De estudiantes a consultores

De estudiantes a consultores

La escuela de negocios de la Universidad de Michigan apuesta a un innovador programa en el que sus alumnos asesoran a empresas en todo el mundo. El profesor Bill Lanen, de visita en Buenos Aires para liderar un proyecto en una pyme argentina, repasa este modelo, que también beneficia a las compañías. 17 de Mayo 2010

Aunque en la Argentina su nombre no está tan promocionado como Harvard, MIT o Columbia a la hora de aplicar para un MBA, lo cierto es que la Ross Business School de la Universidad de Michigan es una de las Top 10 del mundo. De hecho, ocupa el segundo lugar en el ránking mundial por su integración de las cuestiones ambientales, sociales y éticas a su MBA, según el Instituto Aspen. Y hasta lidera en “The Best 301 Business Schools 2010”, elaborado por “The Princetown Review”.

Fundada en 1817 en la coqueta ciudad de Ann Arbor, hoy cuenta con unos 38.000 estudiantes, varias bibliotecas, museos y salas de arte. A tal grado llega su importancia que los presidentes norteamericanos suelen presentarse para sus actos de graduación, como el primero de mayo de este año lo hiciera Barack Obama.

Su MBA también es de lo más cotizado. A tono con la innovación que caracteriza a esta escuela de negocios, incluye una iniciativa disruptiva: el Multidisciplinary Action Projects (MAP), una experiencia que se basa en el “aprender haciendo” (learning by doing) y permite a los estudiantes poner en práctica en empresas aquello que están estudiando.

El profesor Bill Lanen, uno de los creadores del MAP, estuvo en Buenos Aires para llevar a cabo uno de estos proyectos en una pyme argentina, junto a un grupo de cuatro alumnos. “Este es un programa centrado en lo que llamamos action based learning (aprendizaje basado en la acción)", explica Lanen. La iniciativa se lanzó en 1991 con el objetivo de que los estudiantes pudieran aplicar en forma integral y práctica lo que aprenden, a partir de analizar casos de negocios y formular recomendaciones en empresas reales. "Usualmente en la universidad tomamos cursos de Contabilidad, Marketing y Finanzas, pero en la realidad no tenemos problemas de Contabilidad, Marketing o Finanzas, sino que tenemos problemas en el negocio, que es un todo interconectado. Aquí es donde el programa multidisciplinario juega su rol", dice el catedrático.

Este programa forma parte del MBA y se cursa durante el primer año, en los meses de marzo y abril. Los alumnos eligen los proyectos que más les interesan y consiguen créditos al participar. Este año se están llevando a cabo 96 proyectos: 52 en los Estados Unidos y el resto en otros países, entre ellos la Argentina.

La empresa local que participa es Research for Traders (RFT; ver recuadro), una compañía de servicios financieros, que está focalizada en hacer crecer el negocio. El director de la compañía es ex alumno de Michigan, pero no es una condición para participar. La modalidad incluye a un equipo de cuatro estudiantes, junto a uno o dos profesores, que se instalan en la empresa durante un par de semanas o más.

Las empresas participantes van desde multinacionales como American Express, General Electric o Novo Nordisk, hasta pymes y empresas, como el caso de RFT en la Argentina. Los estudiantes, por su parte, tienen entre 27 y 30 años, y cuentan con un mínimo de tres años de experiencia laboral en cargos gerenciales. Un tercio de ellos son del exterior de los Estados Unidos y otro tanto ha vivido o estudiado en otros países. Durante su estadía, reúnen datos, tratan de entender el problema y luego vuelven a la universidad, donde trabajan unas cuatro a cinco semanas más, elaborando las recomendaciones. Esta es una experiencia beneficiosa para los estudiantes, que aprenden el doing business en la Argentina y aplican aquello que aprendieron. Y también para la compañía, que de este modo obtiene una visión de su negocio por parte de estudiantes entrenados en una universidad de primer nivel.

Para garantizar el éxito del proyecto, las empresas deben tener dos personas de referencia. Uno es el llamado sponsor, alguien que toma las recomendaciones y tiene autoridad para llevarlas adelante, y un project leader, que trabaja día a día con el grupo y abre puertas para lo que necesiten en la empresa. “A lo largo de estos casi 20 años, hemos llevado adelante entre 1.200 y 1.300 proyectos en todo el mundo y podemos decir que la mayoría de ellos han sido exitosos", asegura el profesor Lanen.

Para participar, las compañías deben presentar sus proyectos en septiembre o octubre, en el site (http://www.bus.umich.edu/MAP/).

La experiencia de la argentina Research For Traders
Durante dos semanas en el mes de abril, cuatro estudiantes de la Ross Business School de la Universidad de Michigan trabajaron codo a codo con directivos de la compañía argentina Research For Traders (RFT). La firma fue fundada por Darío Epstein, ex graduado de MBA de esa universidad del Norte de los Estados Unidos, quien decidió que su emprendimiento participara del programa MAP (Multidisciplinary Action Programme). “Al terminar mi MBA me quedó una red de contactos con otros graduados y profesores de la universidad, a quienes siempre recurrí a la hora de lanzar un proyecto”, dice Epstein.

Su empresa, dedicada al análisis del mercado financiero, tiene un plan de expansión a nivel internacional al estilo de las compañías hindúes que ofrecen estos servicios bajo la modalidad de outsourcing.

“Presentamos el proyecto a la universidad el año pasado y salimos entre los ganadores. Desde 2001, no participaba ninguna empresa argentina”, dice Epstein. “Vinieron tres estudiantes norteamericanos y un brasileño, todos con formación en finanzas y experiencia en grandes consultoras como Goldman Sachs y Merrill Lynch, junto con dos profesores del MBA. Durante 15 días, tuvieron charlas con ejecutivos de nuestra empresa y de otras del mercado. Nos contactaron con posibles clientes del exterior e hicieron una serie de recomendaciones sobre los nichos que tenemos que atacar y las plataformas de distribución más adecuadas”, cuenta Epstein.

“La experiencia fue muy buena. Nuestra empresa obtuvo un asesoramiento de primer nivel por un costo muy inferior al que se paga en una gran consultora. Las compañías que participan solventan los viáticos, pero no pagan honorarios profesionales ni a ellos ni a los profesores. Además, los estudiantes se llevan una buena experiencia y contactos en el mercado argentino”, asegura el fundador de RFT.



¿Te gustó la nota?

Comparte tus comentarios

Sé el primero en comentar

Videos