Con aire de cambio: la movida de Pinamar

Con aire de cambio: la movida de Pinamar

Junto a servicios hoteleros y gastronómicos de excelente nivel, las olas del verano vuelven a llegar esta temporada a las arenas de Pinamar con una fuerte apuesta a los deportes y actividades para disfrutar del aire libre. 15 de Enero 2010

En Pinamar la ecuación de atractivos sigue siendo sencilla: buenas alternativas en cuanto a servicios y propuestas para visitantes junto a paisajes de sol y playa cerca de Buenos Aires. Y eso no es poco. Por eso la ciudad ya vive un nuevo verano en el que brinda un abanico de opciones que van desde eventos hasta travesías y cabalgatas entre las dunas, y todo sumándose a la actividad de la arteria que centraliza la movida nocturna de la ciudad, la avenida Bunge.

Ya a fines de diciembre pasado la ciudad registró promisorias cifras de reservas de alojamiento, que rápidamente rondaron el 65 por ciento de ocupación con una tendencia que siguió subiendo en los primeros días de enero. Actualmente, la ciudad cuenta con unas 12.000 plazas, entre departamentos, hoteles, hosterías y aparts, aunque ese número es relativo debido a que no contabiliza las casas particulares ofrecidas para el turismo.

En cuanto al nivel de precios, en el rubro hotelero los valores no se han alejado mucho de los del último año. Van de los $ 220 por persona para una habitación en base doble en un establecimiento dos estrellas a unos $ 750 para un cuatro estrellas superior. La gastronomía, en cambio, sí registra subas del 20 por ciento. Almorzar en un parador de playa cuesta entre $ 35 y $ 40, y la cena en un restaurante céntrico va de $ 60 a $ 70 por persona.

Con sus casas mirando al océano, sus calles de tierra y sus bosques, la Pinamar que imaginaron doña Valeria Guerrero y el arquitecto Jorge Bunge hace apenas unos 60 años convive con estos tiempos en que se ha convertido en un destino pujante donde aterriza buena parte del jet set local. Pero Pinamar ha sabido sobrevivir a sí misma ofreciendo un seductor equilibrio entre servicios turísticos y naturaleza. No falta la tranquilidad de ver caer el sol bajando hasta la playa o tomar el tradicional té de la tarde en Tante, que sigue siendo una opción de lujo para disfrutar desde un struddel de manzanas hasta un almuerzo bien germánico regado con cerveza.

Con respecto a la playa, vale agregar que este será el último año en que el frente marítimo se muestre tal como se lo conoce. Es que el Municipio ya aprobó un proyecto para renovar toda la costanera. Su ejecución estaría comenzando en abril próximo para llegar a 2011 con un frente completamente renovado.

Eventos y actividades a pleno sol
Además de disfrutar de sus cálidas playas, Pinamar tiene un sinnúmero de actividades que permiten internarse por distintos paisajes. Así, las dunas contra las que debieron luchar los pioneros que decidieron reforestar la zona hoy constituyen uno de los tesoros naturales más valiosos de la región y una de las atracciones más potentes para quienes gustan de combinar naturaleza con adrenalina. Las travesías en vehículos todo terreno y las actividades como sandboard, surf y kitesurf están a la orden del día, y para jornadas de mayor tranquilidad se ofrecen cabalgatas y los famosos cuatriciclos, que se pueden contratar para excursiones guiadas entre bosques y arenas.

En las playas son muchos los balnearios y paradores que centralizan distintas actividades. Para los más jóvenes siguen vigentes los ya clásicos Ufo Point y el Signo, mientras que para actividades se destaca Sport Beach, el parador de los deportes extremos, en Pinamar norte. Desde aquí se prevén actividades como kitesurf, parapente, travesías en 4x4, escuela de windsurf, beach polo y la ya tradicional Maratón del Desierto. También en lo deportivo, como todos los veranos, se llevarán a cabo la Maratón Primary para niños, la Corre-caminata familiar, y los Seven de Rugby en la playa.

La pesca también tiene su atractivo. Uno de los puntos importantes es el muelle ubicado en la Avenida del Mar y Eolo. Desde allí se adquieren piezas como corvinas, lenguados y pejerreyes. Pero no sólo hay pesca junto al mar. Por la ruta 74, a 12 kilómetros de Pinamar se encuentra la laguna Los Horcones, un espejo de agua que abarca 300 hectáreas donde abundan los camarones, lo que permite la buena reproducción del pejerrey.

No sólo es un sitio ideal para la pesca (los motores fuera de borda no están permitidos), sino también para el descanso, el contacto con la naturaleza, y los deportes náuticos, como windsurf.

Golf con aires de mar
Pinamar tiene dos alternativas para jugar al golf. La principal es la llamada “cancha grande”, de 18 hoyos par 72 y 6.602 yardas, con un excelente diseño, greens defendidos por grandes bunkers y fairways anchos y con mucho movimiento. Cuenta con un imponente Club House inaugurado en 1983. Es la cancha donde se realizan los torneos locales. Un dato: en el sitio
www.linkspinamar.com.ar es posible revisar y prever todas las variantes y dificultades de cada hoyo.

La otra alternativa es la denominada “cancha chica”, construida en base a un proyecto del ingeniero Koutz en 1944. Es un campo de 9 hoyos, par 34, de 2.635 yardas, y se presenta como la opción ideal para los jugadores amateurs. z we

Datos útiles
Una de las mayores ventajas de Pinamar como destino turístico es que está a sólo 340 kilómetros de Buenos Aires por una ruta segura y normalmente rápida.

- Desde la Capital Federal se sale por la autopista Buenos Aires/La Plata, para luego empalmar la Autovía Nº2 hasta Dolores. Allí se sigue por la ruta 63 hasta Esquina de Crotto, luego la interbalnearia Nº 11 hasta Gral. Conesa, la ruta 56 pasando por Gral. Madariaga y la Autovía 74 hasta Pinamar.

- En avión los vuelos parten del Aeroparque Jorge Newbery y arriban al Aeródromo de Villa Gesell. Tel. 02255-457301. Para reservas consultar www.aerolineas.com.ar

- Más información: www.pinamar.gov.ar



¿Te gustó la nota?

Comparte tus comentarios

Sé el primero en comentar

Videos