"El mayor riesgo económico en la Argentina es que la inflación se acelere"

El economista habla de todo. Analiza la nueva ley de entidades financieras y el marco jurídico actual que, según describe, en la Argentina “se dicta por teléfono”. También asegura que los bancos “no son un servicio público asimilable al agua” y que, si bien se necesitan mayores regulaciones, ése no es el camino. 06 de Agosto 2010

Tal vez por su experiencia académica - es profesor de la Universidad Di Tella y fue profesor de UCEMA, la universidad de Maryland y la Georgetown University- o por su CV que incluye una licenciatura en Economía de la Universidad de Buenos Aires y un doctorado en Economía de Columbia University, Miguel Kiguel, director ejecutivo de EconViews, logra dar conceptos más que claros de situaciones de por sí complejas. Tiene una agenda cubierta por estos días, pero se muestra tranquilo. 

Entre sus actividades figura la consultoría en temas económicos y financieros de organismos multilaterales, incluyendo el BID, el Banco Mundial y el FMI, de varios gobiernos de América Latina, además de empresas y fondos de inversión, cuyos nombres guarda bajo siete llaves haciendo honor a la confidencialidad propia del caso. Sin embargo, eso no implica que se guarde definiciones respecto de cómo ve la economía, las finanzas y el futuro de la región. El ex presidente del Banco Hipotecario, ex Jefe de Asesores y subsecretario de Financiamiento en el Ministerio de Economía y subgerente General de Economía y Finanzas en el Banco Central de la República Argentina, analiza en detalle todos y cada uno de los temas de la agenda económica. Asegura que “el mayor riesgo es que la inflación se acelere porque el motor está funcionando a una velocidad mayor a la que le da su capacidad”.

También advierte sobre los riesgos de “caer en la tentación de incrementar el gasto público” frente a la cercanía del año electoral y critica el proyecto del diputado Carlos Heller, que lleva la venia del kirchnerismo, para modificar la ley de entidades financieras. 

El ministro de Economía, Amado Boudou, estimó un crecimiento del 7% para este año. ¿Coincide usted con esta proyección?
Creo que el crecimiento de la economía debería rondar el 7 por ciento, pero no coincido con las causas por las que esto ocurre. La recuperación fue muy fuerte primero por la reactivación posterior a la recesión de 2009 y eso el Gobierno no lo dice. El aumento de la cosecha da otros dos puntos o dos puntos y medio de crecimiento adicionales por el factor climático post sequía de 2009, no por el mundo. Además, hay que incluir al efecto Brasil y también las políticas expansivas, tanto la monetaria como la fiscal, que empujan la economía a toda máquina. Es cierto también que al ir tan rápido podemos ver señales de recalentamiento.

¿Qué riesgos supone una economía recalentada?
La inflación es el principal riesgo de una economía que anda más rápido de lo que debe. El mayor riesgo es que la inflación se acelere. Vale aclarar que viendo los números de este año se nota un fuerte salto. Durante el recesivo 2009 fue cercana al 16 por ciento y este año el piso es del 25 por ciento anual. 

Con traje de funcionario K le dirían que no suma hablar de economía recalentada...
El Gobierno debería reconocer que está bastante cerca del pleno empleo. Aparecen los cuellos de botella en la economía y no se pueden solucionar aumentando la oferta en el corto plazo porque la capacidad productiva es la que hay. Si se va demasiado rápido los cuellos de botella generarán mayores presiones inflacionarias. La velocidad crucero debería ser de entre 3,5 y 4 por ciento máximo. Buscar más es contraproducente porque se intenta forzar un motor que ya está al máximo de su capacidad.

Entonces usted cree que habría que enfriarla.
Para que eso pase va a haber que tomar medidas que políticamente son difíciles y no sé si él Gobierno está dispuesto. Por ejemplo, a tener una tasa de interés más alta, subas salariales que no se escapen y que el gasto público no crezca mas allá de lo que debería.

¿Con lo cual no es demasiado viable que esto ocurra?
Cualquiera de estas medidas parecen hoy una mala palabra pero también hay que decir que este año el gasto público no está desbocado. Lo que sí hay que hacer es tener cuidado en 2011 porque es un año electoral y ahí sí hay riesgos de caer en la tentación de incrementarlo. 

¿Cuál es su punto de vista respecto de la reforma de la ley de entidades financieras?
Creo que primero hay que reconocer que la banca tiene que estar regulada porque ello es importante para la economía. Cuando las cosas andan mal tienen repercusiones sobre el sector público como prestamista de última instancia y también sobre el sector privado porque desaparece el crédito. El sistema bancario necesita una ley de entidades financieras más moderna porque el paso del tiempo y las últimas experiencias hacen importante la modernización. Sin embargo, tengo varias diferencias con relación a los proyectos que se escuchan, inclusive algunos de dudosa constitucionalidad. 

Por ejemplo, ¿qué piensa de ver a la banca como un servicio público?
Que el servicio bancario sea un servicio público lo hace asimilable al agua y a la electricidad cuando no tienen los mismos principios de universalidad y aparte hay otro factor que hace que, en caso de tratarse de un servicio público, se requiera de audiencias para cualquier modificación de tarifas. Eso es no entender que una entidad requiere de más flexibilidad.

Pero también es cierto que no hay una oferta de crédito suficiente...
Hay que tener en cuenta que tampoco es lógico fijar las cuotas que se deben prestar a pymes porque por su naturaleza no todos los bancos apuntan a todos los segmentos. Hay especialistas en consumo, mayoristas, de distintos tipos y estilos. Lo importante es que se garantice el acceso al crédito y no un cupo. También me preocupa que se produzca una discriminación entre la banca nacional y la extranjera. Es un tema controvertido que tiene implicaciones legales y los abogados me dicen que puede ser inconstitucional.

¿Cuál es el costo de tener un Indec adulterado?
El Indec funcionó bien históricamente. Hasta la reciente intervención era un instituto respetado mundialmente que había logrado en gran medida funcionar publicando estadísticas confiables, incluso en épocas de la dictadura. Es lamentable que en un gobierno democrático el Indec haya perdido su respeto. Hay que volver al viejo organismo que es el que funcionaba.

¿Qué posición tiene sobre los proyectos actuales para modificar el funcionamiento del organismo?
Todo esto de las comisiones es porque ha sido desmantelado en muchas áreas y hay que volver a crearlas para recuperar la confianza en el tiempo. Las estadísticas siempre son polémicas porque son imperfectas, tienen limitaciones. Pero una cosa es que las estadísticas sean imperfectas y otra que se manipulen.

¿Por qué si hay tanta liquidez en los bancos no avanza el crédito?
Los bancos tienen suficiente liquidez para prestar más, pero también me consta cuando hablo con las empresas que creen que las condiciones no son hoy interesantes para ellas. Hay un problema macro que no se resuelve con regulaciones o nuevas leyes. El crédito hipotecario no existe por la incertidumbre de la inflación, las tasas de interés y el tipo de cambio en el mediano plazo. Es decir, de cinco a diez años los bancos no quieren prestar y los individuos no quieren endeudarse a tasas variables porque creen que si el escenario se complica no van a poder pagar esos créditos. En el corto plazo hay la plata que quieras.

¿En el terreno de la inversión se da una situación similar?
En algunos sectores es la falta de un marco jurídico estable la que actúa como un freno a las inversiones. Pero te diría que más que un marco jurídico en la Argentina hay un tema de reglas de juego. Es decir, hoy no existe una norma que trabe las importaciones pero todos sabemos que hay containers que pasan meses en el puerto. Se frenan por teléfono. Las normas no escritas son las que importan en nuestro país y las que, en definitiva, afectan a la inversión en la Argentina. También algunas contradicciones como, por ejemplo, que se exigen aumentos salariales pero no se permite ajustar los precios. Hay además otros sectores cuyas empresas apenas cubren costos operativos y no les alcanza para invertir.

Todo el tiempo se habla de los caminos de Uruguay, Chile, Brasil y ahora también Perú como modelos económicos a seguir...
La situación de ellos es distinta porque todos tienen una inflación muy baja, mercados de capitales que crecen e inclusive en algunos de ellos (Perú, Chile y Uruguay) crecen también los inversores institucionales de largo plazo como los fondos de pensión que en nuestro país se han eliminado. La diferencia más importante de esos países respecto del nuestro es que reconocen que para que opere el sector privado debe haber un mínimo de reglas que se mantengan en el tiempo. Respetan la libertad de mercado y para ellos no es malo que el empresario gane. También cuentan con otras ventajas: no aplaudieron el default ni lo hicieron, no tienen problemas en el CIADI ni en el Club de París ni tampoco manipulan las estadísticas.

¿Y qué pasa con la relación de sus monedas y el dólar?
Que el argentino piense en dólares es en parte el resultado de políticas públicas que hacen que la gente no pueda pensar en pesos. En los ’80 fueron los años de la hiperinflación y desde ese momento el argentino se dolarizó y nunca más volvió a pensar en pesos. Luego llegó la convertibilidad y hoy es muy difícil desdolarizar la economía. Sin embargo, no creo que en la Argentina haya una nueva convertibilidad. La política cambiaria esta empujada por tres objetivos distintos, tres nortes: competitividad que tiende a un tipo de cambio alto, la inflación que hace que si el Banco Central se sienta en el tipo de cambio suaviza el efecto inflacionario en un país en el que pensamos en dólares y la estabilidad financiera que es el otro elemento.

¿Qué cambiará en 2011 con las elecciones?
La forma en que vengan las internas va a tener impacto en los movimientos del mercado de capitales y en la economía. Todos van a estar orejeando las encuestas y en base a eso elaborando nuevos escenarios.



¿Te gustó la nota?

Comparte tus comentarios

Sé el primero en comentar

Videos