Durán Barba:

Durán Barba: "Las debilidades de los Kirchner son su temperamento y visión sectaria"

El consultor político del momento no ahorra definiciones en una entrevista exclusiva . "Los candidatos no se construyen", responde a sus críticos. Y analiza el mapa político de la Argentina para 2011. Cuál será el rol de los Kirchner, qué le recomienda a Macri, cómo ve a Francisco De Narváez y cuál es el análisis que hace de la proyección del vicepresidente. Los secretos del ecuatoriano que vivió y estudió en la Argentina en los setenta, militó en la JP y hasta fue a buscar a Perón a Ezeiza en su regreso al país. 12 de Marzo 2010

Jaime Durán Barba se define como un hombre que no frena. Contesta los mails al instante y su Blackberry funciona full life. Dice que las vacaciones no le hacen falta porque ama lo que hace. Actualiza a diario su página de Facebook y no duda en twittear -al igual que lo hacen varios de los políticos a los que asesora- con un update de sus pensamientos y anécdotas. Ecuatoriano de nacimiento y "latinoamericano" de profesión, conoce todos y cada uno de los entramados de la política regional. La Argentina no es para él un destino más: vivió y estudió en el país en los setenta, militó por entonces en la JP y estuvo entre los jóvenes que fueron a recibir a Perón a Ezeiza, en su regreso al país. En un imperdible mano a mano desde las oficinas de Informe Confidencial, su nueva encuestadora local, asegura que "no se puede construir candidatos" y que, pese a lo que le cuestionan sus detractores, "él no gana ni pierde elecciones", sino que sabe investigar las principales demandas y actuar en consecuencia. Experiencia no le falta: lleva 30 años trabajando como consultor político y su currículum acumula el asesoramiento a más de diez presidentes, así como a gobernadores y legisladores de América latina en la elaboración de estrategias de comunicación política. Fue director del departamento de Ciencias Políticas de la Universidad Católica del Ecuador, director de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO) y ex Ministro de la Presidencia del Ecuador. Localmente asesora a Mauricio Macri desde 2004 y trabajó para Francisco De Narváez durante la última elección en la que le ganó a Néstor Carlos Kirchner. Su estilo es particular: tiene gestos enérgicos que acompaña con un tono pausado. Lo apasiona la política y los movimientos que se generan con ella.

¿Cómo ve a Mauricio Macri hoy en la carrera presidencial?
Nosotros creemos que Mauricio es un candidato que tiene muy buenas posibilidades, cumple con lo que quieren muchos de los argentinos que es superar a la vieja política, una política basada en el enfrentamiento, una política que a la mayoría de la gente, según las encuestas, no la deja cómoda y que está buscando algo distinto.

Sin embargo, muchos opinan que la gestión no le juega a favor… ¿Usted cree que 2011 será el momento para la candidatura presidencial?
Sin duda, el 2011 es un buen año. Julio Cobos es un buen rival por el radicalismo y probablemente haya otros, como Pino Solanas, Hermes Binner y Elisa Carrió. En el peronismo hay muchos peronismos, con lo cual será difícil que el partido recupere el poder, más cuando sale de un gobierno que no está bien evaluado como el actual, después del gobierno del presidente Kirchner y de la presidenta Kirchner que no son bien evaluados.

¿Cobos sigue midiendo bien en las encuestas que ustedes manejan?
Creo que ahora la situación es un poco incómoda porque por un lado la gente cuando lo ve actuando como vicepresidente, recuerda que es el vicepresidente de Cristina Kirchner, porque no es vicepresidente de la oposición, sino el compañero de fórmula de Cristina, con lo cual no es demasiado popular en este momento. Al mismo tiempo, es de oposición y radical pero enfrentado con la UCR en la última elección. Su imagen se desfigura un poco y no es del todo transparente. También es cierto que es un candidato que tiene una cosa interesante, la 125. Una jugada espectacular, sin duda. Pero además de eso, no hubo una vuelta importante. Nosotros hacemos encuestas todo el tiempo y está bien pero, ¿de dónde viene? Cobos ha perdido en los últimos meses alrededor de 20 puntos. Su evolución es permanentemente descendente. Entonces, no sé hasta cuanto le aguante la gasolina de la 125.

¿Sería una buena jugada política que renuncie ahora?
A la gente no le gustan las renuncias, no le gustan las candidaturas testimoniales. La gente cree que cuando alguien es elegido para algo debe cumplir con su papel. Él no es nombrado por Cristina, él fue elegido por el pueblo. Tiene una obligación moral. Y la gente se fastidia con los que renuncian antes de hora o con los candidatos testimoniales que en el fondo, si usted se pone a ver, fue el gran error de la presidente Kirchner en la última elección. Si yo voto por alguien, es para que sea diputado.

¿Kirchner está afuera de la carrera por el 2011?
Lo veo con dificultades. Creo que el estilo de no hablar nunca con nadie que no sea incondicional es una mala idea. El pelearse con todas las personas que tienen una discrepancia con él, como el caso de Randazzo en su momento, como el caso de Fernández, y tantas otras personas que han sido muy cercanas a él y por una discrepancia se han ido, no es constructivo. Hay demasiada intolerancia.

Esa parece ser una de las principales debilidades K...
Yo creo que un político tiene que ser un poco más calmado y oír también a la oposición. Es rarísimo que la presidenta Kirchner se reúna con alguien de la oposición a conversar. En Estados Unidos el presidente siempre se reúne con antiguos presidentes y con políticos. Almuerzan, conversan. ¿Usted imagina un almuerzo en el que conversen tranquilamente sobre la Argentina Cobos, Cristina, y Macri? No, cómo van a conversar si son enemigos. En política no debería haber enemigos. La idea es que compiten porque creen en la democracia y deben conversar para ver cómo teniendo discrepancias hacen algo por el país.

El discurso de la Presidenta parece haber cambiado en los últimos meses. Desde un tono más "amigable" con los chanchitos y pollos, hasta la convocatoria al diálogo a los empresarios…
Esas cosas funcionan cuando hay una estrategia, un plan. Me da la impresión que en este caso eso no ocurre. Porque por momentos alguna anécdota con los chanchitos de la Presidenta parecía más bien un exabrupto que un juego táctico que lleva a algo. Cuando usted tiene un candidato, que tiene imagen de pedante, de soberbio, puede hacer algunas cosas para volverlo sencillo, pero el candidato tiene que ser muy inteligente y muy hábil para hacer cosas que sean naturales. Si usted hace algo muy violentamente y pasa del pedestal a los chanchitos por ahí se descarrila el tren.

¿Qué rol tendrá Eduardo Duhalde en el nuevo entramado?
Lo veo como uno de los políticos capaces que tiene este país, competente, inteligente, con una gran experiencia. Tiene problemas de imagen, eso es claro y él lo sabe. Si usted ve los números no son favorables. Es una persona de mucha habilidad también. Yo creo que si Duhalde juega bien puede tener un papel muy importante en la política argentina. Es una persona muy tesonera, trabaja mucho, vive para la política. Hay personas que nacieron en la política, viven en la política y morirán en la política. Son animales políticos. Hay otros que pasan por la política un rato y luego se van y no pisan demasiado. Duhalde es un político de casta. Todos sabemos que los peronistas disidentes o no disidentes, aunque sea a escondidas, van un ratito a Lomas de Zamora a conversar con Duhalde.

Durante la última elección usted asesoró también a Francisco De Narváez, además de a Macri. ¿Cuáles son para usted las principales fortalezas y debilidades de ambos?
Ambos tienen, por un lado una enorme capacidad. Son dos candidatos que han sabido afrontar tareas muy difíciles. Ahora que pasó el tiempo parece que era fácil. Pero cuando Mauricio Macri era candidato a diputado en 2005, empezamos con una Lilita Carrió que nos barría. Y segundo estaba Bielsa, lejos. Mauricio estaba chiquitito. La campaña fue muy dura y se metía en zonas muy adversas. En 2007 nos decían que era una locura, la segunda vuelta Mauricio no la gana jamás. Yo hice algunas apuestas con algunos consultores de importancia acá en Argentina. “Imposible en Buenos Aires, es de izquierda, progresista”. Y ganó. Otra de nuestras apuestas también fue con De Narváez. ¿Quién decía que De Narváez podía ganarle a Kirchner? La campaña va a ser estudiada como caso testigo, es casi milagrosa. Inclusive haremos un seminario titulado "Cómo ganarle a Kirchner". Los dos son muy buenos candidatos. Son inteligentes. Son gente que sabe hacer las cosas. Que no las fabricamos nosotros de ninguna manera. Ellos supieron hacer la campaña con sustento.

¿Y cuáles son las debilidades?
En ambos casos, tienen una debilidad, que al mismo tiempo es su fortaleza. Su falta de experiencia. Nos son políticos viejos. No saben las mañas de las viejas políticas. Los dos son casos de personas que no nacieron en la política. Algunos otros hombres argentinos son hijos de políticos. Vivieron en la política desde muchachitos. Desde el colegio ya estuvieron en la juventud peronista, franja morada, o en lo que sea. Entonces, no conocen las trampas de la vieja política. Es una debilidad que a su vez es una fortaleza.

¿Usted cree que el mejor esquema para la oposición es Macri-De Narváez-Michetti?
Son tres personajes nuevos, de la nueva política, relativamente jóvenes, distintos, nuevos. De Narváez surgió a la política grande como una alternativa, como alguien distinto, como alguien que representaba a la nueva política. Ése es su espacio, por ello creo que debería continuar en ese camino y no avanzar con alianzas con el peronismo tradicional.

Usted sabe que varios analistas afirman que la pata peronista es clave para llegar a la presidencia…
Pero entonces, ¿cómo llegaron Alfonsín o Illia?

¿Pero cómo se fueron Alfonsín e Illia...?
El sindicalismo de ahora no es el sindicalismo de Lorenzo Miguel, de Rucci, de Vandor. El sindicalismo de ahora está muy bajo. Cuando yo era estudiante en Mendoza, el jefe de las 62 Organizaciones peronistas era importantísimo, no estoy restándole mérito al actual jefe de las 62 Organizaciones, pero parece jefe de las 2 y no de las 62.

¿Por qué?
Porque ha perdido todo peso social. El caso de Moyano también es distinto, aunque tampoco tiene la fuerza que tenían los líderes de la CGT en la época de Perón.

Pero Moyano tiene fuerza suficiente como para parar el país, por ejemplo.
Todos los sindicalistas del mundo pueden parar el país. Y ninguno pudo, excepto Lula, llegar a la Presidencia. Una cosa es poder parar el país con un sindicato, de todas maneras el momento sindical actual no tiene el peso que tuvo antes. Estamos en otro peronismo, no es problema de Argentina. Tampoco el sindicalismo mexicano tiene ese peso, tampoco el sindicalismo peruano. La época del sindicalismo estuvo allá.

Los más críticos de la “estrategia Durán Barba” dicen que se arman candidatos a medida.
No se puede construir candidatos. Eso no es cierto. Nosotros lo que hacemos es asesorar candidatos para que puedan tener éxito. Son los candidatos los que pierden o ganan las elecciones. Es el candidato el que tiene la capacidad para hacer cosas o pensar cosas o no. El candidato es lo más importante. Si el candidato no tiene ganas, no trabaja, no tiene inteligencia, no sabe aplicar su estrategia, no sirve para nada. No hay genio, ni asesor que pueda ayudarlo. Si el candidato es bueno, y hay varios candidatos buenos: ¿cuál va a ganar? El que tenga mejor estrategia. Un plan general que se hace en base a la investigación. Si no hay investigación, no hay estrategia.

¿Qué pasa con las demandas sociales? Ustedes en la última campaña interpretaron que la inseguridad era clave: ¿qué se pide para 2011?
Hay que hacer encuestas permanentemente, focus permanentemente. Mantener un diálogo fuerte con los electores para saber en qué andan. Pero no podemos decir ahora qué van a pensar dentro de 2 años. Sí es cierto que hay una crisis económica fuerte, que la gente siente la inflación cada vez más en la Argentina. Es real. Nosotros venimos a la Argentina desde hace 5 años todos los meses y los precios han variado de una manera descomunal. Hay inflación, hay problemas económicos, y pueden de pronto tomar más importancia.

Si tuviera que identificar, por ejemplo, las cualidades diferenciales del candidato Kirchner con lo bueno y lo malo...
La experiencia es invalorable porque no se puede comprar nunca y Kirchner tiene una experiencia descomunal. Desde que fue presidente del Consejo Estudiantil del Colegio República de Guatemala, en Santa Cruz. Desde ahí hasta acá, ha sido político toda la vida.

¿Y las debilidades?
El temperamento y también la visión muy sectaria que tienen los Kirchner. Será que no-sotros tenemos la política exactamente inversa. Nosotros conversamos con todo lo que podemos. Yo creo que es importantísimo oír a uno y a otro, de izquierda, de derecha, y escuchar. Si piensa totalmente distinto de nosotros, más todavía tenemos que hacerlo. La política es eso. Es diálogo, oír. Yo no creo que haya diferencias entre el ex presidente y la presidenta Kirchner al momento de definir sus estilos. Es un solo equipo político.

¿Cómo inciden hoy las nuevas tecnologías y las redes sociales al momento de formar la imagen de un candidato? Por ejemplo, se sabe que en las redes sociales mide mal la imagen presidencial...
Ahora se dan esos fenómenos, que no se daban antes. Antes estábamos fines de semana enteros debatiendo en seminarios, sobre las derechas o izquierdas. Eso ya no funciona más. Los libros que nosotros teníamos de 100 tomos gigantescos se hicieron cartón. Es otro mundo y hay que adaptarse.

¿Qué análisis hace usted de Elisa Carrió y de los cambios que atravesó en los últimos años?
En la primera elección cuando era candidata a presidente era algo nuevo, aún con la cruz enorme que llamaba la atención. Ahora creo que ha hablado demasiado, ha acusado demasiado. No ha probado casi nunca sus oposiciones y entonces, si usted ve los números que nosotros trabajamos, la credibilidad de Lilita ha venido cayendo, ahora tiene poquísima credibilidad. Creo que es demasiado agresiva también. A la gente por un rato le gusta el espectáculo de la agresividad, pero no demasiado y menos de una mujer. Ella no ha explotado los elementos femeninos para la política, de mayor comprensión, de transmitir una imagen de madre.

¿Debería explotar eso?
Debió. Yo no sé si ahora ya fue. Se presentó tan violentamente, tan negativamente, que probablemente perdió su espacio.

¿En cuánto incide la economía en el resultado de una elección?
Mucho. Sobre todo para los candidatos oficialistas. La gente no elige fácil a un presidente si la economía estuvo mal en ese período. Pero no necesariamente los presidentes que llevan adelante una buena economía son populares tampoco. Por ejemplo, Toledo en Perú es uno de los más impopulares de ese país y su economía floreciente.



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