Ejecutivos al Mundial

Hay que invertir US$ 12.000 por persona para alentar a la Selección en varios partidos. Los ejecutivos confirmados y todo lo que hay que saber. 19 de Mayo 2010
Está todo listo. Será el 11 de junio  cuando el árbitro haga sonar el silbato y se dipute entre el país organizador y México el partido inaugural del Mundial Sudáfrica 2010, que recorrerá nueve ciudades durante 30 días. Así, los ejecutivos argentinos que quieran alentar a la Selección en la fase inicial, donde comparte el grupo B con Nigeria, Corea del Sur y Grecia, tendrán que viajar a Johannesburgo y Polokwane. La primera es conocida mundialmente como la Ciudad de Oro, por ser el centro financiero del país y donde se produce el 12 por ciento del Producto Bruto Interno de Sudáfrica. El Museo del Apartheid, la Constitution Hill, el Mai Mai Market (el mercado más antiguo de Johannesburgo donde se encuentran todas las medicinas tradicionales) son sólo algunos de sus atractivos. Además, a pocos kilómetros de la ciudad se encuentran las cuevas de Sterkfontein, declaradas Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO. Para quienes asistan al partido contra Grecia, en Polokwane o la llamada “ciudad segura”, deberán saber que la naturaleza es el principal anzuelo. Cueva de Makapan, Jembe Tavern y Lago Fundudzi y bosque de Thathe Vondo, serán los destinos elegidos. Y, sin duda, la Aldea de los Ndebele, otro paso obligatorio. 

Los confirmados
“Desde que El Diego le ganó a Uruguay, hicimos fuerza para llegar”, dispara Guillermo Tornatore, CEO de Dattatec. El ejecutivo tiene su entrada desde marzo. Viajará junto a su mujer, a quien reconoce fanática de la selección celeste y blanca. “Vamos con un paquete, a ver los partidos de la primera fase contra Grecia y Corea del Sur”, agrega Tornatore. Pero el ejecutivo planea también conocer un país que jamás visitó. “Quiero aprovechar para bucear en las playas”, comenta y reconoce sus expectativas de encontrar una cultura muy distinta a la argentina y conocer sus bellezas naturales. La competencia mundial de fútbol será la segunda en la vida de Tornatore. “Olé, olé, olé, somos campeones otra vez”, será su canto de cabecera y donde demuestra la confianza y su apuesta por el resultado final. Por su parte, Carlos Srulevich, socio de Impuestos de Deloitte, también posee guardado bajo siete llaves el ticket que lo llevará a alentar a la selección argentina junto a su hijo. Aterrizará en territorio mundialista una semana antes de que comience, debido a que no consiguió para viajar sobre la fecha. Es que el ejecutivo exploró el sitio oficial de la FIFA y compró por Internet su estadía en un hotel y las entradas. Luego, se contactó con Southafrican Airways para comprar el ticket de vuelo. “Quiero visitar Ciudad del Cabo y Durban durante el primer y segundo partido, y ya por el final Johannesburgo”, asegura Srulevich, autoreconocido futbolero, hincha de Boca y All Boys. Para ello, el ejecutivo planea alquilar un auto que le permita movilizarse. Sin embargo, cree que no podrá despegar completamente la cabeza de su trabajo y dedicará una hora por día para chequear mails. “Volvemos cuando termina la primera ronda”, asegura, hasta que agrega: “Pero veremos cómo son las cosas, el pasaje está cerrado ‘formalmente’”. 

Damián Volpe, CEO de Patagonia Ventures, hace un año que sabe que estará en Sudáfrica 2010, pero recién a fines de enero adquirió su ticket. Es que, en realidad, posee un particular interés por los partidos especiales –clásicos, Olimpíadas, final de Copa América–, pero no es futbolero. “Me quedaré una semana más de lo que lo haga la Argentina”, cuenta el hincha de Racing. El ejecutivo pondrá mucho énfasis en conocer un país “exótico por sus bellezas naturales y vida salvaje”. Volpe estará con un grupo de amigos, y todos habrán dejado a sus mujeres e hijos en Buenos Aires. 

Pero las mujeres también estarán presentes. Natalia Kanefsck, Regional Controller de Bally Tecnologies, se pondrá la camiseta argentina. “Me gusta el fútbol, pero lo que más me atrae es ver a la Selección”, cuenta la ejecutiva, que contrató un paquete de siete días y asistirá a los dos primeros partidos. “Será difícil volver si a la Argentina le va bien. “¡Esperemos que así sea!”, se entusiasma. 

Otros ejecutivos tienen en su agenda laboral el viaje a Sudáfrica. Tal es el caso de Maximiliano Hernández, gerente Comercial de Panasonic Argentina. La empresa organiza todos los años viajes para invitar a sus clientes, principalmente de retail, como una oportunidad para hacer negocios y reconocer el trabajo realizado. “Este año, sin dudas, el viaje debía ser a Sudáfrica”, agrega. Así fue como en diciembre de 2009 ya tenía los paquetes armados que, además de presenciar la fiesta de inauguración y los dos primeros partidos de la primera fase, incluyen un safari y excursiones por las ciudades. Y aunque no quiere ir más allá para evitar llevar al resultado opuesto, arriesga que “le va a ir bien a la Argentina”. 

Por su parte, la Cámara de Comercio Argentino Sudafricana tendrá un pabellón en la Feria de Johannesburgo. “No soy futbolero pero el Mundial motiva mi pasión”, asegura Hansen. Es que para él, el destino no era atractivo. Viajó más de 34 veces y, tras la insistencia de los amigos y yernos que lo acompañan, decidió que estará en la inauguración y en la primera disputa de la Selección. Por su experiencia, asegura que la seguridad es igual que en la Argentina. No obstante, destaca que “es importante no salir de los corredores turísticos”. 

Las posibilidades
Acompañar a la Selección nacional puede salir, en total, entre US$ 2800 y hasta US$ 12.000 para los paquetes top. En el país, existen dos alternativas para aquellas personas que quieran acceder a una entrada para un partido en Sudáfrica 2010, y las dos son a través de mecanismos oficiales de la FIFA. La primera es viajar con paquetes contratados en las agencias. La segunda es ingresar en el sitio web oficial de la FIFA y embarcarse en la búsqueda de una entrada a través de la ventanilla virtual. 

Las ofertas incluyen: un pasaje aéreo en clase económica Buenos Aires/ Johannesburgo /Buenos Aires en vuelo Charter Jumbo 747-400 de Aerolíneas Argentinas, el alojamiento en hotel (sin desayuno ni comida), los traslados al estadio y dos días de excursiones. Aparte, habrá que tener en cuenta el valor de las entradas para los partidos de la selección, que varían su precio según la categoría elegida por el pasajero (entre US$ 106 y US$ 211).  El paquete que comprende las tres disputas de la selección en la primera fase y 14 días en Sudáfrica, para habitaciones simples, ronda los US$ 11.395 por persona, más US$ 389 de impuestos. Para las habitaciones dobles, el costo es de US$ 8716 por persona, con impuestos incluidos. La salida que propone Rotamund desde Ezeiza es el 10 de junio, con fecha de regreso el 24 de ese mes. Y entre esos días promete, además de alentar a la Selección en los partidos del 12, 17 y 22 de junio, un city tour y una comida con dos bebidas no alcohólicas por persona y el pasaje de vuelta para el día siguiente. Es mismo programa, partido por partido, ronda los US$ 2700 por persona más el precio del encuentro al que se asiste: entre US$ 158 y US$ 211. 

Para los más exclusivos, Royal Class ofrece un paquete en un vuelo privado. “Nos ocupamos de planificar que la experiencia mundial sea integradora y a medida del pasajero. El interior del avión será futbolero y en los asientos los pasajeros reciben la camiseta argentina con su nombre”, asegura Miguel Livi, CEO de la firma. Así, los ocho viajeros para los que tiene capacidad el avión pueden elegir cada detalle a su gusto: la comida y dónde hacer escala. En general, todos van con pasaje de vuelta “semi abierto”. El costo para alquilar el jet Cessna modelo CitationX, ida y vuelta, con alojamiento, traslado a los partidos y las excursiones, es de US$ 70.000, es decir, US$ 9000 por persona de un equipo de ocho. Todo vale para gritar los goles jugando de local en un país visitante.
 



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