Empresarios sub-35 impulsan una industria que no es juego

Empresarios sub-35 impulsan una industria que no es juego

El desarrollo de videojuegos factura más de $ 59 millones al año. Hay 60 empresas desarrolladoras en la ciudad de Buenos Aires, donde se concentra la mayor parte de esta actividad. Generan unos 800 empleos directos y siete de cada tres firmas se fundaron hace menos de cuatro años. 31 de Marzo 2011
A pesar de su corta existencia, el desarrollo de videojuegos viene pisando fuerte en la economía porteña. El sector factura unos $ 59,3 millones al año, con valores que alcanzan entre $ 1 millón y $ 1,4 millón por videojuego colocado en el exterior. Los datos se desprenden de un relevamiento del Centro de Estudios para el Desarrollo Económico Metropolitano presentado recientemente.

De acuerdo al informe, existen en la ciudad de Buenos Aires unas 60 empresas desarrolladoras, que generan unos 800 empleos directos. Estas firmas tienen una particularidad: en su mayoría fueron fundadas por profesionales menores de 35 años y el promedio de edad de sus trabajadores ronda los 27. El 74% de ellos son profesionales universitarios. El 83% de estas firmas son de capital nacional y el resto han sido adquiridas por compañías multinacionales o tienen capital mixto.

A medio camino entre las industrias tecnológicas y las del entretenimiento, el sector de videojuegos es un semillero de empresas de base tecnológica (EBT), intensivas en mano de obra especializada y de rápido crecimiento. “Esta es una actividad clave para la economía de la Ciudad, que en 2010 exportó servicios por más de u$s 4.200 millones, mientras que la exportación de bienes alcanzó los u$s 400 millones”, destacó Francisco Cabrera, ministro de Desarrollo porteño, durante la presentación del informe de El Centro de Estudios para el Desarrollo Económico Metropolitano (CEDEM).

“Esta es una industria nacida de la pasión. Hay mucha motivación entre quienes trabajamos en el sector. En 2001, no había ni una empresa y hoy estamos compitiendo con firmas internacionales que tienen 25 años de experiencia”, describe Javier Otaegui, fundador de Sabarasa Entertainment, una de las desarrolladoras pioneras surgida en 2002. No obstante, la actividad enfrenta una crisis por escasez de talentos, ya que si bien varios institutos terciarios y universidades han abierto carreras relacionadas, aún persiste “un escaso conocimiento entre los jóvenes de las posibilidades de desarrollo profesional que tiene el sector”, señala Andrés Chilkowski, de NGD Studios, especializada en juegos de estrategia. “En particular son muy escasos los perfiles de game designer, que es el creativo y guionista que diseña el juego”, dice.

Desafíos
Como ocurre con otras industrias creativas, donde existe un alto riesgo asociado a los proyectos y las necesidades de inversión inicial son elevadas, el sector de videojuegos enfrenta dificultades de financiación. Nueve de cada 10 recurre a fondos propios para desarrollar sus juegos. “En general, se hacen algunos desarrollos para videojuegos de empresas de afuera y los juegos completos se hacen con inversión propia”, apunta Otaegui.

De acuerdo al informe del CEDEM, el 65% de los videojuegos que se desarrollan en el país son para jugar online; le siguen los juegos para PC o Mac (18%) y, en una proporción menor, los juegos para celulares y para consolas. No obstante, la industria está cambiando aceleradamente y “el segmento de teléfonos móviles, así como la incipiente televisión digital serán los mercados con mayor potencial de crecimiento”, admiten los desarrolladores. “En 2011 se venderá más online y crecerán fuerte los juegos en Facebook y los móviles”, destacan.

En cuanto a las temáticas, el entretenimiento puro es la más habitual (80% de los juegos), seguida en forma no excluyente por los advergames (juegos que contienen publicidad o involucran a las marcas en su contenido) y educativos o de capacitación (30%).
Debido a la gran difusión de la piratería y las copias ilegales de juegos, las compañías han implementado diversas alternativas para generar ingresos, como los advergames, en cuyo caso el desarrollo del juego es pagado por la empresa cliente.

Para la comercialización de videojuegos, la venta directa a anunciantes o agencias de publicidad es la más frecuente (46%), seguida por la venta a un Publisher (Nintendo, Play, Sony) y la venta online directa con 40% cada una. También hay un importante porcentaje de juegos de descarga libre (26%), que se financian a través de la publicidad patrocinada.
La mayoría de las desarrolladoras de videojuegos han enfocado su crecimiento al mercado externo, indica el informe. Un 84% de los ingresos totales de estas firmas provienen del exterior. Los principales mercados son Estados Unidos y Canadá, Europa y América Latina y el Caribe.

Sin embargo, casi la mitad de las firmas (45%) no cuenta con personal dedicado exclusivamente al comercio internacional. Es por esto que desde la Dirección de Comercio Exterior del Ministerio de Desarrollo porteño se está generando un programa para financiar la contratación de un especialista en comercio exterior en las firmas que así lo requieran.



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