El gran circo encendió los motores

El gran circo encendió los motores

Disputadas ya dos fechas del calendario 2010, la F1 arrancó con gran expectativa, luego de una previa que incluyó huídas sorpresivas, regresos memorables, menores presupuestos y hasta una novela argentina. Los highlights para la temporada. 31 de Marzo 2010

Con el 1-2 de Ferrari en Bahrein y el triunfo de McLaren en Australia comenzó este mes una nueva temporada de la máxima categoría del automovilismo internacional, que más allá de la tradicional expectativa que genera cada año, esta edición trae novedades e incertidumbre. Los triunfos de Fernando Alonso y Jenson Button en los primeros capítulos de la saga ponen a ambas escuderías al frente de una fila de marcas que apuestan fuerte y están decididas a ganar el título, en una lucha que aparece de las más reñidas de los últimos años, y en la que Red Bull y Mercedes GP son otros contendientes con posibilidades serias.

Con la industria automotriz como víctima importante de la crisis económica, las escuderías optaron por recortar presupuestos. De un año a otro se comprometieron a reducir un 30 por ciento del gasto. Se pasó de un total de 2191 millones de euros en 2008 a unos 1363 millones de euros en 2009, según detalla el diario español Marca. Sin embargo, las consecuencias de la debacle fueron mayores: Toyota dio el portazo y le siguió la marca de neumáticos Bridgestone, que se irá al final de esta temporada. También amagaron BMW (que finalmente acordó con su accionista Peter Sauber) y Renault (estuvo a punto de darse de baja por la deserción de su principal sponsor, el grupo bancario ING, que en 2008 había registrado pérdidas netas por 1000 millones de euros). Años atrás ya se habían ido Honda y Ford. El primer fabricante mundial de vehículos fue claro: "Toyota Motor ha decidido retirarse de la F1 teniendo en cuenta la grave situación económica actual", destacó en un comunicado a fines de 2009. Es que en el ejercicio fiscal 2008-2009 la japonesa tuvo la primeras pérdidas netas y operativas de su historia: cedió 436.937 millones de yenes (3265 millones de euros). El presupuesto del último representante nipón en el gran circo rondaba los US$ 445 millones, para la temporada 2008.

Pero, más allá de los abandonos, la F1 suele posicionarse como uno de los eventos deportivos que mayor rédito genera en el mundo. En 2007 tuvo ingresos globales por US$ 3900 millones. Los 18 grandes premios tuvieron un beneficio promedio de US$ 217 millones, muy por encima de los US$ 24 millones que la National Football League (NFL) genera por juego o los US$ 8 millones de la Premier League de Inglaterra, según un informe de la consultora Deloitte.

Pero si de regresos se trata, la temporada 2010 recibe con los brazos abiertos a su gran campeón, Michael Schumacher, quien más títulos obtuvo en toda la historia de la competencia (siete entre 1991 y 2006). El alemán volvió al ruedo con el equipo Mercedes Grand Prix (Daimler adquirió el 45,1 por ciento de Brawn GP, último campeón y heredera del desarrollo de Honda, en un monto que ascendería a los US$ 113 millones por los próximos cinco años) con un contrato de 7 millones de euros por un año. En 2006, al retirarse, su sueldo rondaba los 25 millones de euros anuales, monto que cobra el español Fernando Alonso tras su paso a Ferrari.

Los regresos no terminan allí. Respecto de escuderías, la legendaria Lotus vuelve a las pistas después de 16 años y se sumará a las debutantes Virgin Racing e Hispania Racing. En tanto, también hay nuevas caras por el lado de los sponsors. Entre ellos, el Banco Santander dio el golpe y aceleró en Ferrari. La mayor entidad financiera de España lo patrocinará por los próximos cinco años a cambio de 200 millones de euros (40 millones por año). Subida a la aventura de Alonso, acompañará a históricas aliadas del cavallino rampante como Marlboro Philip Morris (que aporta 100 millones de euros por año), Shell y Abu Dhabi (con 30 millones cada uno).

Quedó en boxes
Tras una larga novela, José María Pechito López fue contratado por la escudería USF1, luego de confirmar un aporte de US$ 8 millones, que recolectó de empresas y del Gobierno Nacional, a través de la Secretaría de Turismo (US$ 2 millones). Sin embargo, el equipo no llegó a línea de largada porque no logró presentar los autos en tiempo y forma. Luego se tramitó la posible inserción del piloto en otra escudería, como la española Hispania Racing, pero no prosperó. La iniciativa inicial se había gestado por Víctor Rosso, dueño del Honda Racing (con el que López consiguió dos títulos de TC 2000 - 2008 y 2009), en colaboración con el grupo de trabajo del padre del corredor. Luego se sumaron el empresario Felipe McGough y el Automóvil Club Argentino (ACA). "Fueron los cuatro pilares del proyecto. Los otros US$ 6 millones lo aportarían sponsors privados", afirma Miguel Mattos, responsable de prensa de López. Ellos eran: el ACA, la petrolera Oil M&S, la Revista Corsa, Alejandro Urtubey (hermano del Gobernador de Salta, Juan Manuel, y dueño de la categoría Top Race V6), la compañía de tractores Pauny (de la que el padre de Pechito es vicepresidente), Tafirol y LoJack. Pese al apoyo del Gobierno, el proyecto no llegó a la pista, como sí lo logró el del primer ministro ruso, Vladimir Putin, al acercar 16 millones de euros a través de la empresa gasífera estatal Gazprom y un banco de Moscú, para que su compatriota Vitaly Petrov pueda correr en Renault. "Un piloto de F1 tiene que tener un potencial mental muy grande, debe sobreponerse a diferentes situaciones adversas, y sólo lo hacen aquellos que tienen la posibilidad de conseguir la meta", contaba López a RPM hace unos meses. Hoy, debe aplicar su propia fórmula para pasar el mal trago y volver a triunfar en las pistas locales.



¿Te gustó la nota?

Comparte tus comentarios

Sé el primero en comentar

Videos