Fracasos de película

Fracasos de película

Así como hay films que llenaron las arcas de directores, productores y actores, otros resultaron ser negativamente rentables. El ranking. 05 de Julio 2011
La producción de fastuosas películas, llenas de efectos especiales o estrellas consagradas, da dividendos sustanciosos. ¿Es un negocio redondo? Mmmm… No siempre las apuestas son acertadas. En los Estados Unidos se le da el término de “box office bombs” a aquellos largometrajes que son un terrible fracaso en taquilla. Hay que tener en cuenta que la rentabilidad para los estudios que producen los films es que las películas recauden, por lo menos, dos veces y medio más del presupuesto que tuvieron. Por supuesto que hay ejemplos de largometrajes que incrementaron sus ingresos con las ventas a la televisión, edición en video/DVD hogareño o relanzamientos. Pero eso no los exime de haber hecho temblar las finanzas de los productores o el sufrimiento padecido por directores y actores. 

Desde ya, hay un listado de las más desastrosas, cuyas pérdidas se estiman en cuanto a los ingresos obtenidos en venta de entradas a nivel mundial, restándole el costo total de la película (producción, marketing y distribución, aunque, muchas veces, esos datos no son suministrados por los estudios). En estos diez films que APERTURA exhibirá de forma ascendente (sólo para mantener el misterio de cuál es el peor) se encontrarán algunos muy conocidos; otros, no tanto; y alguno que otro, no estrenado en la Argentina. Entre paréntesis, figurarán las pérdidas netas, de acuerdo al ajuste por la inflación hasta 2008.
El décimo lugar lo ocupa “Inchon” (1981), una coproducción de Corea del Sur y los Estados Unidos que cuenta la historia de cómo el general MacArthur planeó la invasión a Inchon durante la Guerra de Corea, de 1950. El director fue el aclamado Terence Young y tenía un reparto increíble: Laurence Olivier, Jacqueline Bisset, Ben Gazzara y Toshirô Mifune, entre otros. Tuvo un presupuesto estimado de US$ 46 millones y sólo recaudó US$ 5,2 millones (un rojo ajustado de US$ 89,87 millones). Nunca se editó en video o DVD.

La que le sigue al desastre bélico de Young es “¿Cómo saber si es amor?” (“How Do You Know”, 2010), una comedia romántica protagonizada por Reese Witherspoon y Paul Rudd, que costó US$ 120 millones y obtuvo casi US$ 31 millones de recaudación (una pérdida neta de US$ 89,9 millones). Film tan difícil de digerir, que la decisión de estrenarla en cines en la Argentina dio marcha atrás (por lo mal que le fue) y saldrá directo a video, con suerte. Ostenta el octavo lugar “Final fantasy: el espíritu en nosotros” (“Final Fantasy: The Spirits Within”, 2001), largometraje animado cuya técnica era innovadora para la época. Hacerla salió US$ 167 millones y recaudó US$ 85 millones (perjuicio de US$ 99,8 millones). Esto llevó a la bancarrota al estudio Square Pictures tan sólo tres meses después de que se estrenara en cines. 

En la lista de fracasadas, sigue “La puerta del cielo” (“Heaven’s Gate”, 1980), película controversial del oscarizado director Michael Cimino, que, prácticamente, destruyó su carrera y que hizo posible que United Artist terminara en ruinas (el estudio, luego, fue adquirido por MGM). Este “film maldito”, como fue catalogado, tuvo un presupuesto de US$ 44 millones y, de taquilla, sólo hizo US$ 3,4 millones (saldo negativo neto de US$ 104,54 millones.

El sexto lugar le corresponde a “Ricos, casados e infieles” (“Town & Country”, 2001), comedia sobre la crisis de mediana edad que empezó a ser filmada tres años antes y que tardó en ver la luz por problemas en reescrituras de guión, escenas que se volvieron a grabar y casting de actores nuevos. Warren Beatty, Nastassja Kinski, Diane Keaton, Goldie Hawn y Garry Shandling son los protagonistas de este fiasco que costó US$ 105 millones (demasiado para una comedia romántica) y ganó un poco más de US$ 10 millones (US$ 115,35 millones en rojo). Le sigue “13 guerreros” (“The 13th Warrior”, 1999), dirigida por John “Duro de Matar” McTiernan y Antonio Banderas, quien personifica a un árabe que une sus fuerzas a unos vikingos y los ayuda a combatir a unas bestias que atacan su poblado. Un director consagrado, un actor que había conquistado Hollywood y el guión adaptado de una novela de Michael Crichton no fueron suficientes para el éxito: US$ 61,7 millones recaudados y US$ 160 millones de inversión: un resultado negativo neto de algo menos de US$ 125,9 millones). 

Puesto número cuatro para “Sahara” (2005), un largometraje de aventuras que explotó un poco el romance comenzado por la parejita protagonista: Matthew McConaughey y Penélope Cruz, quienes se conocieron en el rodaje. Claro, nada de esto ayudó a la magra recaudación del film: sólo US$ 119,27 millones y US$ 241 millones de costo (US$ 133,14 millones en rojo). Un chiste que no le gustó a la gente que la produjo.

El tercer puesto se lo ganó “Las aventuras de Pluto Nash” (“The Adventures of Pluto Nash”, 2002). Eddie Murphy encarnaba al personaje del título: un propietario de un club nocturno en el año 2087, quien defendía su negocio de la mafia espacial. Costó US$ 120 millones y tuvo ganancias de sólo US$ 7 millones: menos de US$ 134,4 millones negativos en el balance negativo.

Casi se lleva el podio “El Álamo” (“The Alamo”, 2004), remake de aquella joyita de 1960 con John Wayne y Richard Widmark que recibió siete nominaciones a los premios Oscar. La conocida historia de los tejanos atrincheradas en la misión de El Álamo, martirizados tras haber sido masacrados por el ejército mexicano del general Santa Ana, tenía todo para llegar a los corazones del público estadounidense. No fue así. Presupuesto: US$ 145 millones; recaudación: casi US$ 26 millones; pérdida: US$ 134,78 millones. Hizo que las acciones de Disney, dueña de su productora, bajaran en la Bolsa. En la Argentina, se la editó directamente en DVD.

Párrafo aparte merece la que ostenta el primer puesto (hasta hoy). Suenen las trompetas... “La pirata” (“Cutthroat Island”, 1995). La historia es sobre una mujer pirata que, junto con su esclavo, se lanza a la búsqueda de tres trozos del mapa de un tesoro. Costó US$ 115 millones y recaudó US$ 10 millones: US$ 146,95 millones al cesto. ¿Las razones? Tal vez, la presión que ejerció el director, Renny Harlin, para que la protagonista fuera su novia, Geena Davis, una actriz de comedias ligeras. O que se calificara al film de “frío”, de no tener alma. La única verdad es que, seis semanas después del estreno, Carolco Pictures quedó en bancarrota y, además, aparece en el Libro Guinness de los Records. Y, con eso, basta. 



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