¿Cómo lidiar con el estrés postvacacional?

¿Cómo lidiar con el estrés postvacacional?

Los conflictos que se desencadenan al regreso del período de descanso tienen un alto costo oculto. Claves para disminuir el estrés y sus consecuencias. 17 de Febrero 2011

Lo esperable a la vuelta de las vacaciones, es que las personas regresen descansadas y con nuevas “pilas” para asumir los desafíos cotidianos. Sin embargo, muchas veces ocurre exactamente lo contrario: mayor cansancio, desgano o irritabilidad. Otro efecto es el “pseudopresentismo”: durante el período de descanso el empleado llegó a la conclusión que quiere dejar el trabajo. A su vuelta eso se reflejará en un y que se manifiesta en un menor compromiso y productividad. Juntos hacen a los síntomas del “estrés postvacacional”, un mal cada vez más frecuente en las organizaciones. La Asociación Psicoanalítica Argentina (APA), menciona entre sus causas a la mayor presión laboral y los períodos vacacionales que, en la última década, pasaron de los 15 a los 7 o 10 días corridos como máximo, un lapso que, no resulta suficiente para “desenchufarse”.

“Cuando un empleado detesta reintegrarse al trabajo hay dos personas que debieran preocuparse: él y su jefe”, afirma Francisco Ingouville, de la consultora Ingouville & Nelson, especializada en técnicas de Negociación e Innovación corporativa. “El llamado estrés post vacacional se genera muchas veces por fallas en la cultura de la organización: luchas internas, clima de hostilidad, falta de acciones de motivación, trabajo percibido como carente de importancia, deficiencias en las prácticas comunicacionales”, detalla el especialista.

“Cuando al reincorporarse a la compañía las personas se encuentran con las mismas situaciones –poco felices- que vivían antes de irse, muchos piensan en dar el salto laboral que tuvieron tiempo de planear durante las vacaciones”, señala el psicólogo laboral miembro de la Asociación Psicoanalítica Argentina Ricardo Rubinstein. “Sin embargo, quienes no se sienten en condiciones de llevar a cabo el cambio –sea por limitaciones propias o del mercado, porque deben cuidar el salario fijo para mantener a su familia- son frecuentemente víctimas del estrés”, destaca.

Según una encuesta realizada por la consultora entre 126 ejecutivos, “el 70% de los entrevistados manifestaron que el trauma posvacacional puede interpretarse como síntoma de una deficiencia organizacional”.  En tanto, la mayoría (97%), coincidió en que el clima laboral puede mejorar para que la gente trabaje con más gusto y entusiasmo y no le cueste tanto volver.

Los costos de no intervenir a tiempo pueden ser elevados. De acuerdo a estudios internacionales, el conflicto crónico es un factor decisivo en la decisión de los empleados de dejar la compañía. En tanto, “el costo de reemplazar a un empleado (de oportunidad, tiempo perdido, búsqueda de reemplazantes) puede llegar al 150% de su salario”, advierte el informe de Ingouville & Nelson.

Sin embargo “el problema no es tanto el conflicto, sino que esté mal manejado”, señala Ingouville.  Las técnicas de motivación y negociación son fundamentales para resolverlos (ver recuadro). Para esto, el consultor recomienda capacitar al nivel gerencial en el uso de estas herramientas. Y cuando el gerente no es la persona indicada para resolver el conflicto, sea por su actitud o por estar directamente involucrado, recomiendan acudir a la figura de un mediador externo. 

Antídotos contra el estrés de volver
1. Disfrutar las vacaciones, descansar. Los especialistas advierten sobre los “peligros” de una modalidad cada vez más frecuente de vacaciones fraccionadas (a veces sólo un fin de semana o del viernes al domingo), en las que se permanece conectado (los paradores en las principales playas ofrecen todos wi-fi); y se propone una extenuante rutina de: deportes y actividades socio-culturales que nada tienen que ver con el relax
2. Intentar no volver el día previo. Hacerlo antes, para ir adaptándose nuevamente a la rutina laboral
3. Agradecer el hecho de tener empleo. 

Consejos antes de partir
1. Planificar las vacaciones con tiempo y según presupuesto. A muchas personas el receso vacacional “se le viene encima” y se embarcan en gastos que no pueden solventar, terminan compartiendo tiempo con quienes no desean, y se estresan en lugar de relajarse.
2. Planificar las tareas a dejar resueltas, y delegar las que así sea posible en la/s persona/s correspondientes. No intentar “resolver todo” antes de partir, ni dejar todo pendiente para la vuelta.
3. Informar sobre la ausencia y eventuales reemplazantes. El aviso automático de “fuera de la oficina” alertará a clientes, superiores y pares a quién remitirse en caso de cuestiones urgentes.



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