Con la magia de 1915

Sebastián Raggio, socio de Raggio & García Mira Abogados 23 de Diciembre 2010

Vivo en esta casa desde el primero de enero del año 2000. Como sospecharán, me gustan las fechas fácilmente recordables. Es una construcción de estilo inglés en Olivos. Por documentación y planos que, por grata casualidad pude conseguir luego de comprarla, pude enterarme que la casa fue construída en 1915. Por lo que entiendo, es una casa de estilo más "Georgian" que "Tudor", y una de las cosas que más me fascinó fue la amplitud de sus ventanas y puertas y la altura de sus ambientes, cerca de cinco metros, lo que le da una luz interior extraordinaria.

Inmediatamente luego de comprada hicimos algunas reformas básicas, tales como instalar un sistema de calefacción central por radiadores, reparar los techos y refaccionar el baño principal. La superficie cubierta original era de alrededor de 200 metros cuadrados en dos plantas, en un lote en esquina de 330 metros cuadrados. Pero allá por el 2004 ó 2005 hicimos una reforma revolucionaria que permitió sumarle otros 60 metros cuadrados cubiertos, sin perder un solo metro cuadrado de jardín y sin alterar su estilo inglés. Con respecto al arquitecto, si bien no se quién fue el original, conozco a la perfección a Graciela Rioja y a Guillermo Radrizzani, quienes consiguieron el milagro de ampliar su superficie cubierta, sumarle funcionalidad como por ejemplo un dormitorio en suite más, con vestidor, un escritorio y la reconstrucción total de cocina, comedor diario, lavadero y dependencias de servicio. A futuro, tengo prevista una nueva etapa de obras, para construir un garaje techado y modificar el portón de ingreso desde la calle, pero estoy esperando tiempos más auspiciosos para el país antes de decidirme a encararla.

A la hora de elegir cuáles son mis espacios predilectos no puedo seleccionar sólo uno, ya que cada ambiente tiene su encanto. Igual disfruto el living, ideal para dormir siestas en el sofá en las tardes de invierno, mi pequeño escritorio y el cuarto de la tele, en donde en horas insalubres de la madrugada doy satisfacción a mi pasión por el cine de terror y ciencia ficción "clase Z".

La decoración corrió por cuenta principalmente de mi mujer, Verónica, pero no tiene nada de planificado. Simplemente trató de ir decorándola "por acumulación" y, poco a poco, a medida que encontrábamos cosas que nos gustaban y quedaban bien con el estilo de la casa. Mi aporte principal fueron nuevas y gigantes bibliotecas para alojar mis centenares de libros.

¿Si es la casa de mis sueños? En realidad, es el Palacio de Windsor. Pero Elizabeth se niega a venderlo. Salvando eso, por ahora estoy muy feliz con mi casa de Olivos, no sólo por la casa en sí sino porque viviendo en ella nacieron mis dos hijos, por lo que asocio la casa con lo más importante de mi vida: mi familia.



¿Te gustó la nota?

Comparte tus comentarios

Sé el primero en comentar

Videos