El potencial de los otros servidores

La exportación de servicios cimenta las perspectivas de la industria IT. Pero abren dudas la escasez y el encarecimiento de su principal recurso: el humano. 19 de Noviembre 2010
El software made in Argentina mantiene su promesa intacta para ser una fuente de ingresos de divisas pero, también, de inversión extranjera. Este año, se exportarán US$ 629 millones, con el principal activo puesto en la venta de servicios al exterior. La cifra significa un crecimiento de más del 15 por ciento contra 2009, según las proyecciones de CESSI, la cámara del sector que aglutina a más de 600 empresas de Tecnología de la Información (TIC) en la Argentina. No menos positivas se presentan las oportunidades para el mercado interno: las ventas alcanzarían, en 2010, US$ 2201 millones contra US$ 1893 millones del año pasado. 

Sin embargo, en el horizonte, crecen frentes de tormenta que podrían ensombrecer el panorama a mediano plazo, según advirtieron los participantes del panel Tecnología del Tercer Encuentro de los Líderes, que organizaron Apertura y El Cronista Comercial, integrado por Guillermo Cascio, presidente y gerente General de IBM Argentina; Gustavo Ripoll, Country manager de Dell Argentina, Uruguay y Paraguay; Roberto Álvarez Roldán, presidente de Accenture Argentina; y Juan Pablo Estévez, Country manager de Cisco Argentina.

“La competencia (con el exterior) ya no pasa por ofrecer call center. Sí, en cambio, por negocios de análisis, desarrollo o diseño de productos. O sea, servicios de alto valor agregado”, disparó Álvarez Roldán, de Accenture. El responsable de la operación local de la consultora internacional comentó que, hoy, más del 50 por ciento de sus trabajos de servicios se destinan al mercado externo.

Desde la perspectiva de IBM, Cascio amplió: “El mundo está demandando servicios, servicios y servicios. Y, si bien la India es uno de nuestros competidores más fuertes, la calidad de nuestros programadores y el nivel bilingüe que tienen son un diferenciador y ventajas importantes. Pero la actual relación tipo de cambio /salario no impacta de forma positiva”.

La falta de profesionales es un problema que el sector de IT local arrastra, prácticamente, desde su vertiginoso despegue, tras la crisis de 2001/02. En 2010, el problema se traducirá en una diferencia negativa clara. De acuerdo con proyecciones de CESSI, la industria TIC demandará cerca de 5500 profesionales. Pero, de las carreras afines, egresarán no más 3200. No menos aguda será la desventaja que se prevé para 2011, cuando se reciban no más de 2700 futuros empleados.

“Hay que tener presente que tampoco se trata de recursos genuinamente nuevos”, explica las cifras Fernando Racca, presidente de CESSI. “La mayoría de los que se reciben ya trabajan. Lo más demandado son desarrolladores web, analistas de sistemas técnico funcional. Y los más difíciles de encontrar son los líderes de proyecto”, resume. Una salida pasa, justamente, por fomentar la capacitación de nuevos técnicos. “Sería una medida relativamente fácil de implementar y el efecto se podría aprovechar en el mediano plazo”, se esperanza Ernesto Galíndez, CEO de TGV, desarrolladora argentina de software. “Si hubiera un impulso, en las tecnicaturas, de, por lo menos 3000 por año, eso ya aliviaría mucho la situación”, agrega.

El ejecutivo de la empresa fundada en 1992 grafica las consecuencias de la peligrosa combinación entre la falta de recursos y el tipo de cambio. “A diferencia de otras industrias, el salarial hace a más del 90 por ciento de nuestros gastos internos”, según cuenta. TGV es una de las compañías argentinas que logró aprovechar el boom de la IT made in Argentina en los últimos siete años. El negocio exportador hace hoy al 35 por ciento de la facturación de la empresa, un total de $ 22 millones en 2009. Gracias al crecimiento de las ventas externas, la compañía, que emplea a 240 personas, inauguró una sucursal en México. Por estos días, evalúa abrir un centro en la provincia de Córdoba. “Pero un aumento salarial de 20 por ciento, lo tengo que aguantar internamente. Si subo las tarifas, especialmente, en el sector externo, pierdo competitividad”, agrega. El ejecutivo comenta, además, que, para un proyecto tipo (administración de bases de datos a distancia), el mercado local puede ofrecer servicios cuya ventaja radica en ser un 60 por ciento más económico que una oferta similar en los Estados Unidos.

Sin embargo, contra igual proyecto en Europa del Sur (España, Italia, Portugal), la ventaja de la Argentina se reduce a un mero 20 por ciento. “Es más, por la crisis, el mercado, allí, se paró totalmente”, resume Galíndez.

Los proyectos que aún llegan
Si bien una amenaza en el tiempo, la relación salario-tipo de cambio aun no logra opacar las bondades de poder contar con la calidad local. En el panel de Tecnología en el Encuentro de los Líderes, Gustavo Ripoll, CEO de Dell Argentina, admitió que el expertise argentino podría seducir también a la empresa estadounidense a instalar un centro de desarrollo de servicios de software en el país. “Lo estamos analizando seriamente”, indicó el CEO. Otro que, en La Rural, dejó entrever cuánto puede ganar la Argentina, si sus fundamentals de intercambio logran traducirse en márgenes positivos para las compañías, fue Juan Pablo Estévez, de Cisco. El responsable de la operación local de la compañía especializada en redes e infraestructura informática comentó: “En este momento, estamos exportando a toda la región servicios de muy alto valor agregado en cuanto al desarrollo de redes”. 

En relación al mercado interno, los integrantes del panel destacaron las mejoras que se generaron en el último tiempo para acceder a la tecnología, en general. Para el hardware, un punto a favor significaron los planes de financiación. “Tuvieron un buen impacto. En el sector de empresas, crecimos un 17 por ciento hasta hoy y esperamos que, para todo el año, el aumento sea de 25 por ciento”, admitió Ripoll. No menor son también los avances en cuanto a la conectividad. Pero, también aquí, el balance no logra ser totalmente positivo. Estévez recordó que el índice de conectividad que muestra el país es, con un 10 por ciento, uno de los más altos en la región, sólo igualado por Chile y Uruguay. Sin embargo, en la comparación regional, el mercado local queda en desventaja. “La oferta promedio en la Argentina es de 3 MB. En Chile, en cambio, es de 30 MB”, resaltó el ejecutivo, en La Rural.

El caso Fibertel
Un tema que no pudo faltar en el encuentro que convocó a más de 1000 asistentes, entre ellos a los más importantes CEOs y analistas del país, fue el caso Fibertel.

Ante la consulta desde el auditorio, el representante de Cisco aceptó responder sobre el tema. “Para darle una idea de la dimensión del problema: los países desarrollados están todos tratando de aumentar su oferta a partir de de un tipo de acceso y conexión”, comentó Estévez.

“Por eso, el debate debería ser cómo logramos aumentar la competencia, generando más acceso a través de mayor calidad y diferentes tipos de redes, como la telefónica y el cable. No disminuyendo las opciones”, agregó el CEO local de Cisco. La falta de recursos, combinados con un tipo de cambio desventajoso, agravado por una inflación en franco ascenso y una conectividad que, si bien mejora, queda aún lejos de los estándares regionales, son los desafíos identificados para el próximo año en materia IT, desde la perspectiva de los referentes en el sector tecnológico.

En su haber, la Argentina cuenta con un activo básico nada despreciable: el talento y la calidad de sus profesionales. Falta crear el marco para que estos puedan hacer valer su peso y cumplir así la promesa creada en los últimos años.



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