El turismo aporta el 7,3% del PBI argentino

El turismo aporta el 7,3% del PBI argentino

La actividad turística no sólo está ligada a grandes cadenas multinacionales. Los pequeños y medianos emprendimientos de los rubros hotelería, gastronomía y servicios son mayoría. El sector, que generó u$s 22.500 millones en 2009, se ubica hoy en el sexto lugar en cuanto a su aporte a la generación de valor del país. 09 de Septiembre 2010

Las “industrias sin chimeneas” vienen aumentando su incidencia en la economía argentina. En 2009, la contribución de la Actividad Económica de Turismo y Viajes (AETV) al PBI fue del 7,25% según el último informe cuatrimestral de la Cámara Argentina del Turismo (CAT). Esta cifra es bastante mayor a la de países como Australia (3,7% de su PBI) y algo menor a la contribución del turismo al PBI mundial (9,4% según el World Travel & Tourism Council), o la de México (8,7%). Pero lo cierto es que las actividades turísticas vienen ganando importancia y el sector se ubica hoy en el sexto lugar en cuando a su aporte a la generación de valor local, superando a industrias tradicionales como la construcción y a la agricultura, ganadería, caza y pesca.

A precios constantes de 1993, los datos de la CAT estiman la contribución del turismo a la economía nacional en u$s 22.505 millones durante 2009. Y en cuanto a su contribución al empleo, el sector generó el año pasado, el 7% de la ocupación total, esto es 1,2 millones de puestos de trabajo sobre un total de 16,8 millones para el país. Para los tres países antes considerados, la contribución del turismo al empleo alcanzó el año pasado estos niveles: Australia, 4,7%; México, 6,9% y global, de 7,6%.

Más allá de las grandes cadenas y organizaciones multinacionales de turismo, la actividad está muy ligada a emprendedores y empresas pymes en los rubros hotelería, gastronomía y servicios, siendo los micro y pequeños emprendimientos los más numerosos.

Si bien 2009 fue un año crítico a nivel global, el impacto negativo en la actividad turística argentina se acentuó debido a la la pandemia de gripe A. Esto explica una baja del 7,3% en la actividad respecto del año anterior. No obstante, el monto de ingresos de divisas que generó el turismo receptivo (exportaciones turísticas) fue de u$s 4.429 millones, representando el 40% de las exportaciones de servicios y casi el 7% de las exportaciones de bienes y servicios del país. Para este año, las proyecciones estiman una recuperación en el orden del 7%.

Turismo emisivo, receptivo e interno
En 2009, se había proyectado una caída de los viajes al exterior del 3% (turismo emisivo). Sin embargo, hubo una suba de 10%. Esto se explica por el shock cambiario (devaluaciones en Brasil y Chile) hacia fines de 2008 y principios de 2009, que alentaron fuertes salidas turísticas de argentinos hacia esos países. Para este año, las proyecciones son ambiguas. Los datos del primer trimestre de 2010 indican que el número de salidas con relación al mismo período del año anterior, varió en -0,6%, pasando de 1.765.083 a 1.754.252, mientras que los egresos aumentaron un 8,2%, es decir de u$s 1.436 millones a u$s 1.554 millones. En otras palabras, salieron menos argentinos, pero gastaron más.

Las proyecciones para el turismo receptivo indican que el primer trimestre fue muy favorable. La cantidad de llegadas aumentó casi 15%, mientras que los ingresos lo hicieron un 22%, lo que representa un aumento, en valores absolutos, de u$s 253 millones.

En cuanto al turismo interno, según la Encuesta de Ocupación Hotelera, el número de viajeros internos en el país aumentó 3% (pasó de 5,2 millones en el primer cuatrimestre de 2009 a 5,3 en el primero de 2010) y las pernoctaciones de residentes un 8%.

Si bien en el primer cuatrimestre de 2009 hubo caídas importantes (-8%en viajeros y -11%en pernoctaciones), gran parte de estas caídas se originaron en el debilitamiento del ingreso nacional. En este cuatrimestre, al recuperarse la economía, es natural la recuperación del turismo interno.

Tendencias
De no existir impactos circunstanciales, sólo tres variables macroeconómicas explican entre el 80% y el 90% de la evolución de las variables turísticas. El ingreso nacional y el Tipo de Cambio Real Multilateral (TCRM) demuestran tanto el turismo emisivo como el doméstico, mientras que el ingreso mundial y el TCRM, explican el receptivo. Según estas variables, la CAT definió las perspectivas para 2011:

Turismo Emisivo: crecimiento muy alto. Las dos variables macroeconómicas que lo determinan evolucionan en su favor. El TCRM tiende a apreciarse y el ingreso nacional crece a una tasa muy alta.

Receptivo: crecimiento moderado. Mientras la evolución de una variable macroeconómica juega a favor, la otra lo hace en contra. El ingreso mundial tiende a crecer a tasas medianamente altas. En el caso de Brasil y el Este Asiático, a tasas altas. Pero la apreciación cambiaria juega en contra.

Doméstico: crecimiento alto. Al igual que en el caso anterior, mientras la evolución de una variable macroeconómica (ingreso nacional) juega a favor, la otra (apreciación cambiaria) lo hace en contra. Pero la perspectiva es mejor que para el receptivo, porque la tasa de crecimiento del ingreso nacional es mayor a la del ingreso mundial y el impacto negativo de la apreciación cambiaria es proporcionalmente menor que en el receptivo.

Para ampliar estas tendencias y debatir el futuro del sector, la CAT, patrocinada por el Ministerio de Turismo, organiza el Congreso Internacional de Turismo del Bicentenario. El encuentro será del 27 al 29 de septiembre. Informes: www.camaraargentinadeturismo. travel/congreso_internacional_1.php.



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