El mayor dilema económico de las cuatro Europas

El mayor dilema económico de las cuatro Europas

Fuertes endeudamientos y excesos de déficits fiscales castigan a varios países. Dudas sobre el futuro de la unión monetaria. 28 de Julio 2010

Por Marcelo Santoro

Europa vive hoy un gran dilema económico. Mientras centra todos sus esfuerzos en unirse políticamente para contrarrestar la gran fuerza bipolar que conforman actualmente los Estados Unidos y la República Popular China, desde el punto de vista económico se encuentra en una crucial disyuntiva.

La crisis económica internacional causó la más profunda recesión en la historia europea luego de la Segunda Guerra Mundial.

¿Cómo podemos entender la crisis en función de las áreas comerciales y económicas existentes en Europa? Hoy en la región europea conviven cuatro áreas económicas: la Unión Europea (UE), la Eurozona (dentro de la Unión Europea), la EFTA y Europa del Este, todas ellas con sus diferentes realidades y objetivos.

La UE conforma una asociación económica y política de 27 países democráticos europeos. Los países del antiguo este europeo que hoy forman parte de la UE no la están pasando bien. Sin embargo, Bulgaria tiene uno de los déficits más bajos de la U.E. (0,8% de déficit como porcentaje de su PBI).

Por otra parte, en Gran Bretaña, a partir de la crisis, su déficit fiscal se expandió por la caída de la recaudación y el incremento del gasto público (básicamente en seguros de desempleo), llegando en octubre de 2009 al más alto en los últimos 16 años.

En la Eurozona, compuesta por 16 Estados que adoptaron al Euro como moneda oficial, la crisis internacional golpeó de forma diferente, por un lado tenemos a Alemania y Francia liderando la recuperación económica.

En el otro extremo figuran los denominados países PIGS (“cerdos”, por sus siglas en inglés): Portugal, Italia, Irlanda, Grecia y España con fuertes endeudamientos y excesos de déficits fiscales.

Con relación a su performance comercial, la depreciación del euro hace que las exportaciones mejoren para este bloque. La Eurozona tuvo un superávit comercial de 2.600 millones de euros en febrero de 2010, frente a un déficit de 1.200 millones de euros en febrero de 2009.

Uno de los dilemas más graves de la zona es saber si el experimento de unión monetaria puede sobrevivir sin unión política. Lo cierto es que la apuesta en contra del euro puede llevar a debilitar financieramente a la moneda común, ¿favoreciendo a las exportaciones? También habrá que estar atentos a medidas proteccionistas que podrían tomar los países mediterráneos para encapsular la crisis y no contagiar al bloque.

Recordemos que está previsto el inicio de una nueva ronda de negociaciones Mercosur – Unión Europea.

Bancarrota
Las economías de los cuatro países –Islandia, Liechtenstein, Noruega y Suiza- que forman el Acuerdo de Libre Comercio de Europa (EFTA, por sus siglas en inglés), han manifestado en los últimos años un crecimiento parejo, hasta la explosión de la crisis financiera internacional que ha hecho caer abruptamente a la economía de Islandia.

De una economía puesta como ejemplo a nivel mundial pasó a ser un país en bancarrota, asfixiado por deudas y por el desempleo. Por suerte, las propias exportaciones están ayudando a reconstruir las finanzas de la isla.

La zona de Europa del Este presenta mucha complejidad y fragilidad en sus economías por sus niveles de endeudamiento en moneda extranjera como en los casos de Ucrania, Croacia y Serbia. Otro riesgo latente de estos países está referido a la baja en el consumo producto de los ajustes en empleos.

Europa oriental fue golpeada intensamente por la crisis debido a la fuerte caída de sus exportaciones, las inversiones extranjeras y el envío de remesas del exterior.

El este europeo mostró diferencias en cuanto a la salida de la crisis. Polonia lo hizo con fuerza mientras que Letonia, Ucrania y Hungría lo hacen más lentamente.

El dilema de las cuatro Europas se ve reflejado en el acrónimo peyorativo PIGS que comenzaron a utilizar algunos periódicos británicos en 2009 para designar a varias economías europeas con problemas.

Grecia y Portugal son dos economías con baja competitividad lo que hizo que se incrementaran de manera importante sus déficits públicos en los últimos años. Según el propio Banco Mundial si se quitan los estímulos gubernamentales, podría desacelerar el crecimiento complicando la recuperación.



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