Filmus:

Filmus: "En una interna Néstor-Cristina iríamos con dos boletas para votar a los dos"

El senador Daniel Filmus se autoconfirma como fervoroso defensor del proyecto K. Asegura que el Gobierno recuperó la confianza de la gente al profundizar el modelo. Sin autocrítica por la inflación, la pobreza y las presiones a la Justicia. 08 de Octubre 2010

La semana pasada ocupó el centro de la escena cuando logró que el Senado aprobara con su impulso una ley de presupuestos mínimos para la protección de los glaciares que dividió como nunca al oficialismo y pareció mostrar un inédito camino de independencia dentro de las filas kirchneristas. Ya repuesto de aquella batalla legislativa que dejó heridas internas en la bancada oficial, el senador Daniel Filmus (FPV) asegura que “jamás” recibió una instrucción de la Casa Rosada para votar en contra de la iniciativa, ratifica que no habrá veto presidencial a la norma -como ocurrió en 2008- y se anima a hablar de su futuro político.

Referente K en la ciudad, Filmus aún no confirma si será candidato a la Jefatura del Gobierno porteño el año próximo, pero hace votos por la construcción de una fuerza “amplia y plural” -superadora del kircherismo- que le dé pelea al macrismo en 2011.

De hablar pausado y parsimonioso, el ex ministro de Educación -sociólogo, educador e hincha de San Lorenzo, según su ficha autobiográfica- defiende a ultranza el modelo oficial y dispara: “Néstor y Cristina eligieron profundizar el proyecto y no tranformarse en conservadores de éste”.

¿Le trajo problemas dentro del bloque su impulso al proyecto de ley de glaciares?
En realidad, fue similar al debate respecto del matrimonio igualitario y otros temas donde la votación del bloque fue libre, donde el jefe del bloque transmitió que no había una posición oficial y que cada uno podía adoptar la posición que le parezca. No hay que asombrarse de que para temas que están vinculados a desarrollo económico o regional haya diferentes opiniones.

Sorprendió que Pichetto y Pampuro, que suelen reflejar las posiciones de la Rosada, esta vez votaran a favor de un proyecto que no era del agrado del PEN.

Que el presidente del bloque y el vice de la Cámara voten este proyecto implica que no había ninguna indicación para votar en contra de la Casa Rosada. Y jamás el presidente del PJ (Néstor Kirchner) se manifestó en contra como se dijo. Si hubiera habido alguna sugerencia me hubiese enterado.

¿Va a ser el candidato del kirchnerismo en 2011 para la jefatura del gobierno porteño?
Todavía no se sabe, no hay fecha para las elecciones a la jefatura de Gobierno. Hasta que no haya fecha, me imagino que las fuerzas políticas no van a definir sus candidaturas y yo estoy convencido de que antes de fijar una candidatura hay que armar una fuerza política que vaya más allá del kirchnerismo. Tiene que ser amplia, que se oponga a este modelo de ciudad y que tenga un programa que implique una ciudad integrada, con buena calidad de vida para todos, que sea eficiente en el uso de sus recursos, que cuide las condiciones de vida de los porteños y no los intereses de las grandes corporaciones. Todos los que acuerden con eso, mas allá de la opinión que tengan del gobierno nacional, creo que tenemos que estar juntos.

El PJ porteño ha tenido hasta ahora mucha dificultad en conquistar el voto de los capitalinos. ¿Por qué?
Para ganar la elección de la ciudad necesitás 50% más uno de los votos. Para lograr eso, necesitás articular sectores sociales y políticos muy diversos.

Ustedes se reivindican como progresistas pero ese espacio parece estar representado para los porteños por Pino Solanas.
Sobre el progresismo de Pino Solanas, en algunas de sus últimas apreciaciones y su articulación con el grupo A en Diputados, tenemos nuestras diferencias. Más allá de eso, no cabe duda que tiene una trayectoria progresista. Con muchos sectores que están cerca de él seguiremos discutiendo. De hecho, el acuerdo por la ley de glaciares fue hecho con alguien que está trabajando muy cerca de su bloque como es Bonasso. Ahora, si para Pino el kirchnerismo es peor que el menemismo, si no hay valoración de todo lo que se ha avanzado, aún siendo crítico de algunas cosas, hay dificultades para poder entablar algún vínculo porque nos parece que en la práctica se le hace el juego a las fuerzas más retrogradas.

¿Usted es kirchnerista o peronista a secas?
Soy afiliado al partido justicialista de la capital. El kirchnerismo encarna lo mejor del peronismo, que es muy amplio. Uno podía no sentirse representado cuando quien encabezaba el peronismo era Menem. Nos sentimos representados en el proyecto kirchnerista desde los ideales de los ‘70, la idea de transformación, de cambio, de hacer un país más justo, que es la esencia del modelo que plantea el peronismo. Entre el 93 y el 98, la Argentina creció un 5,5%, que para los ‘90 era una cifra considerable. Sin embargo, la gente estuvo cada vez peor. Lo que encarna este modelo es la posibilidad de que la distribución de la riqueza sea el fundamento del crecimiento.

Pero la distribución no mejoró respecto de los ‘90...
Hay un quiebre en la Argentina entre 1998 y 2002, donde se pierde cerca del 30% del PBI. Un país que pierde el 30% del PBI es un país que está en guerra, aunque perdimos más PBI ahí que en la guerra de Malvinas. Cuando asumí como ministro de Educación, dos de cada tres chicos tenían hambre en la Argentina. Venimos de ahí. Entonces que digan que no mejoró la situación... Lo que hay que comparar es desde el momento en que nosotros asumimos. En el 90, la Argentina tenia entre el 4 y 6% de desocupación. ¿Cómo llegamos al 24%? La Argentina creció 65% y cuando mirás el coeficiente Gini, todos los sectores mejoraron. La Argentina mejoró mucho más la plataforma básica que la relación entre los que más y los que menos tienen. Pero si comparás con 2002 o el 98 estamos muchísimo mejor. Primero elevás la plataforma, y este país eligió el mercado interno y el trabajo como el mecanismo para la redistribución de los ingresos. No los planes sociales como era antes.

También la inflación genera pobres y hoy el Gobierno la niega en lugar de poner el foco allí.
No estoy de acuerdo. El Gobierno pone el foco ahí con una perspectiva que no es ortodoxa. Qué aconsejaban el año pasado para la inflación? Medidas recesivas. ¿Qué hicieron los países centrales? Restringir el consumo. ¿Qué hizo la Argentina? Apostar a un Estado que tenga medidas contracíclicas que permitieran que se mantenga el consumo y no caiga el trabajo. Terminamos el año con los mismos niveles de empleo que lo habíamos empezado y con un PBI que no cayó. La discusión de la inflación lo que trae atrás es si vos tenés políticas recesivas o no. La Argentina está creciendo al 9% este año, acá nadie pensaba en más del 3%, y que ese crecimiento traiga algún movimiento de precios es lo más natural que puede haber, pero siempre los salarios aumentaron mucho más que los precios.

El efecto de la Asignación Universal por Hijo, ¿no se resintió por la inflación?
Eso es casi ridículo porque antes no había nada. Una medida proactiva como es la de nacionalizar los fondos de las AFJP generó la posibilidad de que se distribuyan recursos a través de una asignación universal como nunca se había hecho. Casi seguro que esa asignación se va a ir actualizando para seguir manteniendo el mismo o superior nivel adquisitivo. Todavía tenemos asignaturas pendientes. Ahora, cuando se toman medidas en dirección a las asignaturas pendientes, por ejemplo, el debate por la participación de las ganancias de las empresas que está fijada en la Constitución, los mismos que se quejan de que no hay redistribución, cuando tomás una medida fuerte en torno a eso, se oponen.

El año que viene va a haber internas abiertas y el PJ Federal ya avisó que no va a participar. ¿Desligitima al candidato oficial ir a una interna sin oponentes?
No desligitima desde la perspectiva de que por ley tenés la posibilidad de hacerlo. Si no se presentan, no se presentan. No podés forza una interna donde no existe. Si existe más de una mirada englobada dentro de un mismo partido tiene mucho sentido la interna. Si las diferencias son tan notables que no se pueden dirimir en una interna... La idea de una interna es que hay dos matices respecto de una misma avenida. Cuando es irreconciliable, no tiene sentido que se dirima en una interna porque después no es que esa gente va a votar al candidato a presidente de la otra lista.

¿Se imagina una interna Néstor-Cristina, por ejemplo?
De ninguna manera. Tendríamos que ir con dos boletas porque votaríamos a los dos (risas).

Entonces no me va a decir a cuál prefiere para 2011...
Por supuesto que no.

El Gobierno mejoró su imagen de la mano de los datos económicos. ¿Por qué persiste en actitudes confrontativas, la pelea con la Corte, por ejemplo, que le restan el favor de la clase media?
Después del 28 de junio existían dos posturas respecto de lo que debía hacer el Gobierno. Una era ésta: por qué avanzar en ciertos proyectos que pueden traer conflicto, por qué no consolidar lo que hay y quedarnos donde estábamos en ese momento con los avances que se habían conseguido, pero no generar conflictos a partir de producir transformaciones más profundas. Y una mirada distinta, que encabezaron Néstor y Cristina, que era que si nos quedábamos donde estábamos, en el medio del río, probablemente nos ahogaríamos. Y que la forma de que el proyecto se consolidara no era transformarnos en conservadores del proyecto sino profundizando el proyecto. Entonces, las principales medidas que tomó el Gobierno, como la nacionalización de las AFJP, la ley de Medios, la nacionalización de la fábrica de aviones de Córdoba, el matrimonio igualitario y tantos derechos en los que hemos avanzando desde el punto de vista laboral y social, la asignación por hijo, la movilidad de los jubilados, fueron tomadas después del 28 de junio. Entonces, cuando me preguntan si es una buena economía, no. Una buena economía pareciera ser que es viento de cola. Es cierta mirada respecto del Estado, de las transformaciones económico-sociales con cierto sentido progresista las que llevaron a que la gente vuelva a tener confianza en el Gobierno cuando en un momento pasamos una situación realmente crítica.

¿Qué opina de la pelea con la Corte por la ley de Medios?
Dar el debate respecto de la Corte me parece que es parte de lo que ocurre en la democracia. El nivel de confrontación del Gobierno es en el discurso y es propio de las democracias. Lo que dice Lula estos días respecto de la prensa u Obama respecto de Fox, más de una vez los presidentes del mundo discuten respecto de sus poderes judiciales. Si me dijera que esto trae aparejado que el Gobierno interviene en la Corte de alguna manera, que por ejemplo lo podría hacer porque se autolimitó en la forma de designación y respecto de poner dos miembros más. El Gobierno está dando muestras sobradas de que el sistema funciona y podemos no estar de acuerdo y debatir.

¿Coincide con la visión que tiene Cristina sobre el funcionamiento de la Justicia?
Son opiniones. No interviene la Presidenta respecto de cómo funciona la Justicia. No he visto en este Gobierno ninguna servilleta nombrando a los jueces amigos, y los mismos que se dicen amigos en un momento, cuando después tienen que fallar, fallan en contra del Gobierno. Este fallo (que suspende el artículo de la ley de Medios sobre desinversión de las empresas) resulta que la Corte falló de una manera, lo cual quiere decir que tiene total autonomía y no se sintió presionada. Es parte del debate democrático. Ahora, si la Justicia va a parar algo que votó el pueblo a través de sus representantes como funciona nuestra democracia, me parece por lo menos grave. Yo empezaría a discutir eso. z we

Palos para Macri
A la hora de evaluar la gestión de Macri en la ciudad, Daniel Filmus no ahorra en críticas. No se me ocurre una sola medida que haya sido realmente importante para la ciudad. Acusar de ineficiente a un gobierno que no gasta en Salud, Educación, Medio Ambiente, en la Zona Sur es quedarnos chicos. El problema es el sentido de un modelo de ciudad que es para pocos”, sostiene. También cuestiona la impericia del jefe de Gobierno en el reciente conflicto por la toma de escuelas. “No es un conflicto por las tomas sino por la falta de inversión en la educación pública”, aclara, y aunque no concuerda con el método, justifica la protesta de los estudiantes en que, “estando los recursos, estos no se utilicen en la resolución de los problemas de obra que tiene las escuelas y son urgentes”.



¿Te gustó la nota?

Comparte tus comentarios

Sé el primero en comentar

Videos