Esquel se pone gourmet

Esquel se pone gourmet

Este rincón de la Patagonia se va convirtiendo en los últimos tiempos en un nuevo destino para amantes de la buena mesa y de los productos autóctonos del sur argentino. 12 de Noviembre 2010

Como si se tratara de una marea imposible de detener, el arte de la buena mesa está extendiendo sus dominios cada vez más lejos. Si años atrás el corredor San Martín de los Andes-Bariloche tenía la exclusividad del toque gourmet, los últimos tiempos han mostrado a un equipo de cocina de Comodoro Rivadavia triunfar en el torneo "En busca del chef argentino", o bien a destinos alejados como Los Antiguos exhibiendo opciones gastronómicas de alto nivel, como el restaurante Viva el viento.

Entre los destinos más jóvenes en esto de dotar al acto cotidiano, sencillo e indispensable de comer de un aura de estilo aparece Esquel, una ciudad pueblo de 40.000 habitantes, recostada en un valle a mitad de camino entre la árida estepa y los verdes bosques cordilleranos. Aquí los restaurantes gourmet parecen pasar por su mejor momento en la última década: abren nuevos comedores, se renuevan otros que habían caído en el olvido y se consolidan ofertas cargadas de valor agregado que en otros tiempos no hubieran prosperado.

Es que aquí mismo es donde nació el prestigioso Cassis, que se convirtió en lugar de culto una vez mudado a Bariloche. Por eso, es novedad que lo que antes no fue exitoso, hoy sí lo sea. Y en eso, sin dudas, mucho tienen que ver los visitantes que obligan a elevar el piso de los servicios con sus paladares entrenados.

Novedades sureñas
En los últimos meses, Esquel sumó cuatro nuevas opciones de gastronomía. Cada una con una personalidad diferente, pero todas conforman un aporte más a un sector en pleno crecimiento. Apenas se ingresa a la ciudad por la Avenida Ameghino, La Montaña es una clásica parrilla que aparece apenas se dobla por la calle Dante Brozzi. Es un espacio acogedor, sin grandes lujos pero con la calidez propia de Esquel.

En el centro de la ciudad, el nuevo Hotel Las Bayas ofrece su restaurante, que tiene el horario más extenso en Esquel: de 7.00 a 24.00 horas. Se trata de un lugar intimista, con apenas 20 cubiertos y mucho esmero en la decoración, que predispone para disfrutar lo que vendrá desde la cocina. La propuesta culinaria, a cargo del chef local Facundo García, es sofisticada y muy dinámica. Todas las semanas hay novedades, al tiempo que se consolidan propuestas periódicas como el Sunday brunch o detalles como los cafés de Nespresso y los vinos de bodegas boutique.

Otro buen lugar para disfrutar vinos fuera de lo habitual que acompañen platos bien elaborados es Lo de Cora, un restaurante heredero de Patagonia Celta que se había convertido en un clásico de la vecina Trevelin. Ubicado sobre la Avenida Ameghino, Lo de Cora comparte la cuadra con tres opciones igualmente destacables: el Almacén Patagónico, sitio perfecto para degustar cervezas artesanales locales y tablas de ahumados; Don Chiquino, en donde se comen las mejores pastas en muchísimos kilómetros a la redonda, y Cumbres Blancas, el restaurante de la hostería más emblemática de la ciudad que desde siempre exhibe el mejor servicio de la ciudad como complemento de su carta equilibrada y con un toque de sofisticación.

Por último, en Villa Ayelén, saliendo en dirección a Trevelin y el Parque Nacional Los Alerces, Cinco Cerros es un acogedor restaurante ubicado en el primer piso de la hostería del mismo nombre. Sus amplios ventanales ofrecen vistas fantásticas de los cerros Nahuel Pan, Colorado y Willmanco.

Como suelen decir algunos de los chefs más renombrados de la región, no se puede hablar de cocina patagónica, sino de una cocina de productos patagónicos. La diferencia es sutil pero apunta a que cada cocinero reinterpreta los platos a base de cordero, la trucha, los frutos rojos e incluso el ciervo, que da cuerpo a un guisado suculento. La atención personalizada de Marcelo Gallego, dueño del lugar, las porciones abundantes y el hogar a leña brindan un marco perfecto para degustar, no sólo platos de buena calidad, sino también excelentes vinos. Tanto aquí como en Mirasoles, quizás el restaurante con la mejor relación precio calidad de toda la ciudad, se conservan las botellas en cavas asegurándose una temperatura de servicio siempre perfecta, además de una adecuada conservación de los vinos.

Volviendo a Villa Ayelén, a escasos 25 metros de Cinco Cerros, el chef Marcelo Canel abrió Entre Platos, una propuesta de alto vuelo en la que los pescados, poco habituales en las cartas de la zona, tienen un peso importante y un desarrollo tan delicado como atractivo. Emplazado en lo que fuera históricamente uno de los restaurantes más bellos de Esquel, la apuesta de Canel se luce porque le da al lugar a una vida que no tenía anteriormente, a base de ideas como la apertura de un deck para disfrutar, por ejemplo Martini en mano, de atardeceres primaverales con la Cordillera de fondo.

Datos útiles
Aerolíneas Argentinas vuela a Esquel tres veces por semana desde Buenos Aires con precios que arrancan en los $ 1350.

Hay en la ciudad más de 3000 plazas de alojamiento que van desde hostels hasta hosterías y cabañas de nivel 4 estrellas. Para conocer el listado completo se puede visitar www.esquel.gov.ar, el completo sitio oficial de la ciudad que, más allá de promocionar lógicamente el destino, sirve de manera real como puerta de entrada para acceder a todos los servicios disponibles.

Tercer ciclo de Sabores
Un hito importante en la corriente gourmet que se va apoderando de esta pequeña ciudad cordillerana es el ciclo de Sabores que se viene realizando desde 2007. Se trata de una feria de gastronomía en la que cada año se plantea un eje temático diferente (esta vez fue Arte y Sabores) y se invita a un chef de nivel internacional para que dicte clases magistrales, cocine en vivo y brinde una cena especial. Con la participación de cocineros locales y referentes de la industria de la hospitalidad de la zona, el ciclo de Sabores ha recibido ya a cocineros como Iwao Komiyama, Osvaldo Gross y, en este 2010, a Juliana López May, quien diseñó una cena de varios pasos especialmente maridada con diferentes vinos.

Pero además, en jornadas siguientes el vino tuvo un momento especial durante la apertura del Salón de Arte Patagónico que coincidió con el evento, ya que se combinó con una pequeña feria de vinos.



¿Te gustó la nota?

Comparte tus comentarios

Sé el primero en comentar

Videos