Diario de Yrigoyen 2.0

Diario de Yrigoyen 2.0

Para mejorar su reputación y controlar la información que circula sobre ellos en Internet, los empresarios crean sitios y blogs con datos que los favorecen. 02 de Febrero 2011
Hacia 1930, las noticias de una Argentina próspera sólo cobraban vida ante los ojos del presidente, Hipólito Yrigoyen. Según la leyenda, su entorno le creaba un diario con noticias complacientes y positivas, que le hacían creer que el país vivía todo, menos la inminencia de un golpe de Estado. 

La versión 2.0 de este mito, hoy, es fácilmente comprobable. Para encontrar información desfavorable de algunos empresarios –en especial, CEOs (por ser los que arrastran la reputación de la organización)– hace falta recorrer los principales buscadores. En cambio, resulta fácil encontrar posts en los que se alude a ellos como “destacadas figuras”.  Como al caudillo radical, a muchos ejecutivos les crean sus propios “diarios de lector único”, con el fin de evitar comentarios que perjudiquen su imagen y, por el contrario, hacen de la Web un espacio de fomento a su reputación a través de blogs, redes sociales y sitios.

Los responsables son equipos de especialistas en imagen, comunicación, análisis y programación. Los Community managers monitorean, 24x7, los datos de determinadas personas, de carácter público o privado, que se suben a la Red. Su objetivo es promover lo positivo, mediante la creación de contenido auspicioso, y enterrar lo negativo, escondiendo y, a veces, eliminando la información del espacio virtual.

Así sucede en Europa y los Estados Unidos, donde ya existen compañías como Reputation Defender, que, por un valor de US$ 15 al mes, avisa a sus clientes cada vez que aparece un dato suyo en algún sitio y, por US$ 29, elimina los documentos que no favorezcan su imagen.

Sin embargo, la Argentina todavía no llegó tan lejos. “Las redes digitales dejan huella. Una persona que borra información negativa de otra es fácilmente detectable”, indica Federico Rey Lennon, director Asociado de la consultora NewLink Argentina, para quien la transparencia es la regla de oro. “Lo primero es generar una identidad 2.0”, continúa. Aconseja realizar un trabajo minucioso, con un discurso cuidado y programado, que destaque las características de personalidad y laborales del cliente que uno quiere que se conozcan.

Cecilia González Villanueva, directora de Salem Viale, que, desde hace dos años, trabaja en reputación de personas, recomienda la creación de blogs, foros, redes sociales y websites que hablen del cliente. “Trabajadas con criterio, estas herramientas pueden contribuir a indexar correctamente las búsquedas, llevando agua para nuestro molino”, dice. 
Luego, todo queda en manos de los trabajos de SEM (Search Engine Marketing) y SEO (Search Engine Optimization). Desde Google, explican que, por cada búsqueda, el sitio devuelve, por un lado, los llamados “resultados orgánicos”, que dependen de más de 200 variables. Entre ellas, el nombre del sitio (en este caso, crear uno con el nombre propio del empresario sería el camino más fácil), la forma en la que se escribe, la cantidad de páginas que hacen referencia a la propia y las palabras asociadas.

Por otro lado, están los “patrocinados”. “A diferencia de los primeros, que exigen un trabajo minucioso y de largo plazo para generar algún cambio, los patrocinados tienen una posición privilegiada (están ubicados más arriba en la página) y uno los puede controlar”, explica Bruno Maslo, consultor del equipo de Soluciones de Negocios de Google. A costo variable –de $ 1 en adelante–, cada empresa, político o empresario puede elegir qué palabras se relacionarán con su sitio. Así, se puede controlar que las primeras páginas del buscador arrojen, al menos, un resultado con información positiva. “Es clave estar entre los primeros resultados. La gente lee hasta la tercera o cuarta hoja en los buscadores”, asegura Rey Lennon. 

Si bien dejar atrás los errores ya no resulta tan complicado, evitarlos, todavía, es imposible. Internet es un historial permanente de todo lo dicho y lo hecho. “Es como un wikileak gigante”, compara Rey Lennon. Mientras algunos años atrás cualquier empresario podía controlar su perfil en los medios, el nuevo paradigma los deja exentos de este beneficio. Uno puede eliminar un contenido de la Web pero saber qué usuarios lo descargaron y quiénes podrán volver a subirlo es imposible. Además, cambiaron los tiempos. Antes, uno podía preparar lo que se iba a decir de sí mismo o de su empresa. Hoy, la información se transmite en el acto. 

“No se duerme nunca. Es una conversación de 365 días”, define Tomás Sánchez Bellocchio, director General de Cuentas de Brandigital Argentina. Sus recomendaciones: relaciones uno a uno con el usuario y un lenguaje coloquial. Además, un buen uso de las redes sociales. “Facebook es, cada vez más, el lugar en el que la gente comparte cosas. Incluso, casi reemplaza a Google como principal derivador de tráfico. Y Twitter es el espacio por excelencia para el trabajo de reputación de personas que son reconocidas”, sostiene Sánchez Bellochio. Cita como ejemplo a Aníbal Fernández, quien  creó su cuenta, sólo recibió críticas y hoy es uno de los twitteros más seguidos del país. “Lo consideran gracioso, divertido y, además, tira información de primera mano”, destaca. De todas maneras, advierte: para usar redes sociales es necesario compromiso, frecuencia, un tono adecuado, contenido y un plan de crisis. Caso contrario, un perfil 2.0 puede ser muy contraproducente. 

Ahora bien, ¿cómo defender lo indefendible? “A veces, simplemente hay que pedir perdón”, indica Rey Lennon. 

“No existe la magia. Lo que se necesita es conocimiento, trabajo y constancia. Mejorar la reputación online lleva tiempo. Pero puede lograrse. Debemos planificar, marcar un camino y monitorear para ajustar, si es necesario”, recomienda González Villanueva. En su opinión, lo importante es entender que los dueños de las marcas en la Web ya no son los amos “reales” de éstas, sino la gente común. Por eso, comenta, la clave es construir sistemáticamente para luego ajustar, si fuera necesario. Rey Lennon agrega: “Generar más contenido es la manera más profesional de trabajar porque, así, uno juega a favor de la forma en la que los buscadores generan la prioridad de la información”.



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