En largo camino a la gestión remota

En largo camino a la gestión remota

Acceder y trabajar de forma externa pero en el marco de una red compartida es hoy una necesidad empresarial. Sin embargo, la práctica sigue enfrentando desafíos. La visión de los proveedores y de los usuarios. 27 de Abril 2010

Internet transformó al mundo en una sola PC donde puede confluir el globo entero sin necesidad de salir de casa. En cuanto al universo empresarial, los beneficios de acortar distancias equivalen a generar ganancias concretas: ahorrar dinero y mejorar la atención y el servicio ante el cliente. En este sentido, términos como acceso remoto y/o gestión remota aparecieron hace unos años y se han transformado en una herramienta de gran utilidad. No obstante, ante el usuario, los proveedores no siempre logran despejar las incógnitas de los mismos.

“Ambos términos se diferencian en la aplicación de inteligencia al negocio”, explica Maria Loreto Herrera Fredes, Infraestructure Product Marketing Manager de Microsoft para la Argentina y Uruguay. Para la ejecutiva, el concepto de acceso remoto aparece “cuando un usuario o empleado puede acceder a los sistemas de su empresa desde cualquier punto”. Por su parte, la acción remota “implica disponer de sistemas de gestión que faciliten la administración de los equipos y resuelvan la problemática existente o se anticipen a futuros problemas”.

Un uso diferente
Santiago Durante, gerente de Desarrollo de Negocios de Intel, diferencia acceso remoto de la gestión remota. “El primero permite que desde mi casa pueda acceder a la PC que está en la oficina y trabajar desde allí. En cambio, el segundo implica la tarea de soporte, realizada desde un lugar central, abarcando una geografía más amplia”, comenta el ejecutivo.

En cuanto a los servicios de acceso remoto, Herrera Fredes considera que éstos empiezan a ser reconocidos por su potencial de permitir la continuidad de un negocio. “Se da al utilizar tecnología de captura de pantalla y gestionar otras PCs de forma remota mediante conexión a Internet o estructura de red”, comenta la ejecutiva de Microsoft. En cuanto a la gestión remota, define al trabajo y el mantenimiento de activos de tecnología como los aspectos más importantes. “Porque suponen un costo y una carga de trabajo sustancial para el departamento de IT, cuya capacidad y eficiencia pueden correr el riesgo de limitarse al no contar con herramientas que ayuden en esta tarea”, resume. Los sistemas permiten ser proactivos y aplicar inteligencia a necesidades futuras. “Se puede planificar, optimizando la infraestructura con mayor control sobre el entorno de escritorio y mejorando la flexibilidad”, comenta Herrera Fredes en diálogo con IT Business. El beneficio se traduce en “asistir a los usuarios que están en otra provincia, en otro edificio, otro país, incluso fuera de la red”, agrega Durante.

Un ejemplo es el del Banco Ciudad. Hace dos años, la entidad necesitaba reducir los costos generados por el mantenimiento de un parque informático que ya había cumplido su ciclo. Aprovechando la necesidad por modernizar su IT, decidió reemplazar sus desktops para mejorar la calidad de atención a sus clientes y, según explica Aldo Adrián Gamba, Project Manager de la Gerencia de Sistemas y Tecnologías del banco, “mediante la minimización de los incidentes generados en el help desk”.

La medida implicó incorporar tecnología vPro en el recambio del parque de PCs con procesadores Intel, en tandas de a 1.000 equipos. Pero, gracias a la administración remota embebida en el hardware, la entidad logró reducir en más de un 50% el tiempo necesario para recuperar un equipo con mal funcionamiento. Por tanda, el tiempo de implementación fue de dos meses.

Según explica Gamba, la medida facilitó “el control de presencia de agentes. Éste nos permite monitorear que, a su vez, aquellos actores considerados como críticos (por ejemplo, antivirus) estén funcionando constantemente y, en caso contrario, poder tomar acciones preventivas, como aislar a un procesador de la red corporativa”. Otro de los beneficios que destaca el ejecutivo es la mejor administración de energía, que se optimiza hasta en un 30%.

La evolución
En su camino para llegar a tal nivel, la gestión remota debió hacer varios cambios. Una de las limitaciones iniciales era su conectividad. “Para que una persona del área de sistemas pudiera acceder en forma remota a una PC, ésta debía estar encendida, el sistema operativo funcionando y el agente de software, que permitía dicha gestión también”, recuerda el gerente de Intel. Otra traba se producía por incidentes que escapaban a la intervención humana. “Por ejemplo, cuando la máquina se colgaba o no levantaba el sistema operativo por un virus”, comenta Durante.

Hoy, el concepto de gestión remota está dividido en diferentes vertientes. Raul Gaggioli, coordinador de Modelos de Información de Neuralsoft, explica: “Una cosa es la utilización de un ERP (soluciones para administrar recursos empresariales) en forma remota, o sea un servicio bajo la modalidad ASP (Proveedor de Servicios de Aplicaciones), y otra es la gestión integral remota, también de un servidor o de una maquina”.

Tres grandes líneas
Para el ejecutivo, existen tres grandes líneas que definen el tipo de gestión remota. “La primera, consiste en usar oficemática o aplicaciones remotas desde un servidor externo de la empresa. Es decir, la atención del hardware”, comenta. Una segunda línea aparecería cuando un proveedor brinda asistencia remota: si la empresa tiene un problema en un equipo, un proveedor externo se puede conectar a ésta a través de herramientas del sistema operativo, tomar el control y evacuar las dudas del funcionamiento, asistiendo desde afuera para lograr un mejor uso de la aplicación. “La tercera vertiente pasa por contratar los servicios tercerizados de una empresa y la administración del servidor. Luego, un proveedor externo, se encargará de los backups y la limpieza de virus, sin tener que desplazarse para visitar a su cliente”, cierra Gaggioli.

Las necesidades de buscar cada vez más este tipo de gestión impulsan la práctica también a nivel internacional. Uno de los casos es el de Banco Bradesco, de Brasil, que se considera como una de las mayores aplicaciones del mundo en gestión remota. La entidad instaló 50.000 PCs con esta solución, en sus 3.000 sucursales. No menos referencia muestra la experiencia del HSBC, de México. Con 1.400 sucursales, 4.800 cajeros y 12.000 empleados (datos de 2007), la entidad logró un retorno de la inversión de un 605%, en tres años. Según explica Durante, “las grandes corporaciones tienen referencias de éxito en la industria para adoptar estos sistemas”.

Por otro lado, para el ejecutivo, los beneficios no se agotan en cuestiones de movilidad y de ahorro, sino también en la seguridad de los datos. Mientras, entre los desafíos destaca menos el precio o el volumen de la implementación que la disponibilidad de una herramienta de gestión para el parque de PCs. “Y aquí, a veces, falta el tipo de cultura que facilite su implimentación”, cierra Durante.



¿Te gustó la nota?

Comparte tus comentarios

Sé el primero en comentar

Videos