Con el pie de nuevo en el acelerador

Con el pie de nuevo en el acelerador

Tras un 2009 de rebajes, las automotrices retomarán la senda del crecimiento. Brasil, el motor. 23 de Abril 2010
La rueda del engranaje vuelve a girar. Tras un 2009 de rebaje, la industria automotriz arranca 2010 con expectativas de crecimiento. Sobre todo, después de un enero con resultados alentadores: los centros industriales despacharon 31.602 vehículos, un incremento interanual del 68,8 por ciento, según la Asociación de Fábricas de Automotores (ADEFA). Además, los patentamientos de ese mes (unas 78.183 unidades) evidenciaron una evolución del 6 por ciento, año contra año, según datos de Acara, cámara que nuclea a los concesionarios. Por ello, los ejecutivos del sector esperan que, durante este ejercicio, las ventas locales crezcan 8 a 12 por ciento, a 560.000 unidades, y ajustan los últimos detalles de las líneas de montaje, que este año ensamblarán más vehículos que el anterior, y estarán destinados, principalmente, a cruzar fronteras. Sobre todo, a Brasil.

“La producción crecerá entre 15 y 20 por ciento respecto del año anterior”, confirma Enrique Alemañy, presidente de Ford Argentina, quien calcula que la industria superará las 600.000 unidades, frente a las 512.924 de 2009. El óvalo sumó a la línea de montaje de Pacheco el Focus 1.6 (ya hacía las versiones de 2 litros y diesel), que se venderá, desde este mes, en la Argentina y Brasil. Desde noviembre, Ford había dejado de ensamblar el Focus One. En la localidad del partido de Tigre también acelera la Ranger, que recibió un rediseño, modificó su motor diesel –pasó de 95 caballos de velocidad (CV) a un 3.0, de 163– y agregó una versión naftera para el mercado local. Con esto, concluye una inversión de $ 500 millones. “Estamos viendo qué pasará entre 2011 y 2014 para seguir desarrollando la planta”, adelanta Alemañy. El centro industrial cuenta con 3000 empleados y, en un turno extendido, está en condiciones de producir 100.000 unidades anuales, si bien en 2009 fabricó 88.000.

Además, la marca lanzó en febrero el Kuga, un SUV 4x4, del que espera vender 100 unidades mensuales. Habrá “novedades importantes a partir del segundo y tercer trimestre”, según Alemañy. El Fiesta Sedán tendría muchas chances de desembarcar desde México (no paga aranceles). Así, el objetivo será crecer en share: hoy, tiene el 13,3 por ciento y exporta dos tercios de la producción. El 70 por ciento, a Brasil. 

Al ritmo del samba
Brasil, Brasil, Brasil… El término es utilizado en 27 oportunidades durante el encuentro de algo más de media hora que APERTURA sostiene con el número uno de una automotriz local. La proporción se mantiene en las demás entrevistas. No es casualidad: las exportaciones jugarán un rol fundamental, dado que compensan la falta de competitividad interna. Sobre todo, las destinadas al país vecino, que cuenta con un real fortalecido y tendrá un mercado de 3,4 millones de unidades en 2010. “Es mucho mejor vender un producto en Brasil que acá. Aumentó la relevancia de ese país en la rentabilidad de las compañías”, confirma Alemañy. México, en cambio, bajó de 1 millón a 700.000 unidades. Junto con la fluctuación que tuvo su moneda, provocó que algunas terminales argentinas tuvieran que exportar a pérdida. Chile cayó de 250.000 a 150.000 ventas.

De todos modos, los precios de los autos en la Argentina deberán reflejar este año las subas en materias primas y mano de obra (la mayoría de las empresas del sector renegociarán a mediados de año). “En 2009, los valores no alcanzaron para cubrir la materia prima”, destaca Aníbal Borderes, presidente de Toyota Argentina. Alemañy completa: “Hubo una gran pelea por la participación de mercado. Por costos, deberían subir. Pero, por demanda y oferta, veremos qué permite el mercado”. Toyota, en tanto, prevé elevar de 62.000 a 66.000 la cantidad de Hilux y SW4 que fabrica en Zárate gracias a mejoras en el sistema de producción y no como consecuencia de un desembolso. “Hoy, la capacidad instalada a nivel mundial y regional excede con creces la demanda. Con lo cual, hay que ser tremendamente cuidadosos en no adicionar volumen”, reflexiona Borderes. Adelanta que prevé “un nuevo producto, hasta fin de año, para la Argentina”. Los nuevos vehículos, por supuesto, estarán destinados a crecer en exportación, que hoy representa el 70 por ciento de la producción (60 por ciento va a Brasil).

Además, este año, podría haber novedades respecto del auto chico que hace tiempo Toyota tiene en carpeta para el Mercosur, “en razón del, todavía, bajo porcentaje de mercado que tiene la empresa en la región”, admite Borderes. La firma japonesa ya tiene un terreno en Sorocaba, San Pablo, que estaría destinado a tal fin. La firma apostará también a la tecnología híbrida, con el Prius, a punto de salir a la venta, previa actualización del software del sistema de frenos para evitar que un recall local se sume a las 8,5 millones de unidades que revisó en el mundo.  

El aullido del lobo
Toyota y Ford están expectantes a los próximos movimientos de Volkswagen, que, este año, y tras una inversión de US$ 1700 millones, ensamblará en el país unas 50.000 Amarok –“lobo” en lengua esquimal–, la primera pick-up de su historia. Si bien la mayoría tendrá destino global, 10.000 unidades irrumpirán en el mercado local, donde competirá contra clásicos como la Hilux, que subió de 36 a 50 por ciento su share en el mercado de pick-ups medianas (que movió 38.000 unidades) y la Ranger (30 por ciento). Para 2012, Pacheco producirá cerca de 100.000 pick-ups y un total de 160.000 vehículos anuales (sumando la Suran). “No fue fácil convencer a Alemania de la importancia estratégica de esta fábrica”, explicaba Viktor Klima, presidente VW Argentina y Sudamérica, en abril de 2006. Hoy, puede asegurar que sus argumentos tenían fundamento. “Es la frutilla del postre: la producción única a nivel mundial de la pick-up. Lo hicimos. Esa promesa ya está hecha”, se enorgulleció al presentarla, en diciembre último. La filial de la alemana emplea a 5599 personas, facturó $ 7411 millones en el último ejercicio e invertirá $ 824 millones este año.  General Motors también se sumó al repunte productivo: desembolsó $ 90 millones para aumentar la capacidad de la planta de Rosario, donde produce los Chevrolet Corsa Classic y Agile (80 por ciento de la producción actual). Ahora, puede fabricar un máximo de 125.000 unidades, si bien para 2010 ensamblará 115.000, 40 por ciento más que en 2009. “No vendemos más Agile porque no tenemos más”, argumenta Sergio Rocha, presidente de GM Argentina, Paraguay y Uruguay. Según deja entrever el ejecutivo, no será el único anuncio de inversión del año y asegura que “entre 2012 y 2013, la gama de productos estará renovada completamente”.

Con todo, el aumento generalizado de la producción podría tener una cuota de complicación, sobre todo, después de un año en el que terminales y proveedores ajustaron stocks. “Siempre aparecerá algún cuello de botella, hasta que se adapten todos los proveedores al nuevo nivel de demanda. Tienen que volver a poner en marcha la rueda”, resume Alemañy. Parece que ya comenzó a girar.
 



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