Dos alternativas para la nieve en Bariloche

Dos alternativas para la nieve en Bariloche

Esquí nórdico y de travesía en el Cerro Otto y el Valle del Challhuaco aparecen como las opciones para vivir la montaña de un modo diferente. 27 de Agosto 2010

Después de dos temporadas complicadas por las cenizas de un volcán y la gripe A, Bariloche está viviendo un gran invierno. El flujo de vuelos chárter desde San Pablo es de gran importancia; la afluencia de turistas argentinos también. Y esto se nota cuando se visitan los puntos más tradicionales de la ciudad: desde los negocios de la calle Mitre hasta las pistas del Catedral, pasando por cualquier punto del Circuito Chico. Sin embargo, incluso en la concurrida Bariloche es posible encontrar momentos y lugares para alejarse de todo y sentirse en contacto con la naturaleza de un modo privilegiado.

Dos de esos sitios son el Refugio Neumeyer, ubicado al este de la ex ruta 258, a pocos kilómetros de la ciudad; o en las laderas del Cerro Otto, uno de los bordes de la pequeña urbe, en donde se ubica el Centro de Ski Nórdico.

Para llegar al Neumeyer hay que tomar la ruta que sale de la ciudad en dirección al Bolsón y desviarse por el camino hacia el aeropuerto. Apenas unos minutos más tarde, de la mano derecha, se ve la entrada al camino de ripio de 14 kilómetros que lleva al refugio. En realidad, en esta época del año, el camino se cubre de nieve y es apto solo para camionetas 4x4 con conductores idóneos: el vehículo no va a suplir la inexperiencia del chofer. Para quienes no tienen 4x4 o prefieren no arriesgarse, existe un servicio de transfers.

El camino subyuga a medida que se interna en el bosque, al abrigo de los cerros Carbón, Ñireco, Ventana y Challhuaco.

De repente, al doblar en una curva, se ve la pequeña casita que luego se revela como un refugio apto para medio centenar de personas. Es el sitio perfecto para un té con tortas y chocolates, pero también para un guiso espectacular, como la carne montañesa, que se prepara en un disco de arado sobre el fogón por menos de $ 50.

De todos modos, no se llega hasta aquí sólo para comer algo rico. Lo mejor está afuera: nueve senderos señalizados parten hacia diferentes puntos de la montaña. En verano son más sencillos, en invierno son impresionantes. Un equipo de guías permite aproximarse a actividades como el trekking invernal, las salidas con raquetas de nieve o el esquí de fondo y esquí de travesía.

Aunque en el ranking de propuestas imperdibles, las caminatas nocturnas con linternas por el bosque nevado encabezan las posiciones. La excursión se inicia alrededor de las 21 en el centro de la ciudad. Desde allí salen las camionetas off road que se adentran en un bosque lleno de figuras inquietantes. Dos horas de caminata guiados por las luces de las linternas frontales reciben como premio una cena a la vera de una salamandra a leña.

El Neumeyer puede conocerse y visitarse de este modo, o bien servir como base para toda una semana de aprendizaje de las diversas modalidades de esquí y snowboard, especialmente ahora que empiezan a aparecer nuevas opciones como el splitboard (tablas de snowboard desmontables que suplen a los esquíes de travesía al momento de subir).

Cuestiones de fondo
Además del valle del Challhuaco, el otro sitio ideal para iniciarse o practicar esquí de fondo en Bariloche es el Centro de Esquí Nórdico del Cerro Otto. Apenas a unos metros se ven a los turistas ir y venir en el teleférico o la aerosilla. En el mismo predio algunos salen a recorrer el bosque nevado con cuatriciclos. Pero quienes quieren aumentar la intensidad del contacto con el medio ambiente pueden elegir una actividad que ya tiene varios milenios de historia. Es que, a diferencia del esquí alpino que está más ligado al deporte, el esquí nórdico nació como medio de locomoción. Es más económico porque no requiere de costosos medios de elevación, al tiempo que resulta ser un ejercicio más integral porque involucra más grupos de músculos realizando una diversidad de funciones. Además, la técnica se puede aprender en un día de entrenamiento y, a partir de allí, salir a disfrutar en la mayoría de las 10 pistas con que cuenta este predio ubicado a seis kilómetros del centro cívico. Vale decir que éste es el único centro de esquí nórdico reconocido por la Federación Internacional de Ski, además de los que pueblan la isla de Tierra del Fuego. Aquí se disputan competencias de campeonatos argentinos, internacionales o de tropas de montaña.

Actualmente, por poco más de $ 250 se alquila el equipo completo, se paga la instrucción y se accede a las pistas.

Aquí también, como lo hace el Neumeyer, el refugio ofrece buena gastronomía y un espacio privilegiado para cenar por las noches, con un esquema similar al de la caminata con linternas, pero mucho más cerca de la ciudad.

En ambos casos, lo que se busca es esquivar las aglomeraciones (que, ocasionalmente, también se dan aquí) y encontrar eso que siempre cautivó de Bariloche: su naturaleza única.

Datos útiles
Cómo llegar: Neumeyer: se parte desde Bariloche en dirección a El Bolsón. A 2,7 kilómetros se toma un desvío (en una rotonda) hacia la izquierda, buscando el Valle del Challhuaco, que está señalizado. Apenas se ingresa al camino, se encuentra un destacamento de Parques Nacionales de grandes dimensiones donde se pueden pedir informes.
En la ciudad, el lugar de referencia es la agencia Diversidad, que comercializa servicios en el refugio. La agencia se ubica en 20 de Junio 728, tel: (2944) 428995, mail: info@diversidadpatagonia.com
Cerro Otto: el complejo está ubicado en Av. Pioneros Km 5. Se puede contactar a Fabián y Nancy Eiras a los teléfonos (54) (2944) 427593 - 15634718 o a través de la web www.skinordico.com



¿Te gustó la nota?

Comparte tus comentarios

Sé el primero en comentar

Videos