como ITT Hartford Seguros de Vida y Aetna Vida, es un experto en seguros de vida y de personas, tema central sobre el que capacita y asesora a empresas y entidades aseguradoras. “Ahora tengo tiempo y libertad”, asegura. Aprovecha para releer los libros de ensayos de su biblioteca y escuchar alguno de los más de 5000 CDs y vinilos que conforman su colección. También fundó, con un grupo de profesionales, la Asociación Argentina de Estrategas Patrimoniales, con el fin de promover esta profesión asociada a la planificación financiera. “Vivimos en una sociedad con mucha información. No hay tiempo para la reflexión”, dice.

Roy McCluskey 
Vive arriba de un avión y no tiene oficina. Llegó a tener una reunión en el aeropuerto de Dubai cuando volvía de la India. Y, si bien está basado en Buenos Aires, todas las semanas viaja a San Pablo o México. Empezó como publicista pero su paso por casi todas las grandes agencias lo hicieron encontrar su verdadera pasión: entrenar. “Vengo de familia de músicos y entré en publicidad por la creatividad”, cuenta McCluskey. Sin embargo, su perfil hizo que siempre estuviera cerca del área de Ventas. “Comencé a manejar las cuentas internacionales y, cada vez que una agencia necesitaba ese perfil, me llamaban”, recuerda. Fue así que, en JWT, hizo carrera internacional y, en México, tuvo una función más de planeamiento estratégico. “Cada vez, estaba más cerca del entrenamiento y me di cuenta que eso era lo mío”, señala. McCluskey decidió, entonces, ponerse en contacto con Brand Learning, una agencia especializada en entrenamiento de marketing, para la cual trabaja como consultor free lance. Entre viaje y viaje, se dedica a sus dos hijos adolescentes y a la música, una pasión heredada. Tiene pendiente terminar una obra musical.

José Piccardo 
No quiero aparecer en la típica foto como un contador aburrido”, fue el deseo de José Piccardo, contador recibido en la UBA que, en 2006, cuando cumplió 50 años, decidió tomarse un tiempo para repensar. Fue así que disolvió la sociedad que tenía en el estudio contable y de auditoría Piccardo y Cía. y fundó una boutique de servicios profesionales, concentrados exclusivamente en auditoría y asesoramiento impositivo, con algo de M&A. “Tenemos la representación de la firma internacional Nexia”, cuenta Piccardo. Desde chico, mostró su perfil comercial y lo puso en práctica un año después de obtener su diploma, cuando decidió ser su propio jefe. Hoy, además de su estudio, tiene acciones en Trend Mills, compañía dedicada el negocio del calzado y la indumentaria (con las marcas Vans y Diesel Footwear, entre otras), asociada al grupo estadounidense Tavistock. “La Argentina del ’94 intentaba ser más moderna. Hoy, con limitaciones, tenemos un modelo realmente productivo”, señala el empresario, fana del cine y quien, en su tiempo libre, se dedica a sus cinco hijos y al deporte: golf, tenis y esquí acuático, entre otros.

Alejandro Di Capua 
Siempre eligió empresas en las cuales pudo aprender: JP Morgan, McKinsey, Morgan Stanley. También, fue el director Financiero de Edesur, presidente de Atlántida Comunicaciones y del Grupo Planeta y socio de  Heidrick & Struggles. Hoy, el actuario y economista es Managing director y socio en el merchant bank Horizon Capital. “Siempre, con rumbo errático”, así ve el hombre de las finanzas a la Argentina de hoy. “Los cambios son tan drásticos que generan ganadores y perdedores repentinos”, opina.



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