De la oficina al green

Luego de un arduo 2009, la temporada corporate de golf se despide con nuevos nombres al tope del ranking. Alzas y bajas entre los CEOgolfers. 19 de Febrero 2010
El año 2009 ya es historia. Atrás quedó el fantasma de la crisis que venía a desmantelar todo lo armado hasta el momento, aunque algunos ámbitos sintieron más los golpes que otros. En medio de la alterada rutina, los líderes de empresas optaron por mantener las cabezas ocupadas en sus negocios. No obstante, muchos también se hicieron tiempo para mejorar y consolidar su handicap. Algunos lo lograron, muchos igualaron el rendimiento del año anterior y muchos más bajaron su performance. Quizás, como reflejo de las mayores ocupaciones laborales que demandó un año por demás complicado. 

En una nueva edición de lo que ya se convirtió en un clásico del verano, APERTURA presenta el ranking de los empresarios, CEOs, presidentes o altos ejecutivos que mejor se desempeñan en una cancha de golf, según la base de la Asociación Argentina de Golf (AAG). Con nuevas figuras, los ya clásicos habitúes del listado no cedieron demasiadas posiciones, aunque se anotan contadas revelaciones entre los más de 120 destacados jugadores. Una de ellas es la aparición de Alberto Tarasido, presidente de Criba. El comandante de la constructora, especializada en la ejecución de grandes estructuras de hormigón armado y edificios de altura, aparece por primera vez en el listado, con 4 de handicap, lo que lo posiciona en el primer lugar, junto al ya consolidado Rolando Meninato.

El presidente de Dow Argentina mantiene su posición de privilegio por segundo año consecutivo. Completan el podio, también manteniendo un alto rendimiento en los últimos años, Pablo Germán Louge, socio administrador de Allende & Brea (a pesar de haber bajado dos puntos de handicap, de 4 a 6), y Sandra Yachelini, CEO de Microsoft, con 6.  Dentro del top-10, quienes no hicieron caso del contexto y mejoraron su performance respecto del año pasado fueron Santiago Del Sel, Federico Nicholson y Carlos Mackinlay. El primero, ex CEO de Zurich, además de mejorar sus golpes y pasar a tener un handicap de 6 puntos, cruzó de vereda laboral, al adherirse a las filas de Elisa Carrió. De ejecutivo exitoso a político, ahora, aspira no sólo a tener un buen año en 2010, sino que ya pone sus fichas en las elecciones de 2011. En tanto, el director de Ledesma y el gerente General de LoJack escalaron hasta séptimo y octavo puesto, respectivamente, aunque comparten una mejoría que los llevó hasta los 7 puntos de handicap.

El buen año que vivió Nicholson en las canchas también parece haberlo replicado en la empresa, dado los planes de inversión que, en compañía del titular del grupo, Carlos Pedro Blaquier, anunció ante la presidente de la Nación, Cristina de Kirchner. Serán US$ 220 millones hasta 2011 (comenzó en 2008), de los cuales los desembolsos nuevos implican US$ 37 millones, destinados a producir etanol a partir de caña de azúcar, US$ 20 millones irán a papel y otros US$ 22 millones, a energía renovable.

Con 8 de handicap, cierran el selecto grupo de los diez primeros el empresario Carlos Miguens y el presidente del Mercado a Término de Buenos Aires (Matba), Guillermo Desiervi, quien aparece en la nómina por primera vez. 

Lideran el segundo lote de CEOgolfers tres que se mantuvieron en sus niveles respecto de lo hecho en 2008 y continúan en los 9 puntos. Ellos son: Enrique Garrido, presidente del Grupo Telecom; Ricardo Giménez Zapiola, ex gerente General de FedEx, y Juan Carlos Furlong, presidente de la rentadora de autos Sixt. En este segmento, se entremezcló, en su debut, Carlos Moltini, CEO de Fibertel, mientras que Juan Martín de la Serna, gerente General de MercadoLibre, cedió posiciones, aunque logró una performance final redonda: 10 de handicap, dos puntos por encima de su anterior marca. 

Los cortes de calles, piquetes, escándalos de espionaje o las decisiones de alto impacto como la de permitir el matrimonio gay o la polémica por la designación de Abel Posse en el ministerio de Educación porteño se dieron en un año de bastante trajín para Mauricio Macri, jefe de Gobierno de la Ciudad. Así y todo, su destacado swing se mantuvo intacto y volvió a ocupar posiciones de privilegio en el ranking, con 10 de handicap. Lo mismo que Jorge Ader, CEO de Capgemini, y uno por debajo de Eduardo Escasany, accionista del Banco Galicia y del grupo Sadesa, y de Marcelo Blanco, CEO de Deutsche Bank en la Argentina.   

¿Cómo hacen los ejecutivos para mantener su nivel, mientras tienen que ocupar la mayor parte de su tiempo en las decisiones de sus empresas? Práctica constante, estrategias de juego y entrenamiento son las claves. “Por lo general, hago las mismas rutinas dentro del campo y ejercicios físicos de golf, como mantener la columna blanda, la musculatura fortalecida”, cuenta Alfredo Conde, co-CEO y socio de Primary, quien se posiciona con 11 puntos de handicap. A sus 52 años, el ejecutivo llegó a los 7 puntos en algún momento más competitivo de su vida y reconoce como un gran esfuerzo “al que hay que dedicar mucho tiempo” mantener ese rendimiento. Su mayor debilidad pasa por el putt. “Es el que más me complica. No encuentro el golpe ideal en el green, que, para mí, es el secreto del golf. Es algo muy personal. Sé que si tuviera un mejor putter, tendría dos o tres golpes menos de handicap”, reconoce. 

Alzas y bajas
Como en todo ranking, hay winners and losers. No sólo el mérito queda para los que ocupan los lugares de privilegio, que, finalmente son pocos, sino que también vale destacar la actuación de los que, desde abajo, se hacen su lugar a base del esfuerzo. También, por qué no, la mención a los que, en un año por demás complicado, no pudieron repetir rendimientos y cedieron posiciones en la tabla.

Entre los de mayor ascenso, se destacan Rafael Barbeito, CEO de Ogilvy Argentina, quien, de 23 puntos acumulados durante la temporada anterior, pasó a 18 durante el año pasado. Tuvieron un rendimiento similar Eduardo Otero, presidente de Pernod Ricard, Martín Berardi, director General de Ternium Siderar (ambos, de 25 a 21), y Carlos Martinangeli, presidente de NEC (de 24 pasó a 21).

Está claro que, cuanto menos golpes se acumulan, más difícil se torna mejorar el rendimiento. Por lo menos, en la planilla final. Por eso, se destacan los casos de Guillermo Noriega, director General para América del Sur de Tenaris, y de Guillermo Stanley, socio de DyG, quienes mejoraron en dos puntos su handicap y se clavaron en 16 y 17, respectivamente. El primero explica: “La clave está en la dedicación. Es un juego que atrapa y entusiasma fácilmente. No son tantos los que le pueden dedicar el tiempo que exige para mejorar y mantener un buen nivel”. Eduardo Gutiérrez, presidente del Grupo Farallón, Guillermo Fiad, CEO de Duke Energy Argentina, y Diego Etchepare, CEO de PricewaterhouseCoopers, también se anotaron en la lista de las alzas.

Del otro lado, el ex líder del ranking, Louge, subió dos puntos su performance y llegó hasta los 6. El socio administrador de Allende & Brea finalizó en tercer lugar cuando, en las dos anteriores ediciones, se lo vio en el primer puesto (en 2007, en soledad y, en 2008, compartido con Meninato). Quien también retrocedió fue De la Serna, gerente General de MercadoLibre y flamante presidente de la Cámara Argentina de Comercio Electrónico (CACE). Pasó de 8 puntos en la temporada anterior a los 10 que acumuló en 2009. Con las nuevas obligaciones en la Cámara, que reúne empresas insertas en el mundo del e-commerce (sector que, el año pasado, movió $ 5240 millones), no pudo mantener el nivel aunque se mantiene expectante dentro de los 15 primeros. Un lugar para no despreciar.  De la lista, también se desprenden las caídas en los rendimientos de ejecutivos de larga trayectoria, como Aldo Roggio, presidente del grupo homónimo (de 13 puntos en 2008 pasó a 16 en 2009), Guillermo Julio Borda, socio administrador de Estudio Borda Abogados (de 17 a 19), y Luis María Rey, Managing partner de FutureBrand (19 a 23), entre otros.  

Los que se sumaron
Quienes se agregaron la pasada temporada al ranking mantienen la imagen de que aspiran a progresar. Más allá de los casos de Tarasido (entró en 2009 al primer lugar del ranking), Desiervi o Moltini, quienes se acomodaron entre los primeros, existen otros ejecutivos que completan la lista y que esperan mejorar su performance. Son los casos de, entre otros, Carlos Alberto Seijo, director General y CEO de TGS (con 15 de handicap); Fabián Gabusi, Country manager de Sun Argentina (16); Carlos Zabalza, presidente de Antina (17); Miguel Livi, director General del Grupo Pertenecer (18), y José Luis Longinotti, presidente de DDB Argentina (18). 

Con más de 30 agregados en comparación al de 2008, el ranking de los CEO-golfistas suma una nueva temporada y perfila a los candidatos a quedarse con el podio en la temporada que recién comienza. El año 2010 encontrará nuevas ilusiones y desafíos para los presidentes o gerentes generales, entre los que se incluirán, por qué no, el de figurar, cada vez más arriba entre los que mejor despliegan el swing en una cancha de golf.



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