Cómo la tecnología puede ayudar y proteger

Cómo la tecnología puede ayudar y proteger

Frente a la inseguridad que se vive en las urbes, la tecnología se convirtió en parte de la solución. Conozca los casos de aquellos municipios que apuestan al hardware y el software como recurso para combatir el delito. 30 de Noviembre 2010

La ola de inseguridad no da tregua, como lo recuerdan cada día las imágenes que llegan desde programas de noticias y desde la tapa de los diarios. Para combatirla, municipios y administraciones civiles, más y más, buscan ayuda en las solcuiones tecnológicas. Entre las herramientas más buscadas destacan: sistemas de video vigilancia en vía pública, centros de monitoreo, intercomunicación con la fuerza de seguridad y de asistencia médica, sistemas de rastreo, entre otros. Y el negocio crece a la par. De acuerdo a datos de la Cámara Argentina de Seguridad Electrónica (CASEL), en 2009, el mercado de seguridad electrónica en la Argentina alcanzó los u$s 560 millones, un 24,5% más que en 2008. “El sector de video vigilancia por si sólo representa el 35% del total con u$s 207 millones”, sintetiza Eduardo Capelo, vicepresidente de la Cámara.

La problemática se repite a nivel internacional, como lo prueban las imágenes que llegan estos días desde los morros de Río de Janiero, en Brasil. Sin embargo, los consultados para esta nota coinciden en identificar a Londres como una de las ciudades con mayor despliegue a nivel tecnológico, con alrededor de cuatro millones de cámaras de video vigilancia. Para América latina, el Ránking Motorola de Ciudades Digitales, desarrollado por Convergencia Research en 150 municipios de 15 países de la región, en materia de tele-seguridad, el 73% de los municipios tiene a su policia interconectada con otras fuerzas de seguridad. Varían, sin embargo, las aplicaciones: desde redes unificadas de emergencias hasta el uso compartido de sólo algunos recursos de comunicación. Por su parte, y siempre según el informe, 76 municipios ya implementaron sistemas de video vigilancia en la vía pública. Entre ellos figura también el municipio de Berazategui, en la Provincia de Buenos Aires.

Desde Berazategui hasta Mendoza
El municipio desarrolló el proyecto de digitalizar la comuna. Para ello, y en un año, implementaron la red de datos para la conexión entre todas las dependencias. La inversión inicial fue de $ 200.000. Se aplicó un cluster central y dos secundarios bajo la plataforma Canopy, de Motorola, equipados con seis puntos de acceso para brindar cobertura de banda ancha inalámbrica a todo el distrito. Luego, sumaron tres clusters más para el escalamiento de la red de video seguridad. Tardaron tres meses en ponerlos a punto e inaugurar el Centro de Control Urbano conectado a 203 cámaras de video vigilancia, de las cuales 135 son domos (cámaras móviles) Axis 233D con housing anti-vandálico.

Mariano Fernández, director General de Informática de esta dependencia, detalla otros elementos tecnológicos que tiene el centro: “Son 20 PCs, 32 monitores LCD de 19 pulgadas, seis servidores HP ProLiant DL-380G5, un data storage para almacenamiento, tres racks de 19 pulgadas, un controlador Rosslare con conexión a PC, tres switch, dos routers de Cisco (1811 y 2821), seis UPS, siete cámaras CCTV wide dinamic y, por último, un DVR de 16 canales con loop para cámaras analógicas”. La infraestructura se completa con pulsadores de emergencia, en los sitios de las cámaras de monitoreo, comunicación desde las mismas con el centro de operaciones y sistema integral de alarmas IP para las delegaciones municipales”.

Servicios IT
Campana fue otro distrito que, el año pasado, instaló un sistema de video vigilancia urbana, a través de 15 cámaras digitales, ubicadas en puntos clave e incluyeron el Centro Integral de Monitoreo Público Urbano (CI.Mo.PU), complementado con seis móviles de seguridad ciudadana. Esto le permitió al municipio reducir, a los dos meses de instalación, un 62% de los delitos menores, según datos de la fiscalía local. Además, se detectaron 65 ilícitos agravados, cuya información se entregó en formato DVD a la Justicia.

Para lograrlo, BGH trabajó en conjunto con Sigma IT Solutions, una empresa de servicios IT incubada dentro de la Universidad Tecnológica de Campana, durante seis meses, con una inversión integral de u$s 380.000. Allí, montaron 20 nodos para la cobertura de una red inalámbrica, aprovechando los 12 kilómetros de fibra óptica que tenían, Motomesh, equipos Punto a Punto y Multipunto, junto a otros aplicativos para el área de salud, educación y producción.

En el norte
San Isidro es otro de los municipios que pone sus esperanzas en la tecnología para hacerle frente a la ola de inseguridad, aunque también reconoce sus límites. Antonio Di Gennaro, director de Sistemas de Campana comenta: “Con el sistema de monitoreo, se disuade. Pero no alcanza sólo con eso. Se complementa con la guardia de prevención”.

Héctor Alcántara, secretario de Tránsito, Seguridad y Cuidados Comunitarios de la Municipalidad de San Isidro, amplía: “En 2000, se conformó el área de Cuidados Comunitarios. En un principio, se contaba con 15 móviles, en los que un inspector de tránsito y un policía municipal recorrían las calles equipados con teléfono celular comunicado con la red de la central de operaciones. Al poco tiempo, sumamos 35 móviles más y lo unificamos con el Centro de Emergencias Médicas para la asistencia en vía pública, sumándose los operadores de 911 a la central”.

En 2008, el municipio comenzó a conectar a la red de fibra óptica municipal las 200 cámaras de video vigilancia (el 50% son domos y el resto fijas de alta definición). Hoy, vigilan los puntos de acceso y corredores. Luego, inauguraron la sala de monitoreo, que cuenta con 12 pantallas LCD de 22". Sus operadores controlan lo que sucede bajo la supervisión de oficiales policiales, quienes se encargan de la comunicación por radio a la central ante la detección de un ilícito. El municipio ampliará a un total de 450 videocámaras antes de fin de año.

Según comentan sus responsables, en los 14 meses posteriores, el sistema ayudó en la identificación de 82 sospechosos a los servicios de emergencia de salud y aceleró la intervención de auxilios en 11 accidentes de tránsito. Además, se solicitaron 153 grabaciones del Servicio de Justicia, de las que 116 resultaron positivas. “Es muy difícil evaluar si el hecho de tener el sistema de video vigilancia bajó el delito. Pero sí puedo afirmar que se detectan delitos todos los días y que ésta herramienta da muy buenos resultados en cuanto a la información para la Justicia”, comenta Alcántara.

El caso de la gran urbe
La Ciudad Autónoma de Buenos Aires tiene un tendido metropolitano a través de un backbone de fibra óptica para interconectar a todas sus dependencias. Además, alrededor de 300 cámaras, entre fijas y domos. La información que registran en imágenes se transfiere al Centro de Monitoreo, donde trabajan 120 operadores que analizan, en tres turnos, un video wall central; cuatro plasmas de 50” y 40 monitores LCD de 20” cada uno.

Desde que está en funcionamiento, la Policía Metropolitana cuenta con 1.750 efectivos que recorren las calles, alternando la información con la que llega desde videocámaras, micrófonos, GPS y sistemas de comunicación. Por su parte, el GPS incluye el software A.V.L. (Automatic Vehicle Location o Localización Automática de Vehículos), que representa las coordenadas sobre un plano de la Ciudad donde se muestra la ubicación de las patrullas.

Además, según comentan desde el Gobierno, pusieron en funcionamiento una red de comunicaciones troncalizada para la transmisión de voz y datos con las áreas de Emergencias, SAME y la Policía Metropolitana. Para fin de 2010, sumarían el Precinto12, un centro de monitoreo de cámaras, que tendrá un sistema de comunicaciones online, de control de acceso y circuito cerrado de televisión. Para ello, según el presupuesto 2010 presentado desde el Ministerio de Hacienda porteño, se destinaron, en Seguridad, $ 720 millones (4,13% del total), este año.

Los costos
Para una instalación de seguridad pública, “se empieza con la infraestructura sólida, ya que es imprescindible que esto funcione y asegure conectividad de manera correcta y segura. La mayor inversión está puesta en las comunicaciones, ya sean inalámbricas o de fibra óptica”, indica Alberto Mattenet, gerente de la División Security Systems de Bosch.

En la misma sintonía, Juan Pablo Tavil, gerente Regional de Ventas de AXIS para Sudamérica Sur, explica que “entre los componentes tecnológicos esenciales, tiene que haber cámaras de video vigilancia e infraestructura de redes para el centro de cómputo”. El especialista recomienda utilizar aquellos que tengan estándares abiertos de adopción, ya que esto permitirá la compatibilidad con el resto de los proveedores y su escabilidad. En cuanto a los costos, Mattenet calcula que “dependiendo de la infraestructura de las redes y con un sistema intermedio, la sala de operaciones tiene un precio de entre u$s 10.000 u$s 20.000 por cámara”.

Santiago Landa, ingeniero Pre Venta de Sony, identifica a la captura en Alta Definición (HD) como lo último en materia de video vigilancia. “Para instalarla, la infraestructura necesaria va desde las cámaras, con sus respectivas carcasas exteriores y anti-vandálicas, calefactores internos, pasando por los enlaces, que podrán ser inalámbricos y/o alámbricos (fibra óptica, UTP), llegando a los centros de almacenamiento, procesamiento y análisis de imágenes (NVR)”, comenta.

Si bien, para todos los consultados es importante la inversión tecnológica, más aún lo es contar con sistemas que trabajen de manera mancomunada para que la solución sea totalmente efectiva.



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